Un doble crimen machista en Madrid ha dejado dos mujeres muertas en menos de 24 horas. Los hechos se produjeron el sábado en el distrito de Arganzuela y en el municipio de Leganés, y se investigan por separado.
Cómo llegó la Policía al piso de la calle del Ferrocarril
Poco después de las 10 de la mañana del sábado, en el número 30 de la calle del Ferrocarril, un guardia civil jubilado de 85 años estranguló con un cinturón a su exnuera, de 47. Ambos residían en el mismo domicilio y se encontraban solos en ese momento. La mala convivencia entre ellos, según las primeras hipótesis policiales, está detrás de la discusión que desembocó en el crimen.
Fue el propio autor quien llamó a su hijo para avisarle de que había cometido algo muy grave. El hijo alertó de inmediato al 112, que recibió el aviso a las 11.10 horas. Una pareja de la Policía Municipal llegó primero al domicilio y encontró a la mujer tumbada en la cocina, aparentemente en parada cardiorrespiratoria.
Los agentes iniciaron las maniobras de reanimación, pero los facultativos del Summa 112 comprobaron al personarse que ya había fallecido. Según las primeras estimaciones, llevaba muerta alrededor de una hora.
El Grupo VI de Homicidios de la Policía Nacional asumió la investigación, mientras que el Grupo de Delitos Violentos de la Brigada Provincial de Policía Científica se ocupó de la inspección ocular en la vivienda. El detenido, nacido en España, pasará a disposición judicial este lunes 21 de septiembre.
El Summa 112 desplazó además a un psicólogo por si hubiera que atender a los familiares que pudieran personarse en el lugar, entre ellos el hijo del arrestado y expareja de la víctima.
Dos mujeres muertas en una sola jornada en la región. El sistema de protección existe, pero no siempre ve el riesgo a tiempo.
La incógnita de Leganés: arma blanca y fuego en la vivienda
También el sábado, una mujer fue hallada sin vida en su vivienda de Leganés con heridas de arma blanca. El cuerpo se encontraba en una de las habitaciones, y alguien intentó prender fuego al inmueble antes de abandonarlo, según las primeras informaciones.
La investigación sigue abierta. Por ahora no ha trascendido si hay detenidos, cuál era la relación entre la víctima y el posible agresor ni si existe algún vínculo entre este caso y el de Arganzuela.
Dos mujeres. Dos domicilios. Una misma región.
El punto ciego del sistema de protección ante la violencia machista
La Ley Orgánica 1/2004 de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género lleva más de dos décadas en vigor. Su despliegue en Madrid se ha traducido en juzgados especializados, protocolos policiales, y una red de puntos municipales de atención a las víctimas. Nada de eso ha evitado un fin de semana con dos mujeres muertas en la región.
El 016 es el teléfono gratuito de atención a las víctimas que depende de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género. Funciona las 24 horas y no deja rastro en la factura telefónica, un detalle que importa cuando quien llama convive con su agresor.
Analizamos el caso de Arganzuela como lo que es: una excepción que se repite. La violencia machista suele asociarse al ámbito de la pareja o la expareja, pero también se manifiesta en otros contextos familiares. Aquí, el agresor no era la pareja sentimental de la víctima, sino el padre de su expareja. Esa distancia complica la detección del riesgo, porque los protocolos están diseñados sobre todo para relaciones de pareja.
En Leganés, la incógnita es mayor. El incendio provocado en la vivienda apunta a un intento de borrar pruebas, algo que complica la investigación. Por ahora no se ha informado de detenciones.
Otras grandes ciudades españolas, de Barcelona a Valencia, registran episodios similares con regularidad, y ninguna ha encontrado una fórmula que los evite por completo. Tampoco Madrid. Con el caso de Arganzuela ya en manos de Homicidios y el de Leganés aún abierto, la próxima cita será la comparecencia judicial del detenido de 85 años, prevista para este lunes. Después, la estadística oficial dirá si ambos casos engrosan el cómputo de violencia machista o si uno queda fuera por sus circunstancias.

