El Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) ha dado luz verde a los proyectos de Enel Green Power en Aragón, desbloqueando cerca de 400 megavatios (MW) de generación renovable y almacenamiento. La autorización, conocida este mes, libera de paso más de 900 MW adicionales en el Nudo Mudéjar de 400 kV y refuerza la transición justa de Teruel con la creación prevista de más de 1.300 empleos indirectos y 520 millones de euros ya movilizados.
La provincia de Teruel se había convertido en uno de los territorios con mayor dependencia de la energía fósil. El fin de la actividad de las centrales térmicas dejó un vacío económico y social que el Gobierno busca ahora llenar con renovables, almacenamiento y diversificación productiva. La decisión del MITECO sitúa a Teruel como uno de los grandes polos renovables emergentes de España, aprovechando las excelentes condiciones de recurso eólico y solar y la disponibilidad de infraestructuras eléctricas heredadas de las antiguas instalaciones.
El desbloqueo del Nudo Mudéjar: 900 MW liberados para la transición justa
El Nudo Mudéjar es el punto de interconexión de la red de transporte eléctrico en Teruel, una subestación de 400 kV que vertebra la evacuación de energía del territorio. La autorización de los 400 MW de Enel Green Power ocupaba una parte importante de esa capacidad, y al quedar despejada, el Ministerio ha podido liberar el acceso para nuevos proyectos empresariales. Estos 900 MW de capacidad adicional quedan a disposición de los adjudicatarios del Concurso de Transición Justa, que deberán presentar iniciativas que combinen generación limpia con compromisos de empleo y desarrollo local.
La directora del Instituto para la Transición Justa (ITJ), Judit Carreras, ha confirmado que los futuros proyectos que se conecten en este nudo tendrán la consideración de proyectos preferentes. Esta figura administrativa, recogida en la normativa del Plan de Recuperación y Resiliencia, permite acelerar los informes sectoriales, los trámites ambientales y los recursos administrativos sin rebajar las garantías legales. En la práctica, supone reducir los plazos de tramitación en varios meses y dar certidumbre a los inversores, un factor clave para que las empresas decidan apostar por la zona.
La liberación de capacidad no es solo una cuestión técnica. «Lo que busca el modelo de transición justa es que la llegada de las renovables no se limite a la producción de energía, sino que genere beneficios tangibles para los municipios que han perdido su principal actividad económica», explicó Carreras durante la presentación de las medidas.
La transición energética en Teruel ya no es una promesa a largo plazo: más de 520 millones de euros están ya en marcha y los primeros 400 MW renovables empiezan a tomar forma.
Empleos y diversificación: más de 1.300 puestos indirectos y 520 millones ya invertidos
Los proyectos autorizados a Enel Green Power, que suman los citados 400 MW entre renovables y almacenamiento, llevan aparejados compromisos concretos de generación de actividad. Según la memoria presentada al ITJ, se crearán alrededor de 80 puestos de trabajo directos y se estiman más de 1.300 empleos indirectos durante la fase de construcción y operación, incluyendo servicios auxiliares y cadena de suministro local. Además, la compañía deberá mantener estos niveles de empleo hasta al menos 2029, según el acuerdo con la administración.
Pero la cifra que mejor refleja la apuesta por la zona son los 520 millones de euros que el Instituto para la Transición Justa ya ha concedido en los últimos años. Este monto financia más de 180 iniciativas diferentes, que van desde proyectos empresariales en energías limpias hasta actuaciones municipales de restauración ambiental y formación. El objetivo declarado del ITJ es fijar población rural y crear un ecosistema económico que no dependa exclusivamente del sector energético, sino que combine innovación, emprendimiento y nuevas oportunidades laborales.
La comarca de Andorra-Sierra de Arcos, la más castigada por el cierre de la central térmica de Andorra, concentra buena parte de estas ayudas. Allí, los fondos del Plan de Recuperación están permitiendo la rehabilitación de espacios degradados y la atracción de empresas del sector de la economía circular y la agroindustria, que complementan la generación renovable.
📊 Impacto ecológico en cifras
- Capacidad renovable autorizada: 400 MW (generación y almacenamiento) en los primeros proyectos de Enel Green Power.
- Capacidad adicional liberada: 900 MW en el Nudo Mudéjar para futuros proyectos vinculados a la transición justa.
- Inversión ya movilizada: 520 millones de euros destinados a más de 180 iniciativas empresariales, municipales y ambientales.
- Equivalencia socioeconómica: 80 empleos directos y más de 1.300 indirectos previstos, con una ventana de actividad hasta 2029.

Los datos de empleo no son solo una previsión: las cláusulas sociales incluidas en los contratos obligan a las adjudicatarias a cumplir con unos mínimos de contratación local y a presentar planes de formación para la población de la zona. Este mecanismo, inspirado en las experiencias de transición justa de otras regiones europeas, pretende evitar que los puestos cualificados acaben siendo ocupados por personal externo sin arraigo en el territorio.
Teruel, de cuenca minera a polo renovable: la transición justa en marcha
El caso de Teruel ilustra el giro de 180 grados que la política energética puede dar cuando se combina voluntad inversora con un marco administrativo favorable. No hace tanto, la provincia era noticia por el declive de la minería del carbón y la agonía de sus térmicas. Hoy, la liberación de capacidad en el Nudo Mudéjar y los 520 millones ya concedidos demuestran que la transición energética puede ser, además de una necesidad climática, una oportunidad de revitalización económica.
Lo relevante aquí no es solo la potencia autorizada, sino el modelo de exigencia que la acompaña: los proyectos prioritarios no tendrán vía libre sin más, sino que deberán demostrar impacto socioeconómico local, crear empleo estable y restaurar el tejido productivo de las comarcas afectadas. Esa es la filosofía de la transición justa que el ITJ viene aplicando en Teruel y que ahora se refuerza con la declaración de proyectos preferentes.
La experiencia de otras zonas de transición justa —como las cuencas mineras de Asturias o León— muestra que la clave del éxito no está en el volumen de megavatios instalados, sino en la capacidad de retener el valor añadido en el territorio. Con los 900 MW liberados, Teruel tiene ahora una ventana para atraer inversiones que no solo produzcan electricidad limpia, sino que creen un ecosistema empresarial duradero.
🌍 El Impacto Real para el Futuro
- Beneficio medible: 400 MW renovables y 900 MW de capacidad liberada que permitirán triplicar la potencia limpia en la zona, con 520 millones ya ejecutándose en más de 180 proyectos.
- Modelo que cambia: La transición justa pasa de ser una compensación económica por el cierre de térmicas a una estrategia de desarrollo local basada en energías limpias y diversificación.
- Para las próximas generaciones: Los más de 1.300 empleos previstos y la fijación de población rural ofrecen una alternativa real al despoblamiento, construyendo una economía baja en carbono con arraigo territorial.
