La prefectura de Ulanqab, en la región autónoma china de Mongolia Interior, ha adjudicado 1,1 GW de potencia y 4,4 GWh de capacidad de almacenamiento con tecnología grid-forming a cinco promotores, encabezados por Datang y China Resources, con el fin de estabilizar una red cada vez más penetrada por renovables y reducir los vertidos.
Un despliegue de 4,4 GWh repartido en cinco proyectos y tres subestaciones clave
Se trata de un un despliegue de cinco estaciones independientes de cuatro horas de duración, con tamaños de 200 MW/800 MWh o 300 MW/1.200 MWh cada una, según la resolución de la Comisión Municipal de Desarrollo y Reforma publicada en julio. Dos proyectos de 200 MW/800 MWh se conectarán a la subestación de Sudun 500 kV, otros dos de igual capacidad a la de Hongliang 500 kV, y el mayor de todos, de 300 MW/1.200 MWh, a la de Ruisheng 500 kV.
Las entidades seleccionadas incluyen a Datang (Siziwang Banner) Wind Power, responsable del proyecto de 300 MW/1.200 MWh, y a China Resources Runke New Energy, que desarrollará uno de los bloques de 200 MW/800 MWh en Sudun. Los tres contratos restantes recayeron en Ulanqab Herui New Energy, Inner Mongolia Yuantongda New Energy Investment y Shanghai Chaowei Chineng Energy, todas ellas con compromisos de 200 MW/800 MWh en los nodos de Hongliang o Sudun.
La apuesta por el ‘grid-forming’ y las baterías de larga duración: ¿adiós al litio convencional?
La convocatoria municipal obliga a que todos los proyectos empleen tecnología grid-forming, un requisito que refleja un giro en la contratación de almacenamiento en China. A medida que la penetración eólica y solar crece en el norte y el oeste del país, se exige a las baterías que aporten soporte de tensión, estabilidad de frecuencia y robustez al sistema, no solo desplazamiento de energía.
Además, las bases fijan una preferencia explícita por tecnologías de larga duración y alternativas al fosfato de hierro y litio (LFP) convencional: baterías de flujo redox de vanadio, almacenamiento de aire comprimido (CAES) y baterías de iones de sodio figuran entre las opciones priorizadas. «La inclusión de estas químicas en los criterios de selección supone un respaldo institucional sin precedentes a rutas tecnológicas que hasta ahora habían quedado relegadas a proyectos piloto», señala el equipo de análisis del sector.

El almacenamiento grid-forming ya no es solo un complemento: es una pieza esencial para la estabilidad de la red con alta penetración renovable.
📊 Impacto en la integración renovable
- Capacidad total: 1,1 GW de potencia y 4,4 GWh de energía almacenable en un único ciclo.
- Duración: Cuatro horas de respaldo continuo en cada una de las cinco estaciones.
- Tecnologías preferentes: Baterías de flujo redox de vanadio, aire comprimido e iones de sodio, junto con el LFP tradicional solo si no hay alternativa viable.
- Puesta en marcha: Todos los proyectos deben estar operativos a plena capacidad antes de que finalice 2027.
Un modelo que acelera la integración renovable y marca un precedente para el despliegue masivo en China
La adjudicación de Ulanqab no es un hecho aislado. Mongolia Interior ha venido liberando grandes lotes de almacenamiento independiente bajo sus normas provinciales de despliegue acelerado, utilizando un esquema de selección competitiva para asignar capacidad a los nodos de 500 kV más congestionados. Este enfoque, que vincula el almacenamiento a subestaciones clave, permite reducir el riesgo de vertido de renovables y mejorar la capacidad de regulación pico de la red regional.
El éxito de esta convooria —que ha atraído a gigantes como Datang y China Resources— demuestra que la escala de gigavatio-hora ya es una realidad para el almacenamiento en China. Si los proyectos de Ulanqab cumplen el plazo de finales de 2027, se convertirán en un referente para otras provincias con alta penetración renovable, como Gansu o Xinjiang, y acelerarán la adopción de tecnologías no basadas en litio.
Para el consumidor final, el efecto dominó de este tipo de decisiones es tangible: redes más estables implican menos apagones, menores costes de integración y, en última instancia, una electricidad más barata cuando sopla el viento o brilla el sol. La transición energética global se juega, en gran medida, en la capacidad de almacenar lo que hasta ahora se perdía.
🌍 El Impacto Real para el Futuro
- Beneficio medible: 4,4 GWh de almacenamiento grid-forming reducirán el vertido eólico y solar y aumentarán la autonomía de la red de Mongolia Interior en horas punta.
- Modelo que cambia: La exigencia de tecnologías alternativas al litio convencional abre la puerta a un mix de almacenamiento más diverso y resiliente, replicable en otras regiones.
- Para las próximas generaciones: Cada gigavatio-hora de almacenamiento no dependiente del litio contribuye a una cadena de suministro más sostenible y a una red eléctrica capaz de integrar el 100 % de renovables, el legado que heredarán.

