La Comisión Europea ha propuesto este jueves movilizar 149 millones de euros para España por las inundaciones de enero y febrero. El dinero procede del Fondo de Solidaridad de la Unión Europea (el instrumento con el que Bruselas socorre a los Estados miembros golpeados por catástrofes naturales) y necesita aún el visto bueno del Parlamento Europeo y del Consejo, la institución que representa a los Gobiernos de los Veintisiete. Los daños se concentraron sobre todo en Andalucía y Extremadura.
Qué cubre la ayuda: de las redes eléctricas al patrimonio cultural
El comunicado del Ejecutivo comunitario precisa que la partida financiará ‘operaciones esenciales de emergencia y recuperación’ después de que el temporal obligara a realizar evacuaciones, cerrar carreteras y alterara durante periodos prolongados el funcionamiento de suministros y comunicaciones. El apoyo podrá emplearse en reparar las redes de energía, agua, saneamiento, telecomunicaciones y transporte, además de recuperar los servicios sanitarios y educativos cuando corresponda.
La lista de gastos elegibles incluye también labores de limpieza, alojamiento temporal, rescate y actuaciones de prevención y protección del patrimonio cultural, según la misma nota.
Las tormentas e inundaciones golpearon la península ibérica entre enero y febrero de este año. Entre los episodios registrados figura el desbordamiento del río Alagón en Coria (Cáceres), en Extremadura, una de las dos comunidades más afectadas junto a Andalucía.
España solicitó el anticipo y Bruselas lo concedió con arreglo a los criterios de la legislación comunitaria: 37,26 millones ya abonados que se descuentan después del total aprobado.
La propuesta no está cerrada: sin el visto bueno del Parlamento Europeo y del Consejo no hay desembolso posible.
El paquete completo: 489 millones entre cuatro países
La ayuda a España forma parte de un paquete de 489 millones de euros destinado a los cuatro países golpeados por los fenómenos meteorológicos extremos de principios de año. Los 149 millones españoles son la segunda mayor asignación, solo por detrás de Portugal.
- España: 149 millones, con 37,26 millones ya entregados como anticipo.
- Portugal: 261 millones y 65,37 millones ya abonados por adelantado.
- Italia: 74,8 millones.
- Malta: 3,72 millones, con 931.014 euros recibidos como anticipo.
Una vez descontados los anticipos, quedan pendientes de desembolso 385,6 millones para el conjunto de los cuatro beneficiarios, según el comunicado. El texto cifra en 18 las personas fallecidas por el conjunto de estos temporales y detalla inundaciones y deslizamientos de tierra en Portugal, daños en zonas costeras y fluviales de Sicilia, Calabria y Cerdeña y fuertes vientos, lluvias y oleaje en Malta y Gozo.
El desembolso depende de dos instituciones.
Por qué importa para España: servicios esenciales y calendario pendiente
La propuesta llega más de siete meses después de los episodios más graves y todavía no tiene fecha de desembolso: el calendario depende de la validación del Parlamento Europeo y del Consejo, que aún no se ha producido. La partida se dirige a infraestructuras y servicios esenciales, según el detalle del Ejecutivo comunitario.
El calendario sigue abierto.
Para España, el impacto es doble: el dinero europeo cubre obras que las administraciones afectadas tendrían que financiar con presupuesto propio y, además, fija un marco de elegibilidad que condiciona qué gastos se pueden declarar. Andalucía y Extremadura concentran los daños reconocidos por Bruselas.
Queda por concretar el reparto definitivo y los plazos de pago. Cuando ambas instituciones validen la propuesta, la Comisión ordenará los desembolsos y descontará los anticipos ya entregados a España, Portugal y Malta.
Lo esencial
- 📌 ¿Qué ha ocurrido? La Comisión Europea ha propuesto movilizar 149 millones del Fondo de Solidaridad para España por las inundaciones de enero y febrero.
- 👤 ¿Quiénes están implicados? La Comisión Europea, el Parlamento Europeo, el Consejo de la UE y las autoridades españolas, junto a Portugal, Italia y Malta.
- ⏭️ ¿Qué pasa ahora? La propuesta debe recibir el visto bueno del Parlamento Europeo y del Consejo antes de que se ordene el desembolso.

