Muñoz (PP) tacha de ‘ridículo’ el bulo de la conspiración de EEUU contra Zapatero

La portavoz popular en el Congreso responde a las acusaciones de la ministra Morant mientras Sánchez recibe al embajador estadounidense. El PP exige que el Gobierno asuma responsabilidades políticas por los casos de corrupción que salpican al PSOE.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Ester Muñoz ha calificado de ‘ridículo’ que el Gobierno denuncie una conspiración de Estados Unidos contra Zapatero el mismo día que Sánchez recibe al embajador estadounidense.
  • ¿Quién está detrás? Ester Muñoz, portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso.
  • ¿Qué impacto tiene? El PP presiona al Ejecutivo para que asuma responsabilidades políticas por los casos de corrupción que sacuden al PSOE.

La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, ha calificado este jueves de ‘ridículo’ el bulo de una conspiración de Estados Unidos contra el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, denunciado por la ministra de Ciencia, Diana Morant, mientras el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibía al embajador norteamericano en Moncloa.

«Yo creo que tienen que leer más los autos», ha aseverado Muñoz en los pasillos de la Cámara, donde denunció la doble vara del Ejecutivo. La misma mañana en la que la ministra Morant hablaba de conspiración, el jefe del Ejecutivo posaba con el representante diplomático de Washington.

Una contradicción que el PP no piensa dejar pasar

La portavoz popular ha ido más allá de la anécdota conspiracionista. Ha recordado que, mientras el PSOE pide a la militancia que cierre filas con Zapatero, el expresidente sigue sin explicar ante el juez el origen de las joyas halladas en una caja fuerte de su oficina, valoradas en 1,3 millones de euros.

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«No se puede pedir un apoyo ciego cuando no se da una sola explicación razonable», ha subrayado la dirigente del PP, visiblemente molesta con la estrategia de Moncloa de desviar la atención. Las contradicciones del Gobierno, añadió, se acrecientan cuando se miran los casos que ya han llevado a prisión a los dos primeros secretarios de Organización del PSOE durante la etapa de Sánchez: José Luis Ábalos y Santos Cerdán.

Muñoz ha insistido en que el presidente nombró a todos y a cada uno de ellos. «Llevó a Zapatero a sus mítines y ahora nadie asume la responsabilidad. Eso es lo que pasa en democracia», ha recalcado. Y ha lamentado que el Ejecutivo, en lugar de dar explicaciones, se dedique a atacar a jueces y fiscales.

La reacción del PP no se ha limitado a las palabras. Génova ya prepara iniciativas parlamentarias para que el Gobierno rinda cuentas por la cascada de escándalos que afectan al partido que lo sostiene. Fuentes populares consultadas por Moncloa.com confirman que la estrategia pasa por forzar comparecencias en cuanto el calendario de sesiones lo permita.

El PP observa cómo el Gobierno se atrinchera en un relato victimista mientras la corrupción del partido que sostiene a Sánchez se judicializa semana a semana.

En ese contexto, la portavoz ha calificado de «lamentable» la actitud del Gabinete. Recordó que los ciudadanos ven a un Gobierno «haciendo como que no pasa nada» mientras el «faro moral» de la política internacional de Sánchez acumula siete delitos en la investigación judicial.

El Eje del Poder Popular

La ofensiva de Ester Muñoz no es un gesto aislado. Responde a una estrategia coordinada con Génova y con los principales barones territoriales. En las últimas semanas, presidentas autonómicas como Isabel Díaz Ayuso (Comunidad de Madrid) y María Guardiola (Extremadura) ya habían pedido en público que alguien asuma responsabilidades en el PSOE.

El PP ha detectado una oportunidad clara: vincular la defensa numantina que hace Moncloa de Zapatero con la propia debilidad de Sánchez. La lectura en la dirección nacional es que cada día que el Gobierno insiste en teorías conspirativas en lugar de explicar por qué sus exdirigentes están investigados o encarcelados, el desgaste electoral se traslada al bloque de la investidura.

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La tesis de Génova, según fuentes del Comité de Dirección consultadas por este medio, es que la ciudadanía empieza a ver estos casos no como episodios sueltos, sino como un patrón. Y la respuesta con bulos solo agrava la imagen de huida hacia adelante. «Si Zapatero es inocente, que lo explique en el juzgado, no en una rueda de prensa de Moncloa», resumía un dirigente nacional.

El aterrizaje territorial de esta presión es inmediato. Los gobiernos autonómicos populares ya han empezado a pedir explicaciones sobre los fondos públicos que pudieran estar vinculados a los viajes o las contrataciones investigadas. La semana pasada, la Junta de Andalucía remitió una petición de información sobre los convenios de la Fundación de Zapatero. No es un movimiento casual: el PP quiere que la trama de responsabilidades se ramifique hacia las administraciones.

El riesgo para el PP es que el Gobierno logre instalar la idea de que se trata de una persecución política. Sin embargo, la dirección nacional considera que la contundencia de los autos judiciales —con bienes millonarios sin justificar y condenas en primera instancia— blinda el argumentario popular frente a cualquier acusación de lawfare. La portavocía parlamentaria de Muñoz se ha convertido, en este contexto, en una pieza clave de la oposición. Su perfil técnico y su experiencia en el Senado le permiten hilar fino en cada intervención sin caer en el exceso.

Moncloa, mientras tanto, insiste en que la visita del embajador estadounidense refuerza la alianza bilateral. Pero el PP replica que es imposible denunciar una conspiración de Washington y minutos después fotografiarse sonriente con su representante. La contradicción, subrayan en Génova, es demasiado obvia para un Gobierno que aspiraba a la ejemplaridad.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: El Gobierno se esconde tras falsas conspiraciones mientras la corrupción acorrala al PSOE. El PP exige responsabilidades políticas ya.
  • Protagonista: Ester Muñoz (portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso).
  • Próximo hito: Comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso la próxima semana. El PP presentará una batería de preguntas sobre los casos de corrupción que afectan a su entorno.