El PP replica a Armengol y registra en el Senado la moción electoral con Junts para el 24 de junio

La mayoría absoluta popular en la Cámara Alta garantiza la tramitación de la iniciativa vetada ayer en el Congreso. La votación coincidirá con la comparecencia de Sánchez ante la Cámara Baja por los escándalos judiciales.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La presidenta del Congreso, Francina Armengol, vetó ayer las enmiendas de PP y Junts a una moción de responsabilidades políticas; el PP replicó hoy registrando en el Senado la misma moción con la enmienda electoral de Junts.
  • ¿Quién está detrás? El Grupo Parlamentario Popular del Senado, con el respaldo explícito de Junts y bajo la dirección de Alberto Núñez Feijóo.
  • ¿Qué impacto tiene? La mayoría absoluta de 146 senadores populares garantiza su tramitación y votación el 24 de junio, mismo día en que Sánchez comparece ante el Congreso por los escándalos de corrupción.

El Grupo Parlamentario Popular del Senado ha registrado este miércoles una moción que incorpora la enmienda de Junts para reclamar la convocatoria de elecciones generales, tras el veto de la presidenta del Congreso, Francina Armengol, a la versión original en la Cámara Baja. La iniciativa, que se votará el próximo 24 de junio, se apoya en la mayoría absoluta de 146 senadores populares, convirtiendo la Cámara Alta en el único canal institucional que eludirá el bloqueo impuesto por el sanchismo.

Del veto en el Congreso a la réplica express en el Senado

La secuencia arrancó ayer, cuando Armengol —con los únicos votos de PSOE y Sumar— decidió impedir la votación de dos enmiendas a la moción registrada por el PP sobre responsabilidades políticas por la corrupción. Una de ellas, la presentada por Junts y asumida por los populares, instaba a Pedro Sánchez a disolver las Cortes y a convocar una cita con las urnas. La Mesa del Congreso, presidida por la socialista, calificó la enmienda como inaceptable, blindando así la negativa del Gobierno a someterse a la verificación parlamentaria de sus apoyos.

Fuentes de Génova denuncian un «acto de cobardía democrática» y acusan a Armengol de actuar como «la ministra 23 del Gobierno de Sánchez, siempre a su servicio, bloqueando leyes del PP, mutilando leyes aprobadas por el Senado y ahora secuestrando iniciativas para impedir que se vote». La crítica, no obstante, la hacen extensiva al presidente: «Impide que los españoles voten en las urnas por el miedo que tienen a que los españoles se expresen […] el sanchismo ha dado un paso más impidiendo que los diputados voten iniciativas por el pavor que tiene Pedro Sánchez a comprobar que ha perdido todos los apoyos».

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El 24 de junio, una jornada de alta tensión parlamentaria

La moción registrada hoy en el Senado reproduce, punto por punto, el texto vetado en el Congreso. La elección de la fecha no es casual: el 24 de junio, día en que Sánchez comparece ante la Cámara Baja para rendir cuentas por la cascada de escándalos judiciales que le rodean, el Pleno del Senado debatirá y votará la exigencia de elecciones. «Sánchez podrá comprobar en el Congreso lo que opinan los grupos de la situación de la legislatura y de su corrupción, y en el Senado podrá ver cómo se transforma esa opinión en una votación», anticipan desde la dirección nacional.

El Partido Popular subraya que, gracias a su mayoría absoluta, el Senado es «una de las pocas instituciones que quedan libres de sanchismo» y recuerda que ha tramitado desde allí más de 40 leyes y ha defendido los derechos de los españoles frente a la parálisis legislativa del Congreso. No obstante, la moción carece de fuerza jurídica para forzar unas elecciones; se trata de un gesto político de alto valor simbólico que, al contar con el apoyo explícito de Junts, refuerza el mensaje de que el bloque de investidura ha perdido la confianza en el presidente.

La mayoría absoluta del Senado se convierte en el único altavoz institucional que el sanchismo no ha podido acallar.

El Eje del Poder Popular

La maniobra del PP en el Senado no es solo una réplica mecánica; es un movimiento estratégico de calado interno y territorial. Todos los barones populares —con Isabel Díaz Ayuso, Juanma Moreno y Carlos Mazón a la cabeza— han cerrado filas en las últimas horas, interpretando el veto de Armengol como una agresión directa al parlamentarismo y una oportunidad para visibilizar el contraste entre el Congreso controlado por el Gobierno y el Senado del PP. La fotografía de unanimidad territorial es, precisamente, lo que buscaba Génova al trasladar la ofensiva a la Cámara Alta.

La incorporación de Junts añade otra capa de lectura. El texto que se votará el 24 de junio no es solo una iniciativa popular; es una propuesta que un socio imprescindible del Gobierno ha hecho suya. Eso convierte el debate en el Senado en un termómetro del deterioro de la mayoría de investidura, y en un aviso a Moncloa de que la fractura con los posconvergentes es más profunda de lo que los estrategas socialistas admiten. Para el PP, que arrastra el desgaste de sus propias tensiones con Vox en varios territorios, esta alianza puntual con Junts le permite mostrarse como el partido que sabe tejer mayorías alternativas sin renunciar a sus principios.

El precedente histórico es claro: en anteriores legislaturas, el Senado popular ya utilizó su mayoría para vetar leyes del Gobierno o para forzar debates que el Congreso evitaba. Pero nunca hasta ahora se había empleado la Cámara Alta para tramitar una moción que pide elecciones y que, además, cuenta con la firma de un partido nacionalista que sostiene al Ejecutivo. El riesgo para la dirección nacional es que el gesto quede en un mero trámite simbólico si no se traduce en una movilización electoral y en un desgaste real del adversario. La ventana crítica es el próximo miércoles: una derrota de Sánchez en el Senado, aunque no vinculante, le obligará a explicar por qué se niega a someterse al juicio de las urnas cuando incluso uno de sus socios se lo exige.

La próxima votación servirá también de ensayo para la comparecencia de Sánchez en el Congreso ese mismo día. El PP aspira a convertir esa jornada en un plebiscito sobre la legitimidad del Gobierno y a que el eco de la moción del Senado amplifique la presión sobre el presidente.

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🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: La democracia no se amordaza: el Senado del PP garantiza que la voluntad de los diputados y de los grupos se exprese.
  • Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del PP).
  • Próximo hito: Votación de la moción en el Pleno del Senado el 24 de junio, mismo día de la comparecencia de Sánchez ante el Congreso.