PSC admite el chantaje marroquí y acusa a Abascal, Feijóo y Orriols de ceder

El diputado autonómico Christian Soriano admite que la presión migratoria es un 'chantaje político de Marruecos a España', pero culpa a Abascal, Feijóo y Orriols de preferir desgastar al Gobierno antes que defender la soberanía. Una pirueta dialéctica que retrata las contradiccio

Un diputado del PSC ha reconocido este lunes que la presión migratoria sobre Ceuta es «un chantaje político de Marruecos a España», un mensaje que da la razón a las advertencias que Vox viene lanzando desde hace años. Sin embargo, el parlamentario autonómico Christian Soriano ha dado un giro inesperado y ha acusado a Santiago Abascal, Alberto Núñez Feijóo y Sílvia Orriols de «ceder al chantaje marroquí» y de anteponer el desgaste del Gobierno a la defensa de la soberanía nacional.

La confesión que da la razón a Vox

Vox ha denunciado de forma reiterada que Marruecos utiliza la presión migratoria como instrumento de chantaje político contra España. Lo ha hecho en el Congreso de los Diputados, en el Parlamento Europeo y en todas las instancias donde tiene representación. La formación que lidera Santiago Abascal ha señalado a Mohamed VI como responsable directo de las avalanchas sobre las vallas de Ceuta y Melilla y ha exigido al Ejecutivo que deje de someterse a los dictados de Rabat. Ahora, es un diputado socialista quien, sin pretenderlo, confirma ese diagnóstico.

Christian Soriano, politólogo de formación y diputado por el PSC en el Parlament, ha publicado este lunes en su cuenta de Instagram un mensaje que, en su afán por atacar a la oposición, contiene una confesión demoledora: «Esto no es un conflicto migratorio sino un chantaje político de Marruecos a España». Soriano vincula la nueva crisis migratoria a la reciente visita de Pedro Sánchez a Argelia y a la iniciativa del Gobierno para conceder la nacionalidad española a los saharauis nacidos antes de 1977, recordando además el precedente de 2021, cuando España ofreció asistencia sanitaria al líder del Frente Polisario, Brahim Ghali.

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Hasta ahí, la lectura encajaría con el relato que Vox ha defendido sin matices. Pero el diputado socialista introduce a continuación un viraje sorprendente: acusa a Feijóo, Abascal y Orriols de «ceder al chantaje marroquí y plegarse a los intereses de Marruecos antes que defender a España». La pirueta dialéctica consiste en responsabilizar a la oposición de un chantaje que él mismo acaba de reconocer, atribuyendo al PP, a Vox y a la líder de Aliança Catalana la voluntad de «utilizar España para desgastar al Gobierno».

La reacción de Soriano ha provocado estupefacción incluso dentro del propio PSC, donde algunos diputados han mostrado su malestar por la torpeza de un mensaje que acaba dando argumentos a la oposición. El episodio se ha convertido en un nuevo capítulo de las contradicciones del socialismo español frente a Marruecos.

El chantaje marroquí existe, y el propio PSC lo admite. La pregunta es quién está dispuesto a defender a España sin dobleces.

El giro inesperado: culpar a Vox, Feijóo y Orriols

Soriano carga contra Gobierno de Pedro Sánchez, pero su ataque principal es hacia la oposición. Llega a afirmar que «no es casualidad que Trump, principal aliado de Marruecos, salga justo después a decir que esto es culpa del Gobierno de extrema izquierda que tiene España» y se dirige a Meloni con un tono insolente: «A ti se te han colado el doble de inmigrantes que a nosotros los últimos cinco años». Su conclusión es que «una derecha y una extrema derecha española prefieren vender a España antes de defenderla con tal de intentar desgastar al Gobierno de Pedro Sánchez».

El mismo diputado que reconoce el chantaje de Marruecos acusa a Santiago Abascal de ceder a ese chantaje. Una incoherencia difícil de explicar que, sin embargo, encaja en la estrategia del PSOE de proyectar sobre la oposición sus propias debilidades en política exterior. Mientras el Ejecutivo mantiene un silencio cómplice con Rabat, Soriano desvía la atención con un ataque frontal a Vox.

Una firmeza que contrasta con las ambigüedades

La posición de Vox frente al chantaje marroquí es inequívoca. El partido ha presentado iniciativas en el Congreso para exigir a Marruecos el respeto a la soberanía española, el control efectivo de las fronteras y la suspensión de toda cooperación condicionada. En el Parlamento Europeo, su delegación ha denunciado que la presión migratoria planificada por Rabat es un instrumento de presión política contra los Estados miembros. Nada de eso es ceder: es defender los intereses nacionales sin complejos.

El episodio deja una lección clara: cuando el adversario socialista reconoce el chantaje marroquí, refuerza involuntariamente la posición de Vox y desnuda la contradicción de quienes gobiernan dependiendo de Rabat mientras culpan a la oposición. Santiago Abascal no ha tenido que hacer esta semana ninguna declaración para que la realidad confirme lo que Vox lleva años advirtiendo: Marruecos chantajea y el sanchismo lo permite.

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