El paro en Cataluña sube en 7.705 personas en julio hasta 314.874 desempleados pese al récord de afiliación

La afiliación alcanza los 4.024.750 ocupados, la cifra más alta de la serie histórica. Foment del Treball alerta de una tendencia preocupante mientras los sindicatos reclaman medidas contra la estacionalidad.

El paro registrado en Catalunya ha sumado 7.705 personas en julio, elevando el total de desempleados hasta 314.874, según los datos publicados este lunes por el Ministerio de Trabajo y Economía Social. La cifra contrasta con el récord de afiliación a la Seguridad Social, que en el mismo mes alcanzó los 4.024.750 ocupados, el mayor volumen de la serie histórica.

La aparente paradoja de que el empleo crezca mientras el desempleo también lo hace ha vuelto a encender las alarmas de patronal y sindicatos. El incremento intermensual del paro en un 2,51% rompe la racha de moderación de los meses anteriores y confirma una tendencia que, según Foment del Treball, se viene arrastrando desde 2022.

Más empleo, pero también más parado: la fractura de julio

La contratación tampoco ofrece un respiro: se registraron 279.489 contratos, apenas 1.642 más que en junio. Los indefinidos representaron el 44,69% del total (119.323), mientras que los temporales coparon el 57,31% (160.166). Es decir, la mayoría de los contratos firmados en el mes es temporal, un dato que subraya la alta rotación. El peso del empleo estacional —especialmente en hostelería y comercio— sigue marcando las cifras de paro.

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La gerente de Foment del Treball, en una nota difundida hoy, ha alertado de que las cifras muestran «un comportamiento menos favorable del que es habitual en este período», especialmente por el repunte del paro. La patronal reclama al Govern y al Gobierno central que eviten «nuevas rigideces normativas» que, a su juicio, puedan lastrar la creación de empleo.

El récord de afiliación no consigue ocultar la fractura del mercado laboral catalán: la creación de empleo y el paro avanzan a dos velocidades.

Los sindicatos, por su parte, han reaccionado con contundencia. UGT y CCOO han coincidido en señalar la estacionalidad y el paro juvenil como los grandes problemas irresueltos. Reclaman políticas activas de empleo específicas para los jóvenes y un plan de empleo de calidad que reduzca la tasa de temporalidad, que en Catalunya sigue por encima de la media nacional.

La afiliación, sin embargo, mantiene el pulso: las 16.529 altas netas respecto a junio sitúan a Catalunya en un escenario de pleno empleo técnico en algunas comarcas. Barcelona, El Prat de Llobregat y la corona metropolitana concentran la mayor parte del crecimiento, mientras que las Terres de l’Ebre y el interior de Lleida acumulan tasas de paro aún por encima del 10%.

La estadística expone, en definitiva, una economía que crea puestos de trabajo pero no los suficientes para absorber a quienes pierden el suyo, y donde la calidad del empleo sigue siendo una asignatura pendiente. La subida del paro en 7.705 personas en solo 31 días no es una sorpresa para los analistas, pero sí un aviso de que el mercado laboral catalán encara la segunda mitad de 2026 con más sombras que certezas.

Un problema estructural que el Govern no puede ignorar

El repunte del paro en julio no es un fenómeno aislado. Los datos de Foment del Treball evidencian que, desde 2022, el mes de julio tiende a cerrar con destrucción de empleo, un patrón que los sindicatos atribuyen a la dependencia del turismo y a la falta de diversificación industrial. Catalunya sigue siendo una de las comunidades con mayor tasa de temporalidad, lo que explica que ante la más mínima desaceleración las cifras de desempleo se disparen.

El Govern de la Generalitat, con competencias limitadas en materia laboral, tiene ahora ante sí la negociación de los presupuestos para 2027, donde las partidas de empleo y formación serán clave. La patronal ha dejado claro que no apoyará nuevas cargas normativas, mientras que los sindicatos insisten en que sin inversión en políticas activas la dualidad se cronificará.

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La paradoja de julio de 2026 —más afiliación y más paro— refleja un mercado que crece en volumen pero que no logra sostener la calidad de las nuevas contrataciones. El reto para el Departament d’Empresa i Treball será convertir el récord de afiliación en una oportunidad para reducir la brecha territorial y etaria que muestran los datos. De momento, las cifras confirman que la recuperación del empleo, si es que alguna vez fue completa, aún deja atrás a decenas de miles de catalanes.