Jaume Giró, exconseller de Economía y exdiputado de Junts, ha comunicado su baja como militante del partido. La decisión, transmitida personalmente a Carles Puigdemont hace unos días, consuma una ruptura que se venía gestando desde hace casi un año, cuando abandonó todos sus cargos en la ejecutiva y el acta de diputado. Fuentes de la formación consultadas por este periódico han confirmado la baja, aunque no han querido detallar los motivos.
Un año de distanciamiento silencioso
Giró formó parte del Govern de Pere Aragonès como conseller de Economia i Hisenda, donde fue uno de los perfiles más reconocidos por el sector empresarial catalán. Tras la salida de Junts del Ejecutivo en octubre de 2022, el exconseller mantuvo su escaño en el Parlament y un papel discreto en la dirección del partido, pero a mediados de 2025 dio un paso al costado: dejó la ejecutiva y renunció al acta de diputado. Su distanciamento era un secreto a voces.
Su baja formal es la constatación de que la brecha entre el ala más pragmática y el núcleo duro de Waterloo ya no tiene vuelta atrás. Durante su etapa en la consellería, Giró apostó por una interlocución fluida con el Gobierno central y las grandes patronales, una línea que chocó con la estrategia de confrontación de Puigdemont.
Campdepadrós abrió la puerta y Giró la ha cerrado
La salida de Giró se suma a la de Eusebi Campdepadrós, exsecretario de la Mesa del Parlament, que el pasado 27 de julio también se dio de baja como militante de Junts. Campdepadrós llevaba meses alejado y la aplicación de la amnistía no fue suficiente para retenerle. En ambos casos, la dirección del partido ha recibido la noticia sin hacer ruido: ninguna declaración oficial, ningún comunicado.
Esta doble baja en menos de una semana evidencia un problema de cohesión que Junts arrastra desde la salida de varios cargos intermedios y la pérdida de peso electoral en las municipales. El partido intenta mantener la unidad en torno a la figura de Puigdemont, pero las fugas de perfiles moderados se aceleran.
La baja de Jaume Giró no es una anécdota: es la confirmación de que Junts pierde a los perfiles que mejor conectaban con el empresariado y la gestión.
El impacto económico y el desgaste del ‘conseller’ que se fue
Para Junts, perder a un referente como Giró tiene un coste simbólico y práctico. Fue el responsable de los presupuestos del Govern en un momento de tensión con la financiación autonómica y mantuvo sólidas relaciones con el mundo empresarial. Su marcha aleja aún más al partido del perfil gestor que necesita para ensanchar su base electoral más allá del independentismo más ortodoxo.
Fuentes consultadas por Moncloa.com apuntan que la decisión era esperada desde que Jaume Giró rechazó participar en las listas de Junts para las próximas elecciones catalanas. La incógnita es si su salida alentará a otros cargos descontentos a seguir sus pasos. De momento, la dirección guarda silencio.
