EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A los Bombers de la Generalitat, que denuncian falta de medios, y a la seguridad de toda Cataluña ante emergencias.
- ¿Cuándo ocurre? La protesta fue ayer, jueves 18 de junio, pero la crisis estructural es actual y no tiene plazo inmediato de solución.
- ¿Qué cambia hoy? Los sindicatos exigen un plan de choque, mejoras laborales y un nuevo modelo de servicio antes de que la situación ponga en riesgo la respuesta ante incendios y otras emergencias.
Ayer por la mañana, unos 200 Bombers de la Generalitat hicieron sonar petardos y bengalas en el centro de Barcelona. La marcha partió del Departament d’Interior, recorrió el paseo de Sant Joan hasta el Arc de Triomf y culminó frente al Parlament, con pancartas que rezaban ‘Bombers en risc: prou incompliments’ y ‘Acord tòxic’.
Los representantes sindicales calificaron la situación de “crisis estructural”, fruto de décadas de desinversión y de una planificación que, a su juicio, improvisa en lugar de construir. “Se está intentando hacer en dos años lo que no se ha hecho en veinte”, denunciaron, al tiempo que criticaron la compra de vehículos y equipos sin pruebas suficientes y sin tener en cuenta el criterio de los propios bomberos.
‘Crisis estructural’: décadas de desinversión y falta de planificación
Los parques de bomberos arrastran carencias que los sindicatos detallan una a una. Hay 19 parques con solo tres efectivos de guardia, instalaciones “antiquadas y no preparadas para las nuevas realidades” y una escasez crítica de equipos de protección individual (EPIs) de recambio que, según denuncian, “condena a la plantilla a un riesgo higiénico y de contaminación inaceptable”.
Uno de los puntos más sensibles es el relevo generacional. El cuerpo está viviendo el mayor recambio de su historia, pero la Escola de Bombers se encuentra “desbordada” y muchos aspirantes deben formarse fuera de Cataluña. Por ello, los sindicatos reclaman un instituto propio de formación, una demanda que se ha repetido en anteriores protestas sin avances concretos.
A esto se suma un problema de salud laboral que los bomberos llaman a no minimizar. Hace tres años la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer clasificó la profesión como de riesgo alto de cáncer, y los sindicatos exigen más medidas de protección, limpieza y vigilancia sanitaria específica. La falta de EPIs de repuesto acentúa esa exposición diaria.
Las principales reivindicaciones: EPIs, formación y parques anticuados
La protesta no se limitó a los recursos materiales. Los sindicatos reivindicaron también mejoras laborales como la carrera horizontal, la integración de la prevención de riesgos laborales, la segunda actividad y la adaptación de la vigilancia de la salud a las particularidades del cuerpo. Además, pidieron mayor integración de la diversidad de género, un aspecto que consideran desatendido en la estructura actual.
En el plano del modelo de servicio, los bomberos cargaron contra lo que califican de “mercantilización de las emergencias”. Pusieron como ejemplo la recuperación del salvamento en las playas, hoy externalizado por muchos municipios, y recordaron que el 40% de los accidentes mortales del verano pasado se produjeron fuera del horario de vigilancia activa. Para evitarlo, reclaman una nueva ley de bomberos que integre el cuerpo de la Generalitat, Protección Civil y el servicio de Bombers de Barcelona en un único modelo.
Pese al tono reivindicativo, los sindicatos quisieron dejar claro que la campaña forestal de este verano está “100% garantizada” y que nunca se negarán a acudir a un servicio de emergencia. “Es nuestra vocación y nuestra prioridad”, afirmaron. No obstante, advirtieron de que si al término del verano no hay avances, la movilización volverá a las calles.
El relevo generacional más grande de la historia del cuerpo se está enfrentando sin un instituto de formación propio y con parques anticuados.
¿Qué precedentes hay y por qué es urgente?
Las movilizaciones de los Bombers de la Generalitat no son nuevas. En 2024 ya hubo protestas por la falta de EPIs y la sobrecarga en parques. Entonces se alcanzaron algunos acuerdos que, según los sindicatos, se han incumplido o implementado de forma “precipitada e improvisada”. La sensación de urgencia que transmiten ahora es mayor: el relevo generacional no espera y las carencias en formación y salud laboral se cronifican.
El Govern, a través del Departament d’Interior, no ha emitido un pronunciamiento oficial inmediato tras la marcha de ayer, pero fuentes del ejecutivo señalan que se está trabajando en un plan de choque. Sin embargo, los bomberos consideran que las medidas anunciadas hasta la fecha carecen de ambición y de un calendario claro. La falta de un centro de formación propio es, para ellos, el síntoma más evidente de la desidia acumulada.
La pelota queda ahora en el tejado del Parlament, donde varios grupos tienen previsto registrar mociones relacionadas con las demandas del cuerpo. El tiempo apremia: la campaña forestal de alto riesgo se activa en pleno julio y, aunque los bomberos prometen acudir a cada emergencia, las condiciones en las que lo hacen son, según sus propias palabras, “inaceptables”. La seguridad de Cataluña depende de que esta crisis deje de ser estructural.

