Barones del PSOE denuncian la desconexión de Ferraz y cuestionan el interés de Sánchez por los territorios

Varios secretarios generales autonómicos denuncian el vacío de Ferraz y la falta de debate interno a once meses de las elecciones. El Comité Federal del día 27 será clave para medir la respuesta de la dirección.

En Moncloa.com hemos consultado a fuentes de varias federaciones socialistas que, a solo siete días del Comité Federal, elevan su malestar por la «desconexión» que perciben entre Ferraz y los territorios. La dirección del partido, centrada en blindar al Gobierno de Pedro Sánchez en un contexto parlamentario excepcionalmente difícil, ha ido perdiendo el pulso con las estructuras autonómicas, según denuncian dirigentes de distinto signo. La queja se ha vuelto audible a ambos lados del debate interno: desde la expresidenta andaluza Susana Díaz —»el partido es mucho más vertical que antes»— hasta secretarios generales que hablan de «un vacío impresionante». Todo ello, en la antesala de un ciclo electoral determinante.

La queja territorial que recorre las federaciones

La fotografía que dibujan los cuadros autonómicos y locales consultados por este medio tiene un trazo común: Ferraz no escucha. «Ferraz no existe, hay un vacío impresionante», confiesa un secretario general autonómico que prefiere guardar el anonimato. Y añade una pregunta que resume el malestar: «¿Qué hemos hecho a nivel federal de enero a junio? ¿Importa en Ferraz lo que pasa en los territorios?». La sensación de abandono no es nueva, pero se ha agravado en un 2026 marcado por el ruido judicial —la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero o las investigaciones del caso Leire Díez— y por la preparación de las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2027.

Susana Díaz puso voz esta misma semana a esa percepción en Antena 3: «El partido es mucho más vertical que antes. Se toman las decisiones de arriba a abajo y no de abajo a arriba, eso es evidente». Sus palabras no solo resuenan entre los críticos; miembros de la propia Ejecutiva Federal próximos a Sánchez admiten, en privado, que el PSOE «se ha ido centralizando y perdiendo su carácter federal». El diagnóstico es compartido, aunque las lecturas sobre cómo revertirlo divergen.

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¿Por qué Ferraz ha perdido el pulso con los territorios?

La explicación tiene varias capas. La primera es histórica: «Tanto con Felipe González como con Zapatero, el PSOE pasó a un segundo plano cuando llegaron a La Moncloa, pero ahora ese efecto ha sido todavía mayor porque estas dos legislaturas están muy condicionadas: la primera por la pandemia y la segunda por la debilidad parlamentaria», analiza un eminente miembro de la dirección socialista. Ese volcado casi exclusivo en preservar el Gobierno ha relegado la vida orgánica a un segundo término, con todas las consecuencias que hoy afloran.

La segunda capa es interna: las primarias de 2017 que ganó Sánchez otorgaron al secretario general una legitimidad directa de la militancia, pero también alimentaron un «hiperliderazgo» que ha ido debilitando los órganos de dirección intermedios. «A este secretario general le ha elegido directamente la militancia, lo que le da toda la legitimidad; pero a la vez se ha creado un hiperliderazgo que ha contribuido a debilitar los órganos de dirección intermedios», reflexiona un dirigente histórico del partido. El resultado es un modelo de gestión más vertical, en el que las decisiones suelen cocinarse en el entorno más cercano al presidente.

La tercera capa es la operativa. El Consejo Político Federal, órgano pensado para coordinar a la dirección federal y a las federaciones, no se reúne desde 2022 en Zaragoza. Y cuando el Gobierno lanzó su propuesta de financiación autonómica —un asunto que tocaba directamente a los barones—, el debate nunca llegó a forjarse en un espacio colectivo: fueron la vicesecretaria general, María Jesús Montero, y el entonces secretario de Organización, Santos Cerdán, quienes se repartieron las conversaciones bilaterales con cada líder regional, sin intervención de Sánchez. La imagen de desconexión quedó grabada.

La estructura territorial del PSOE pide más diálogo y menos ventanilla única; el Comité Federal del día 27 medirá si el mensaje ha llegado a Ferraz.

En paralelo, el desembarco de ministros al frente de federaciones autonómicas —Óscar López en Madrid, Diana Morant en la Comunidad Valenciana, Ángel Víctor Torres en Canarias, además de los movimientos de Montero en Andalucía y Pilar Alegría en Aragón— es visto por algunos barones más como una maniobra para asegurar lealtades que como un refuerzo orgánico. «Sánchez quiere garantizarse su apoyo de cara al futuro», argumentan desde una dirección regional. Otros, sin embargo, advierten que la dinámica está empujando a los secretarios generales que sí nacieron del territorio —como Carlos Martínez en Castilla y León o Álvaro Sánchez Cotrina en Extremadura— a «regionalizar el debate» y marcar perfil propio para distanciarse del ruido de Madrid.

La nueva secretaria de Organización, Rebeca Torró, ha multiplicado en las últimas semanas las visitas a las federaciones. El lunes estuvo en Valladolid; el martes en Toledo, donde comió con Emiliano García-Page, el único barón con mayoría absoluta y la voz más crítica; y el viernes en la Comunidad Valenciana. Fuentes del PSOE castellano-manchego aseguran que Torró «se fue de Toledo con una idea bastante exacta de lo que pensamos en Castilla-La Mancha». Aun así, la concatenación de elecciones autonómicas en Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía ha absorbido gran parte de las energías de Ferraz, y muchos en en los territorios dudan de que las visitas basten para romper la inercia centralizadora.

crisis PSOE

El Eje del Poder Socialista

En Moncloa.com observamos que la tensión que hoy expresan los barones no es una rebelión orgánica, sino un aviso estratégico a once meses de unas elecciones en las que el PSOE se juega buena parte de su poder territorial. El precedente histórico es claro: tanto con González como con Zapatero, el partido sufrió desgaste cuando la organización quedó subordinada al Gobierno, pero aquel desequilibrio se corregía con mayor debate interno. Ahora, sin embargo, la verticalidad se ha institucionalizado.

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El Comité Federal del próximo sábado 27 de junio se presenta, por tanto, como un primer termómetro. Fuentes del máximo órgano entre congresos anticipan un debate contenido; la mayoría de los miembros, pendientes de su futuro inmediato en las municipales y autonómicas, cerrarán filas. Pero la mera existencia de estas quejas, recogidas por un diario nacional y por nuestra propia consulta con cuadros territoriales, indica que el malestar es transversal. La pregunta no es si Ferraz debe reconectar, sino cuánto tardará en hacerlo y qué precio pagará el partido si no actúa a tiempo.

La lectura territorial es especialmente sensible en comunidades donde el PSOE gobierna o aspira a gobernar. El caso de García-Page en Castilla-La Mancha es paradigmático: el único presidente autonómico socialista con mayoría absoluta ha mantenido un perfil propio y crítico que, lejos de debilitarle, le ha reforzado electoralmente. Otros barones, como Adrián Barbón en Asturias o María Chivite en Navarra, han optado por una lealtad constructiva, pero el mensaje de fondo es similar: necesitan más pegada federal para contrarrestar el relato que la oposición construye desde Madrid.

En el lado opuesto, la dirección socialista insiste en que existe debate interno, aunque acotado por la necesidad de preservar la imagen de unidad. «En cada Ejecutiva hay al menos diez o doce intervenciones», alegan fuentes próximas a Sánchez, que atribuyen la falta de un debate más crudo a que «los que intervienen miden mucho sus palabras» porque las deliberaciones acaban filtradas a los medios. El reto, por tanto, es doble: abrir espacios de discusión real sin que la ventilación pública de las diferencias se convierta en munición para el adversario.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: Reforzar la conexión territorial es la prioridad orgánica para llegar cohesionados a las elecciones de 2027 y contrarrestar la ofensiva del PP en las comunidades.
  • Protagonista: Rebeca Torró (secretaria de Organización del PSOE).
  • Próximo hito: Comité Federal del sábado 27 de junio, donde se podrá medir hasta qué punto la dirección recoge las demandas de las federaciones.