Málaga encara un relevo crítico: casi 2.900 médicos al borde de la jubilación sin recambio generacional

El 32% de los facultativos malagueños supera los 55 años y se jubilarán antes de 2035. Las plazas MIR y la fuga de especialistas agravan un problema que ya toca de lleno a la sanidad pública y privada.

El sistema sanitario de Málaga afronta una sacudida silenciosa pero imparable. 2.899 médicos –uno de cada tres facultativos en activo– han superado ya los 55 años y se jubilarán a lo largo de la próxima década. La cuenta atrás ha empezado y el relevo generacional, según todos los indicadores, llega justo a tiempo… si es que llega.

La radiografía de una jubilación masiva en Málaga

El informe Datos Estadísticos Población Médica en Andalucía 2025, elaborado por el Consejo Andaluz de Colegios de Médicos (CACM), dibuja un horizonte cada vez más estrecho. Sólo Sevilla, con 3.150 facultativos por encima de los 55 años, supera a Málaga en volumen de jubilaciones pendientes. En la provincia malagueña ejercen actualmente 9.042 médicos colegiados, lo que significa que el 32% del total está en la antesala de la retirada.

El desglose por tramos de edad no deja margen a la ambigüedad: 1.811 profesionales tienen entre 55 y 64 años, 761 están en la franja de 65 a 69, y otros 327 superan los 70 y aún permanecen en activo. Mientras, la base de la pirámide apenas suma 2.248 médicos menores de 35 años en Málaga, una cifra que el propio CACM califica de «insuficiente para compensar completamente el envejecimiento de la plantilla».

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A escala andaluza, el 26‑27 % de los médicos en ejercicio no ha cumplido los 35 años (10.943 profesionales en todo el territorio autonómico), y los mayores de 65 que siguen trabajando superan los 5.100. La paradoja es evidente: hay savia nueva, pero el relevo se produce a un ritmo demasiado lento frente a la ola de jubilaciones que ya está rompiendo en la orilla.

Un relevo insuficiente: las cuentas no salen

En 2026, Málaga ofertó 291 plazas de Médico Interno Residente (MIR), una cifra que crece de manera gradual pero que tropieza con un dato implacable: formar a un especialista requiere, como mínimo, once años (seis de grado, medio de preparación MIR y entre cuatro y cinco de residencia). Con ese calendario, buena parte de los nuevos facultativos no estarán listos antes de 2035, justo cuando la sangría de jubilaciones habrá alcanzado su pico.

El 32% de los médicos en Málaga supera los 55 años y el sistema MIR apenas repone una parte de las jubilaciones anuales.

Otro factor que drena el relevo es la movilidad profesional. En solo un año, el CACM registró 1.281 traslados de expediente de facultativos andaluces. De ellos, 646 se marcharon a otras comunidades autónomas y 114 pusieron rumbo al extranjero. La Costa del Sol, a pesar de su atractivo, no retiene a los profesionales con la fuerza esperada, especialmente en especialidades como Medicina de Familia y Pediatría, donde la escasez ya es un problema cotidiano.

relevo generacional sanitario

La Lectura Andaluza

Andalucía es la comunidad autónoma con mayor número de médicos colegiados de España, pero también la que más tensión sufre por la pirámide de edad. La Junta de Andalucía, a través del Servicio Andaluz de Salud (SAS), mantiene en Málaga 4.671 profesionales en la sanidad pública, la segunda cifra más alta tras los 6.051 de Sevilla. Sin embargo, la bolsa de jubilaciones pendientes –más de 13.500 en toda Andalucía entre 2026 y 2035– obliga a repensar la planificación de recursos humanos con una mirada más larga. El CACM subraya en su informe la necesidad de «reforzar la planificación de recursos humanos», un guiño directo a las consejerías de Salud y de Universidad.

Para los malagueños, la traducción práctica de estos números es dolorosamente clara: listas de espera que se alargan, consultas de atención primaria con menos días de cita y la dificultad de encontrar pediatra o médico de familia en determinadas zonas. La provincia ha perdido ya por jubilación a 1.898 médicos que figuran como colegiados no activos, una cifra que casi se duplica en una década. Cada médico que se va sin recambio ensancha la brecha entre la oferta asistencial y una población que no para de crecer, especialmente en la Costa del Sol.

Las soluciones que esbozan los expertos pasan por aumentar el número de plazas MIR en especialidades críticas, mejorar las condiciones laborales y retributivas para fidelizar a los recién formados y permitir, de manera voluntaria, que los médicos más veteranos prolonguen su vida laboral. El doctor Vicente Matas, responsable de la Fundación Centros de Estudios del Sindicato Médico de Granada (SIMEG), insiste en que «es hora de poner soluciones urgentes» y recuerda que los nuevos especialistas tardan entre cuatro y cinco años en estar operativos. Las próximas convocatorias MIR y los presupuestos autonómicos de los próximos ejercicios serán el primer test de estrés para un sistema que, en palabras del CACM, necesita «reforzar la planificación de recursos humanos» ya. El tiempo corre en contra y cada año que pasa sin una estrategia sólida acerca un poco más el colapso en las consultas. La sanidad malagueña se juega su futuro en la próxima década.

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