Madrid Fashion Week abandona Ifema por la F1: nueva sede en la Universidad Nebrija

Los desfiles profesionales se celebrarán en el campus de Chamberí del 7 al 19 de septiembre. El desfile inaugural será en los jardines de Sabatini, con la fachada del Palacio Real de fondo.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A los asistentes y profesionales de la Semana de la Moda de Madrid y a las firmas participantes.
  • ¿Cuándo ocurre? Del 7 al 19 de septiembre de 2026, con los desfiles inaugurales en Sabatini y la pasarela profesional del 14 en adelante.
  • ¿Qué cambia hoy? La sede principal de los desfiles se traslada de Ifema al campus de Nebrija, y los espacios emblemáticos ganan peso como escenarios.

Por primera vez en su historia, la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid se muda de Ifema. El Gran Premio de Fórmula 1, que se estrena en la capital del 11 al 13 de septiembre, ha obligado a reprogramar la cita de la moda madrileña y a buscar una nueva sede principal: el campus de Comunicación y Artes de la Universidad Nebrija, en el distrito de Chamberí.

Un traslado forzoso por el GP de Fórmula 1

La coincidencia con el debut del Gran Premio en Madrid ha dejado sin espacio a la tradicional pasarela en el recinto ferial de Ifema. Por eso, la Semana de la Moda ha tenido que partirse en dos bloques. Del 7 al 10 de septiembre Omoda Madrid es Moda desplegará sus desfiles por distintos rincones patrimoniales de la ciudad, mientras que la pasarela profesional Mercedes-Benz Fashion Week Madrid se pospone y se concentrará del 14 al 19 de septiembre, ya con el campus de de la Universidad Nebrija como sede principal.

La pausa de cuatro días, coincidiendo con la F1, permitirá que la mayoría de los desfiles de firmas consolidadas –desde Adolfo Domínguez a Simorra o el décimo aniversario de Palomo– se celebren en un único emplazamiento. La novedad, en todo caso, es absoluta: nunca antes Ifema había tenido ceder el testigo a unas instalaciones universitarias.

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Sabatini y el patrimonio como pasarela

Antes de ese cambio de escenario, la primera imagen de esta edición llegará el 7 de septiembre desde un lugar igualmente inédito: los jardines de Sabatini. Allí, con la fachada norte del Palacio Real como telón de fondo y junto al estanque central, se celebrará el desfile inaugural de Omoda Madrid es Moda. El Ayuntamiento de Madrid ha elegido ese enclave para simbolizar la apuesta por sacar la moda de los recintos feriales y convertirla en un diálogo con el patrimonio.

Desde el primer desfile en la Puerta de Alcalá en 2024, plazas como la de la Villa, Oriente, España y el Palacio de Cibeles se han ido sumando a esta red de pasarelas urbanas. “Hace dos años pensamos que ya no había marcha atrás”, reconoció Engracia Hidalgo, delegada de Economía, Innovación y Hacienda, durante la presentación de la programación en el propio Sabatini.

La moda se ha convertido en un reclamo económico y turístico que ya no puede volver a encerrarse en un pabellón.

¿Un cambio puntual o una oportunidad para la moda madrileña?

El traslado forzoso por la F1 puede leerse como una anécdota logística o como el empujón definitivo para un modelo que Madrid llevaba ensayando. Ciudades como París o Milán hace décadas que integran sus semanas de la moda en palacios y museos; Madrid ahora da un paso más al llevar la pasarela profesional a un campus, rompiendo con formalismos. La inversión municipal, que este año alcanza 3,35 millones de euros entre ayudas directas, cesión de espacios y campaña institucional, demuestra que el consistorio apuesta por ese camino.

El impacto económico ronda los 100 millones de euros, según el Ayuntamiento, y justificaría el esfuerzo. No obstante, depender de escenarios al aire libre siempre implica riesgos meteorológicos y de dispersión del público. Aun así, el hecho de que Ifema quede excluido por primera vez abre la pregunta de si, superada la F1, alguien querrá realmente volver al pabellón.

El desfile en el invernadero del Palacio de Cibeles de Arganzuela el día 14, la jornada institucional en la Galería de Cristal el 15 y los premios a Hannibal Laguna completarán una edición que, pese a las circunstancias, aspira a consolidar a Madrid como pasarela permanente.