El PSE-EE rechaza en las Juntas Generales de Bizkaia la norma foral fiscal que impulsa el PNV en la Diputación. La tramitación del proyecto en comisión arrancó esta semana y el socio de Gobierno foral ya ha anticipado que tratará de modificar el texto antes de su votación.
Qué contiene el proyecto de norma foral fiscal de Bizkaia
La propuesta, impulsada por la Diputación Foral de Bizkaia que gobiernan PNV y PSE-EE, incorpora deducciones fiscales para seguros médicos privados, asistencia a gimnasios y aportaciones de particulares a fondos privados de vivienda destinada al alquiler social. La diputada de Hacienda y Finanzas, Itxaso Berrojalbiz, defendió la iniciativa ante la comisión de las Juntas Generales de Bizkaia y la enmarcó en el reto del arraigo de personas y empresas en el territorio.
El portavoz socialista en la comisión, José Alberto Álvarez, fue explícito: ‘Al PSE-EE no nos gusta este proyecto de norma foral’. Su grupo trabajará, dijo, para que el texto salga del trámite con lo que considera que no ha entrado: control público, evaluación rigurosa y retorno social de los recursos públicos invertidos. El secretario general del PSE-EE, Eneko Andueza, ya había calificado de ‘neoliberales’ las deducciones para seguros privados y gimnasios cuando el Ejecutivo foral presentó el anteproyecto.
La posición de cada grupo juntero
La diputada de Hacienda respondió a su socio de coalición con una petición: que sean los grupos quienes introduzcan cambios y que el proyecto salga adelante. ‘Espero que a los grupos que tienen mayoría en esta Cámara les termine gustando’, señaló Berrojalbiz, que situó el arraigo empresarial como la necesidad compartida que debe permitir el acuerdo.
PSE-EE y PNV cerraron con anterioridad un acuerdo para los tres territorios históricos, con principios compartidos como la lucha contra el fraude fiscal y el fomento de la actividad económica. El paquete pactado se incorporará al texto ‘en el momento procedimental oportuno’, según el portavoz socialista, que recordó que las medidas más discutidas del anteproyecto vizcaíno se aprobaron en el Consejo de Gobierno de la Diputación para iniciar la tramitación, con la abstención de las diputadas del PSE-EE.
El proyecto de Hacienda de Bizkaia incluye deducciones por seguros médicos privados y gimnasios, y llega a las Juntas con el rechazo de todos los grupos.
EH Bildu mantiene una oposición frontal al texto. Su juntera Arantza Sarasola sostuvo que la propuesta privatiza el sistema sanitario y reduce la recaudación, y criticó que se mantengan las exigencias a quienes menos tienen mientras se suman incentivos fiscales a quienes más tienen. La juntera cuestionó además las deducciones para inversiones de particulares en fondos privados de vivienda en alquiler social, y recordó que la diputada general, Elixabete Etxanobe, presentó la iniciativa en Madrid el pasado junio ante empresarios.
Elkarrekin ha registrado una enmienda a la totalidad para exigir la retirada de la norma. Su portavoz, Eneritz de Madariaga, denunció que la iniciativa supone ‘la vuelta a una fiscalidad basada en exenciones e incentivos para quienes tienen mayor capacidad económica’ y advirtió de que esas deducciones restan recursos a los servicios públicos. El PP ha anunciado enmiendas durante el trámite y ha reclamado conocer ‘cuál es el pacto real’ entre los dos socios de Gobierno; los populares cuestionaron además que el proyecto se presentara en Madrid antes de su tramitación.
La singularidad foral y el precedente de la revisión de 2025
Bizkaia ejerce la competencia sobre el IRPF y el Impuesto sobre Sociedades a través del concierto económico, con normas forales que aprueban las Juntas Generales y que después aplica la Hacienda del territorio. No es la primera vez que una revisión fiscal vizcaína llega a la Cámara con el respaldo parlamentario por resolver: la anterior, en 2025, se pactó precisamente con Elkarrekin, la formación que ahora pide retirar el texto. El acuerdo entre PNV y PSE-EE se cerró para los tres territorios históricos, cada uno con su propia Hacienda foral y su calendario parlamentario.
El proyecto seguirá ahora en la comisión juntera de las Juntas Generales de Bizkaia, que debe fijar el calendario de comparecencias y el plazo de enmiendas parciales antes de elevar el dictamen al pleno. La diputada de Hacienda ya ha situado ese trámite como el momento en que el texto puede cambiar: ‘Ahora es el turno de la democracia’, afirmó.

