Apple paga 250 millones por el acuerdo Siri: así puedes reclamar tu indemnización

La indemnización va de 25 a 95 dólares por iPhone y solo alcanza a las compras realizadas en Estados Unidos entre junio de 2024 y marzo de 2025. El plazo para presentar la reclamación termina el 21 de diciembre de 2026.

Apple pagará 250 millones por el retraso de Siri, pero solo los compradores de iPhone en Estados Unidos pueden reclamar. El acuerdo Siri de Apple cierra una demanda colectiva por haber prometido Apple Intelligence en 2024 y haberla entregado, como pronto, un año después. La indemnización oscila entre 25 y 95 dólares por dispositivo y el plazo de solicitud termina el 21 de diciembre de 2026.

Claves de la operación

  • 250 millones y dos años de demora. La compañía resarce a quienes compraron un iPhone entre el 10 de junio de 2024 y el 29 de marzo de 2025 confiando en una promesa de software que no llegó a tiempo.
  • La reclamación se limita a Estados Unidos. Los usuarios de Reino Unido, Canadá, Francia o España quedan fuera, y el proceso exige ser el comprador original del terminal.
  • El importe final depende de cuántos reclamen. El pago estimado es de 25 dólares por móvil y puede subir hasta 95; de los 250 millones se descuentan honorarios, impuestos y administración.

El precio real de dos años de retrasos en la IA de Apple

En junio de 2024, durante su conferencia mundial de desarrolladores, Apple presentó Apple Intelligence como el eje de la próxima generación de iPhone. La función estrella era un Siri capaz de entender el contexto del usuario y de ejecutar tareas entre aplicaciones, algo que la compañía situó para finales de ese mismo año.

No ocurrió. El calendario se deslizó primero a 2025 y después a un segundo trimestre, y solo entonces empezaron a llegar versiones parciales de lo prometido. La demanda sostiene que miles de clientes compraron su teléfono convencidos de que las funciones llegarían antes, y la empresa ha aceptado el pago sin reconocer culpa alguna.

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El desarrollo completo no se cerró hasta el despliegue de iOS 27, ya en el otoño de 2026. Ahí está el núcleo del asunto: el retraso no fue de meses, sino de dos años completos respecto al anuncio original.

En paralelo, Apple ha vivido salidas y giros poco habituales en Cupertino. John Giannandrea, el ejecutivo que lideraba sus esfuerzos en inteligencia artificial, inició su retirada de la compañía, y la firma cerró un acuerdo con Google para apoyar su desarrollo con Gemini. El mensaje al mercado es incómodo: Apple presume de controlar su cadena de valor y depende de Google para su función más visible.

Dos años de demora en la función que debía vender el iPhone se han traducido en 250 millones de dólares y en una dependencia incómoda.

Por qué la reclamación no cruza el Atlántico

El perímetro del acuerdo importa tanto como su importe. Quedan cubiertas únicamente las compras realizadas en Estados Unidos entre el 10 de junio de 2024 y el 29 de marzo de 2025, siempre que el solicitante sea el comprador original del aparato y lo destinara a un uso personal o profesional. Los modelos elegibles son el iPhone 15 Pro, el iPhone 15 Pro Max, el iPhone 16, el iPhone 16e, el iPhone 16 Plus, el iPhone 16 Pro, y el iPhone 16 Pro Max.

El trámite se presenta en el sitio oficial de reclamaciones del acuerdo, donde el usuario debe identificarse, indicar si reclama a título personal o como empresa y certificar que los datos aportados son ciertos. Si ya cuenta con un identificador de reclamación previo, el sistema lo reconoce; si no, abre un expediente nuevo.

El plazo cierra el 21 de diciembre de 2026 y el cobro se realiza mediante PayPal, Venmo, transferencia bancaria o cheque. Para completar el formulario hace falta el número de serie del teléfono, que aparece en Ajustes, General, Información.

Para el usuario español, la puerta está cerrada. La class action estadounidense no tiene equivalente directo en España, donde este tipo de reclamaciones exige que una asociación de consumidores agrupe los casos y acredite el interés colectivo. Quien compró su iPhone en España no puede sumarse a este acuerdo, aunque sí reclamar por vía individual si considera que la información comercial fue engañosa.

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indemnización Apple

Lo que el episodio revela del nuevo orden de la IA de consumo

No es la primera vez que Apple indemniza por una promesa incumplida. Ya pagó en Estados Unidos cientos de millones por ralentizar iPhones sin avisar y recibió una multa de 25 millones de euros en Francia. La diferencia ahora es el terreno: antes se discutía el rendimiento del hardware; hoy, la capacidad de competir en inteligencia artificial.

El terreno de juego se ha estrechado. Samsung integró funciones generativas en sus Galaxy en 2024 y las llevó al español antes que Apple; Google juega con ventaja porque es proveedor y rival al mismo tiempo; Microsoft ha empujado Copilot dentro de Windows y Office; y OpenAI se ha consolidado como la marca de referencia en asistentes conversacionales. Apple compite con el crédito de su ecosistema, no con el de su tecnología.

Ese es el riesgo que el acuerdo deja al descubierto. Los 250 millones son una fracción mínima de la facturación anual del grupo y, además, deben cubrir honorarios legales, impuestos y gastos administrativos, por lo que el desembolso neto para los afectados será menor. Observamos que el daño relevante no está en la cuenta de resultados, sino en la promesa que sostiene el precio de sus dispositivos. Si el software diferencial se retrasa, el sobreprecio del iPhone pierde parte de su justificación.

En España, donde Apple Intelligence llegó al español con meses de retraso sobre el mercado anglosajón, la compañía conserva una cuota relevante en la gama alta. Bruselas sigue examinando ese ecosistema cerrado bajo el Reglamento de Mercados Digitales, una presión que un cheque de 250 millones no desactiva.

El calendario deja dos citas para comprobarlo: las cuentas del cuarto trimestre fiscal, previstas para finales de octubre y publicadas en la página de relación con inversores de Apple, y el cierre del plazo de reclamación el 21 de diciembre de 2026. En medio queda por ver si alguna asociación de consumidores europea abre una vía propia. Apple ha pagado por un retraso, no por la causa que lo provocó.