EH Bildu propone elevar la tasa turística en Bilbao: 11 millones más y un IBI más duro a la vivienda vacía

La coalición soberanista presenta enmiendas a las ordenanzas fiscales para aumentar la recaudación en 11 millones de euros. También pide subir el recargo del IBI a la vivienda vacía hasta el 150%.

EH Bildu ha presentado este viernes una batería de enmiendas a las ordenanzas fiscales de Bilbao con las que, según sus cálculos, el Ayuntamiento podría recaudar 11 millones de euros adicionales con el nuevo impuesto turístico y elevar el recargo del IBI a la vivienda vacía hasta el 150%.

Una fiscalidad «más justa» para reforzar los servicios públicos

La portavoz municipal de la coalición soberanista, María Del Río, ha enmarcado las enmiendas en la búsqueda de una “fiscalidad más justa” que permita desarrollar “servicios públicos de calidad”. EH Bildu defiende la aplicación del impuesto turístico desde hace más de una década como herramienta “necesaria” para gobernar el turismo.

Según los datos facilitados por la formación, las medidas permitirían pasar de los 14 millones de euros previstos por el Gobierno municipal a un total cercano a los 25 millones, lo que supone un incremento de 11 millones de euros. “No nos podemos permitir el lujo de dejar de recaudar esa cantidad”, ha subrayado Del Río.

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Detalles del impuesto turístico y el recargo del IBI

La propuesta se articula en dos ejes principales. El primero busca aplicar el tipo máximo permitido a los hoteles de cuatro y cinco estrellas y equiparar las residencias de estudiantes a los hoteles de tres estrellas cuando funcionen como alojamiento turístico. El segundo pasa por declarar Bilbao municipio de alta intensidad turística, lo que activaría el recargo del 50% contemplado en el artículo 11 de la norma foral del impuesto.

Del Río ha recordado que, sin la aprobación de una ordenanza propia, el Ayuntamiento de Bilbao se vería obligado a aplicar los máximos que fija la normativa foral, una posibilidad que, según la portavoz, el equipo de gobierno rechaza. Con la declaración de alta intensidad, el recargo resultante permitiría acercarse a los objetivos recaudatorios de EH Bildu.

En paralelo, la coalición ha planteado un endurecimiento del IBI a la vivienda vacía. Actualmente el recargo se sitúa en el 75% tras la última subida, y la enmienda propone elevarlo hasta el 150% permitido, con el fin de movilizar estos inmuebles hacia el mercado del alquiler. Además, reclama bonificaciones en el impuesto para las familias monoparentales y para los perceptores de la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) o de pensiones no retributivas.

El incremento de la recaudación fiscal y la presión sobre la vivienda vacía son los dos pilares de la propuesta de EH Bildu para el Ayuntamiento de Bilbao.

El contexto de la fiscalidad turística en Euskadi

El impuesto sobre las estancias turísticas se implantó en Euskadi en 2024, tras un largo debate institucional. La norma foral que lo regula permite a los municipios declararse de alta intensidad turística y aplicar un recargo de hasta el 50%, una herramienta pensada para ciudades con una presión elevada como Donostia-San Sebastián, que ya lo aplica. En el caso de Bilbao, los datos de pernoctaciones han crecido de forma constante en los últimos ejercicios, lo que ha llevado a EH Bildu a reclamar el uso de todos los instrumentos fiscales disponibles.

La propuesta de EH Bildu se suma a un debate más amplio sobre la fiscalidad turística en las capitales vascas. Mientras el Gobierno municipal de Bilbao mantiene una posición más moderada, otras formaciones han mostrado posturas dispares. El PSE-EE, socio de gobierno del PNV en el consistorio, no se ha pronunciado aún sobre las enmiendas, y el PP ha criticado en el pasado el aumento de la presión fiscal. Las ordenanzas fiscales se debatirán en el pleno municipal en las próximas semanas, donde se definirá el alcance final de las medidas.

El Ayuntamiento de Bilbao dispone de autonomía fiscal dentro del marco del concierto económico vasco, lo que le permite modular tipos y recargos en tributos como el IBI y colaborar en la gestión del impuesto turístico. La decisión final condicionará la capacidad recaudatoria municipal y el ritmo al que se moviliza la vivienda vacía en la capital vizcaína.

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