EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? UGT Extremadura ha presentado un informe que revela que 28.051 personas, el 43,6% del desempleo en la región, llevan más de un año en paro.
- ¿Quién está detrás? El sindicato UGT Extremadura, que ha reclamado a la Junta de Extremadura un refuerzo inmediato del Servicio Extremeño Público de Empleo (SEXPE).
- ¿Qué impacto tiene? El paro de larga duración afecta especialmente a mujeres y mayores de 50 años, y atrapa a una parte importante de la población activa en riesgo de exclusión.
El paro de larga duración ya atrapa a 28.051 extremeños, el 43,6% del desempleo, según UGT.
La radiografía del paro de larga duración en Extremadura
El estudio, presentado por UGT Extremadura el pasado viernes 19 de junio, dibuja un panorama preocupante. De los 64.300 desempleados registrados en la región, más de 28.000 llevan al menos doce meses sin cotizar. Es una cifra que ha descendido menos que el paro total: en la última década, la caída del desempleo general en Extremadura ha sido del 46,9%, pero el paro crónico solo ha bajado un 41,7%.
El perfil está claramente sesgado por género y edad. Las mujeres representan el 46,5% de las paradas de larga duración frente al 38,8% de los hombres. Y los mayores de 50 años concentran el 70% del colectivo. Hay 19.080 mujeres atrapadas en el desempleo prolongado, según recoge el informe, lo que evidencia barreras añadidas como las cargas de cuidados o trayectorias laborales intermitentes.
Las demandas de UGT: un SEXPE reforzado y políticas activas
UGT considera inaceptable normalizar esta situación en pleno contexto de crecimiento. Por eso, ha exigido a la Junta de Extremadura una revisión urgente de las políticas activas de empleo y un refuerzo del SEXPE. Sin recursos públicos estables es imposible garantizar itinerarios de inserción personalizados, señalan desde el sindicato.
La organización reclama planes de orientación, formación y recualificación conectados con el tejido productivo regional. Detrás de las cifras hay 28.000 personas trabajadoras que, de seguir así, verán comprometidas sus futuras pensiones. El gobierno autonómico ha afirmado que estudiará las demandas, aunque sin concretar plazos.
El paro crónico en Extremadura no responde a una coyuntura, sino a un fallo estructural que deja fuera a los que más necesitan la recuperación.
El Pulso Territorial
Extremadura arrastra históricamente la tasa de paro más alta de España, un lastre que ni los Fondos Europeos ni los planes de industrialización han logrado eliminar. Con una población envejecida y dispersa, el mercado laboral regional tiene menos capacidad de absorción que otras comunidades autónomas. Mientras que en autonomías como Navarra o Aragón el paro de larga duración ronda el 30%, en Extremadura se dispara al 43,6%, según los datos de UGT. La brecha no se explica solo por la coyuntura: persisten factores como la baja diversificación productiva, la temporalidad agraria y la falta de tejido industrial.
El gobierno autonómico, en el que conviven fuerzas de distinto signo, tiene ahora la presión de traducir las ayudas europeas en empleo estable. Las próximas cuentas autonómicas y la ejecución del Mecanismo de Recuperación serán clave para ver si el SEXPE recibe el refuerzo demandado. La reforma del sistema de financiación autonómica, pendiente desde 2014, también condiciona la capacidad de gasto de la región. De no actuar, el paro crónico se enquistará, condenando a miles de extremeños a una jubilación en precario.
Ficha Autonómica
- El caso: UGT Extremadura ha denunciado que el paro de larga duración afecta ya a 28.051 personas, el 43,6% del desempleo regional, con un perfil mayoritariamente femenino y de mayores de 50 años.
- Datos importantes: 28.051 desempleados crónicos; 19.080 mujeres; 70% mayores de 50 años; caída del 41,7% en diez años frente al 46,9% del paro total. UGT exige refuerzo del SEXPE y políticas activas personalizadas.
- Resumen: El sindicato urge a la Junta de Extremadura a recursos estables para el SEXPE y a diseñar itinerarios formativos conectados con las necesidades productivas de la región, ante el riesgo de exclusión de una parte creciente de la población activa.

