El incendio forestal en A Capela calcina 20 hectáreas y otro fuego llega desde Portugal

El incendio de A Capela, activo desde la madrugada del domingo, ha quemado ya más de 20 hectáreas; el fuego procedente de Portugal afecta a A Mezquita, en Ourense, con otras 20 hectáreas. La ola de calor dispara el riesgo de nuevos focos hasta el miércoles.

Dos incendios forestales mantienen en vilo a Galicia este lunes. El fuego declarado ayer en A Capela, en la provincia de A Coruña, ha calcinado ya más de 20 hectáreas y sigue activo, mientras otro foco procedente de Portugal ha entrado por la parroquia ourensana de Manzalvos, también con cerca de 20 hectáreas afectadas. La Consellería do Medio Rural mantiene desplegados medios aéreos y terrestres en ambas zonas, en un episodio que coincide con la alerta por riesgo extremo de incendios debido a la ola de calor. El fuego se originó sobre las cuatro de la madrugada del domingo en la parroquia de A Capela, un municipio de marcado carácter rural. Según las estimaciones provisionales de la consellería, la superficie afectada supera las 20 hectáreas.

El incendio de A Capela, aún activo

Para su extinción se han movilizado un técnico, cinco agentes, siete brigadas, ocho motobombas, una pala y tres helicópteros. El dispositivo trabaja tanto en tierra como desde el aire para controlar unas llamas que avanzan sobre el monte coruñés. Las labores se desarrollan en un entorno de pequeñas aldeas diseminadas, lo que obliga a extremar las precauciones para evitar que el fuego se acerque a núcleos habitados.

Un fuego procedente de Portugal activa otro foco en Ourense

Horas después, sobre las siete de la mañana del domingo, se declaraba un nuevo incendio en el municipio de A Mezquita, en Ourense. Este fuego, que procede de Portugal, arrasó una superficie cercana a las 20 hectáreas tras cruzar la frontera por la parroquia de Manzalvos. Los servicios de extinción trabajan también en esta zona para controlar las llamas, en un terreno que combina monte bajo y zonas de pastos, lo que complica las tareas de contención.

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La ola de calor dispara el riesgo de incendios en toda Galicia

Además la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) había advertido de que el peligro de incendios iría en aumento desde el domingo y al menos hasta el próximo miércoles, coincidiendo con la ola de calor que afecta a la península y Baleares. La masa de aire sahariano, muy seca y cálida, junto a la elevada insolación, mantiene a todo el territorio gallego en un nivel de alerta que multiplica las posibilidades de propagación del fuego. El pasado 12 de junio, otro gran incendio en la propia provincia de A Coruña, ya controlado, afectó a aproximadamente 350 hectáreas y obligó a activar temporalmente la Situación 2 por la cercanía a núcleos de población, un protocolo que indica riesgo para viviendas y personas. De él se encargó un amplio dispositivo con medios autonómicos y estatales.

Estos incendios suponen un nuevo golpe para el monte gallego, un ecosistema que sufre recurrentes episodios de fuego cada verano. En municipios como A Capela o A Mezquita, pequeños núcleos rurales se ven amenazados directamente por las llamas, y la pérdida de masa forestal agrava el abandono del territorio. La Consellería do Medio Rural insiste en la importancia de la prevención y recuerda a la ciudadanía el teléfono gratuito 085 para avisar de cualquier conato, así como el 900 815 085 para denunciar de forma anónima posibles actividades delictivas relacionadas con incendios.

En menos de diez días, dos grandes incendios han quemado más de 350 hectáreas en la provincia de A Coruña, y la ola de calor no da tregua.

Claves del Mundo Rural

  • 📌 Lo que debes saber: Dos incendios activos en Galicia: uno en A Capela (>20 ha) y otro en A Mezquita (~20 ha) procedente de Portugal.
  • 👥 A quién afecta: A las pequeñas aldeas de estos municipios rurales, sus habitantes y al monte gallego en su conjunto.
  • ⏭️ Qué consecuencias puede traer: Más pérdida de superficie forestal, riesgo para la población y mayor presión sobre los servicios de extinción en un verano que se prevé complicado.