EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? España impone controles fronterizos a los viajeros procedentes de Italia, medida recíproca por la negativa del gobierno de Giorgia Meloni a eliminarlos.
- ¿Quién está detrás? El Gobierno central, a través del Ministerio del Interior, en coordinación con Aena y los aeropuertos canarios. No interviene directamente el Ejecutivo autonómico de Canarias.
- ¿Qué impacto tiene? Ralentizará los trámites en aeropuertos como Tenerife Sur, ya con saturación. Afecta sobre todo a los 60.000 italianos residentes y a los turistas de ese país, aunque no es el principal mercado emisor.
Los 60.000 italianos residentes en Canarias y los más de 800.000 turistas de esa nacionalidad tendrán que pasar controles fronterizos al entrar o salir del archipiélago, una medida recíproca que el Gobierno español ha adoptado después de que Italia, presidida por Giorgia Meloni, se haya negado a retirar los suyos. Los aeropuertos canarios, especialmente Tenerife Sur, ya saturados, se preparan para un incremento de las colas.
El bloqueo de Meloni y la reacción de España
La decisión se enmarca en un pulso diplomático que se remonta a los controles que Italia mantiene desde hace meses sobre los viajeros procedentes de España a pesar de las quejas de Bruselas. El Ministerio del Interior español, tras no recibir respuesta positiva de Roma, ha decidido imponer los mismos trámites en sus fronteras. El primer vuelo con la medida activada, un Gran Canaria-Roma, despegó sin incidentes, pero las fuentes consultadas por este medio advierten de que las auténticas complicaciones aparecerán en horas punta y durante los trayectos con mayor afluencia de italianos residentes.
Las aerolíneas ya manejan datos concretos: entre ambos países operan 37 rutas directas con una frecuencia semanal de 73 vuelos. La mayoría aterrizan en Tenerife Sur, aeropuerto que arrastra problemas crónicos de colas en los controles de pasaportes, una circunstancia que ahora se agrava con el añadido de una comprobación documental adicional para cada viajero de Italia.
Una comunidad italiana que no para de crecer
La colonia italiana en Canarias es la primera por número de residentes extranjeros después de los naturales canarios. Según el Instituto Canario de Estadística (Istac), en 2025 visitaron el archipiélago 834.108 turistas procedentes de ese país, de los alrededor de 18 millones de visitantes totales. Una cifra que confirma que Italia no es el principal mercado emisor, pero sí uno de los más fieles y con mayor presencia permanente.
En Tenerife y Fuerteventura se concentran los principales enclaves italianos. Ocho de los diez municipios españoles de más de 1.000 habitantes con mayor porcentaje de italianos son canarios. La Oliva, en Fuerteventura, lidera la lista con un 16,88% de empadronados de ese origen, seguida de Adeje (10,99%), Antigua (9,77%) y Arona (8,64%). En la localidad de Vecindario (Santa Lucía de Tirajana), la nacionalidad italiana es la primera después de la española, incluso por delante de la marroquí.
Italia no es el principal mercado turístico de Canarias, pero su comunidad de residentes es la mayor después de los canarios.
Fuentes cercanas a la colonia italiana explican que la comunidad no para de crecer, animada por el clima, la baja presión fiscal de las islas y la red de servicios consulares, aunque limitada: solo existe un viceconsulado en Playa de las Américas y una agencia consular en la provincia de Las Palmas, lo que dificulta cualquier consulta masiva. A ello se suma, según los datos del Istac, que los residentes italianos ya son unos 60.000, con con un crecimiento constante que hace prever que superarán pronto esa cifra.
El Pulso Territorial
La medida afecta de lleno a un archipiélago cuya economía depende del turismo (más del 35% del PIB regional) y que compite con otros destinos insulares donde la fluidez de las conexiones es un factor crítico. El Gobierno de Canarias, presidido por Fernando Clavijo (Coalición Canaria), no ha emitido una postura oficial, pero fuentes del ejecutivo admiten su preocupación por la imagen que puedan proyectar unos aeropuertos con colas aún más largas. En Baleares, otra potencia turística del país, medidas semejantes activarían las mismas alarmas, aunque su exposición al mercado italiano es proporcionalmente menor.
La saturación de Tenerife Sur no es nueva: los sindicatos policiales llevan meses denunciando falta de personal en los filtros de pasaportes. Con los nuevos controles, cada viajero italiano deberá someterse a una comprobación extra que puede alargar los tiempos de paso en hora punta hasta los 45 minutos. El riesgo es que el visitante europeo, acostumbrado a fronteras transparentes, perciba un trato hostil y opte por otros destinos. La próxima reunión entre Aena y el Ministerio del Interior, prevista para después del verano, servirá para evaluar las cifras reales de incidencias y, en su caso, reclamar más agentes.
Ficha Autonómica
- El caso: España ha impuesto controles fronterizos a viajeros procedentes de Italia como represalia por la negativa de Roma a retirar los suyos. Canarias, que recibe 800.000 turistas italianos al año y alberga la mayor colonia residente del país, será la más afectada.
- Datos importantes: 60.000 italianos empadronados; 834.108 turistas en 2025; primeros municipios con más porcentaje: La Oliva (16,88%), Adeje (10,99%); 37 rutas aéreas directas y 73 vuelos semanales entre ambos países.
- Resumen: La medida empezó sin incidentes en el primer vuelo, pero se espera que genere demoras en los controles de pasaporte de los aeropuertos canarios, especialmente Tenerife Sur, que ya sufría saturación. El sector turístico teme una pérdida de competitividad si la situación se prolonga.
