Pedro Sánchez ha atribuido la crisis de Ceuta a la desigualdad y la desinformación en la Asamblea General de la ONU, donde ha descrito la situación como «una de las mayores crisis de migración irregular de los últimos años». El presidente del Gobierno ha intervenido este 24 de septiembre ante el plenario de Naciones Unidas y ha llamado a no «ceder al miedo, convertir al migrante en enemigo y vulnerar la legalidad», según el teletipo de Europa Press.
La Asamblea General es el órgano en el que los 193 Estados miembros debaten y votan las resoluciones de la organización, y Sánchez ha aprovechado su turno para situar Ceuta en el centro de la intervención. Ha reconocido que el momento que atraviesa la ciudad es «difícil» y ha rechazado las dos respuestas que, a su juicio, se están imponiendo en otros países: el cierre y la criminalización de quien llega.
«La desigualdad, la desesperación y la desinformación han alimentado una de las mayores crisis de migración irregular de los últimos años», ha declarado ante los líderes reunidos en Nueva York.
«La tentación es elegir el atajo; ceder al miedo, convertir al migrante en enemigo y vulnerar la legalidad», ha advertido. Acto seguido ha marcado distancia con ese camino: «Pero España no va a hacerlo, y tampoco Ceuta». Ha sostenido que la ciudadanía ceutí «está demostrando que se puede afrontar una crisis sin renunciar a la decencia, manteniendo la legalidad y respetando los Derechos Humanos».
Sánchez ha situado esa respuesta en el marco de de su política exterior de los últimos ocho años, en los que España, ha dicho, «se ha opuesto a todas las guerras de agresión allí donde se han desencadenado, ya sea en Ucrania, en Líbano o en Irán». Ha enumerado el embargo de armas a Israel, las sanciones a Rusia y su negativa a elevar el gasto militar al 5% que exige la OTAN (la Alianza Atlántica, de la que España forma parte desde 1982).
Ceuta es frontera exterior de la Unión Europea: lo que Sánchez ha descrito ante la ONU se decide también en Bruselas y en Rabat, no solo en Nueva York.
El jefe del Ejecutivo ha contrapuesto su balance al de los países que recortan ayuda: España «ha duplicado su inversión en cooperación y ha aumentado su contribución al sistema multilateral un 60%», frente a «la motosierra que ha recortado casi un tercio de la ayuda mundial al desarrollo en apenas dos años».
Ha descrito la conducta de esos gobiernos como edificada sobre «tres pilares equivocados»: el egoísmo, la ignorancia y, «el peor de todos, la crueldad». Y ha defendido que «el multilateralismo es el mejor instrumento que la humanidad tiene para gestionar su diversidad y su interdependencia», frente a quienes, ha señalado, no describen el fracaso de la ONU, sino que tratan de provocarlo.
Las tres claves del discurso de Sánchez sobre Ceuta
- La causa que señala el presidente: desigualdad, desesperación y desinformación, los tres factores que ha citado ante el plenario.
- El rechazo a criminalizar al migrante: ha pedido no convertir al migrante en enemigo ni usar la crisis para vulnerar la legalidad.
- El aval a la respuesta de Ceuta: ha defendido que la ciudad afronta la situación manteniendo la legalidad y los derechos humanos.
Qué ha dicho sobre la ONU, el veto y el multilateralismo

El discurso no se ha limitado a Ceuta. Sánchez ha reivindicado los principios fundacionales de la ONU frente a los gobiernos que, ha lamentado, «desprecian y pretenden desmantelar» el orden multilateral. Ha pedido una reforma del Consejo de Seguridad (el órgano de 15 miembros, cinco de ellos con asiento permanente) para acabar con el derecho de veto: «Ningún país debe ser juez y parte a la vez, por muy poderoso que sea».
Ha recordado que solo tres países más pueden ejercerlo —Estados Unidos, Rusia y China— y ha respaldado la declaración franco-mexicana que aboga por restringirlo, apoyada por 128 Estados, entre ellos España. Reino Unido se había sumado a esa posición dos días antes de la intervención, según el relato recogido por Europa Press.
También ha pedido más recursos para las agencias de la ONU, reforzar el Tribunal Penal Internacional «para que puedan investigar, perseguir y sancionar a aquellos que violan las normas» y regular a los «tecno-oligarcas» en redes sociales e inteligencia artificial. Y ha defendido que una mujer latinoamericana suceda a António Guterres al frente de la Secretaría General.
Sánchez no ha citado a ningún país por su nombre en todo el discurso.
El impacto para España y para el tablero europeo
Ceuta es frontera exterior de la Unión Europea, y el discurso llega en plena discusión entre los Estados miembros sobre el reparto de competencias migratorias. La posición defendida en Nueva York —legalidad, derechos humanos y rechazo a la criminalización— marca el punto de partida de España en ese debate y en las negociaciones que mantiene con Rabat.
El segundo frente es la OTAN. La negativa española a elevar el gasto militar al 5%, reiterada por Sánchez ante la Asamblea, sitúa a España en minoría dentro de una Alianza que debate elevar sus objetivos de gasto. Los socios europeos seguirán de cerca si esa posición se mantiene en los próximos compromisos de defensa.
Lo esencial
- 📌 ¿Qué ha ocurrido? Sánchez atribuye la crisis de Ceuta a la desigualdad, la desesperación y la desinformación ante la ONU, según Europa Press.
- 👤 ¿Quiénes están implicados? El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; el plenario de Naciones Unidas; y Ceuta, frontera exterior española con Marruecos.
- ⏭️ ¿Qué pasa ahora? La declaración franco-mexicana para limitar el veto sigue abierta y España mantiene su negativa al 5% de gasto militar.

