Pradales exige a Sánchez cerrar la transferencia de la Seguridad Social antes de agosto

El lehendakari insta a Sánchez a celebrar una cumbre bilateral en las próximas semanas para completar el traspaso de la gestión económica, que incluye unas pensiones valoradas en 12.000 millones. Pradales condiciona su asistencia a que haya 'contenidos concretos'.

El lehendakari, Imanol Pradales, reclamó este jueves en el Parlamento Vasco la celebración de una cumbre bilateral con el presidente Pedro Sánchez antes de agosto para cerrar la transferencia de la gestión económica de la Seguridad Social, incluida la administración de las pensiones, que movilizan un presupuesto anual cercano a los 12.000 millones de euros.

La petición, lanzada en el último pleno de control del curso político y en respuesta a una pregunta del propio PNV, busca acelerar el cumplimiento del Estatuto de Gernika. ‘El pasado miércoles, Pedro Sánchez mostró su total determinación para continuar como presidente. Espero esa misma determinación para cumplir los pactos con Euskadi y completar el Estatuto de Gernika’, manifestó Pradales, según recoge el acta de la sesión parlamentaria.

El lehendakari advirtió de que el tiempo apremia y condicionó su presencia a que haya avances concretos. ‘Debemos llegar con contenidos concretos, porque, si no, no habrá bilateral’, afirmó. La transferencia de la Seguridad Social —que incluye el ingreso y el pago de las pensiones contributivas— es la última gran competencia pendiente de traspaso desde 1979 y supondría un hito en el autogobierno vasco.

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La demanda de una cumbre urgente y las condiciones de Pradales

En su intervención, Pradales repasó los logros de sus dos años de mandato al frente del Gobierno Vasco, en coalición con el PSE-EE. Destacó la culminación de doce transferencias competenciales y la firma de 45 acuerdos de carácter económico, pero subrayó que aún quedan temas centrales por resolver. ‘El tiempo apremia’, insistió, emplazando a Sánchez a fijar una fecha ‘antes de agosto’.

El estado de las transferencias pendientes y el calendario del Estatuto

Además de la Seguridad Social, el lehendakari enumeró otras asignaturas pendientes en su relación con el Gobierno central. Mencionó la necesidad de convocar la Junta de Seguridad para coordinar la lucha contra la reiteración delictiva y las armas blancas, así como para conectar a la Ertzaintza con las redes de información europeas. También reclamó la celebración de la Comisión Mixta del Concierto Económico, que debe habilitar recursos adicionales para las diputaciones forales en ámbitos como la dependencia, los mayores, los menores y las personas con discapacidad.

La transferencia de la gestión económica de la Seguridad Social implicaría para Euskadi la administración de un presupuesto de unos 12.000 millones de euros anuales, mayoritariamente destinado al pago de las pensiones.

El lehendakari vinculó la urgencia de esta cita bilateral con la necesidad de cerrar la fase de transferencias del Estatuto de 1979 antes de abrir un debate sobre una eventual reforma estatutaria. ‘Ha llegado el momento de cerrar para siempre esta fase y de abrir la siguiente: tenemos que acordar entre todos la estructura del futuro autogobierno, para garantizar nuevas capacidades políticas’, declaró. La negociación sobre un nuevo estatus político, en la que participan PNV, EH Bildu y PSE-EE, continúa en contactos informales sin contenidos públicos.

La transferencia de la gestión económica de las pensiones no es un asunto nuevo. El Gobierno Vasco ya asumió en 2023 la gestión del Ingreso Mínimo Vital y otras prestaciones no contributivas, dentro del marco del Concierto Económico. La administración de la Seguridad Social, sin embargo, requeriría un acuerdo específico y la habilitación de los recursos financieros correspondientes. El propio Pradales ha insistido en que la operación es ‘técnicamente viable’ y encaja en la disposición adicional primera de la Constitución, que reconoce los derechos históricos forales.

La capacidad del Gobierno central para concretar la transferencia está condicionada por la ajustada mayoría parlamentaria en el Congreso, donde los cinco diputados del PNV han sido determinantes en numerosas votaciones. El cumplimiento de los compromisos bilaterales con Euskadi se ha consolidado como un factor de estabilidad para el Ejecutivo de Sánchez, que afronta ahora un verano con negociaciones presupuestarias y posibles leyes clave. Desde el Ejecutivo vasco, fuentes consultadas por esta redacción aseguran que los contactos técnicos se mantienen para preparar el encuentro, sin adelantar si se alcanzará un acuerdo antes del plazo marcado por el lehendakari.