La cárcel de Botafuegos, en Algeciras (Cádiz), se encuentra en un punto muerto en lo que respecta al trato de las drogodependencias dentro de prisión. El pasado año 2025 murieron tres internos por el consumo de sustancias estupefacientes impregnadas en papelillos que burlaron los controles policiales y el asunto no tiene aspecto de mejorar.
La atención a la drogodependencia en las prisiones españolas es abordada por un equipo multidisciplinar formado por cuatro personas: un médico, que desde hace años no tiene Botafuegos, un psicólogo, que acaba de abandonar el cargo, un administrativo y un trabajador social, que en el caso de Algeciras trabaja a tiempo parcial, «un auténtico chiste para atender a un porcentaje tan alto de reclusos con problemas de toxicomanías», dicen desde el sindicato de prisiones ACAIP en Algeciras. Mientras tanto, de forma paulatina la sobredosis se va cobrando vidas entre barrotes.
La toxicomanía en prisión
La obligación es triple, el ministerio del Interior tiene la obligación de velar por la salud y la vida de los presos, sin embargo en materia de drogodependencia la responsabilidad recae en la consejería de salud de la Comunidad Autónoma donde se ubique la prisión, pero la consejería en cuestión no lo ejecuta de forma directa si no que lo hace a través de sus diputaciones provinciales. Todos son organismos públicos donde prima la burocracia, la discrepancia o la discordia, en resumen un laberinto de descoordinación, falta de interés e inversión económica, frente a la vida del recluso.
Triple efecto negativo de las drogas en prisión
Para Instituciones Penitenciarias, el consumo de drogas origina graves altercados porque altera la buena convivencia de los presos que debe ser ordenada y pacífica, pone en jaque a los funcionarios de prisiones porque son objeto directo de agresiones, coacciones, amenazas muy graves… y por último hace peligrar la salud e incluso la vida de los propios presos, no debemos olvidar que donde hay droga, hay dinero, hay mafias, hay altercados y también hay muertos.
“Desde hace años el sindicato ACAIP se ha reunido con sus responsables” Innumerables veces el sindicato de prisiones ACAIP se ha reunido con responsables de todos los organismos citados, subdelegada del gobierno de Cádiz, consejería salud junta de Andalucía, responsables directos diputación provincial de Cádiz, Jueza de Vigilancia penitenciaria de Algeciras, subdelegación del gobierno de la Junta en el campo de Gibraltar e incluso defensor del pueblo andaluz, donde todos te escuchan, se anotan los problemas y finalmente ninguno hace nada, mientras tanto entre muros sigue incrementándose la cifra de fallecidos.
Botafuegos cerró el año 2025 con 3 fallecidos por sobredosis
Tan solo en Botafuegos 3 reclusos perdieron la vida en el interior del recinto penitenciario por consumo de tóxicos, curiosamente ninguno de ellos estaba en programas de deshabituación, además de no saber de qué estaban impregnados los papelillos tóxicos que estaban consumiendo ni los efectos sobre su salud y su vida.
Desde el sindicato de prisiones ACAIP, «se requieren soluciones integrales y coordinadas: investigaciones policiales, recursos humanos y tecnológicos, programas de intervención, formación y campañas de concienciación, con la única finalidad de reducir al máximo el número de víctimas. En las prisiones de Algeciras y Puerto 2 los equipos multidisciplinares están rotos, en Puerto 1 y Puerto 3 ni siquiera existen los equipos. ¿a qué esperan los señores responsables del gobierno central, autonómico y provincial? ¿más agresiones? ¿más amenazas? ¿más fallecidos?», se preguntan.
