Vox ha ofrecido al PP un pacto de gobierno en Ceuta que suma mayoría absoluta para desbancar al PSOE.
Qué propone Vox y con qué argumentos
Juan Sergio Redondo, presidente de Vox Ceuta y portavoz en la Asamblea de Ceuta, ha planteado a Juan Vivas, presidente de la ciudad y del PP de Ceuta, un acuerdo de gobierno que desbanque a los socialistas. La oferta, recogida por La Vanguardia, se apoya en una aritmética simple: los nueve escaños del PP y los cuatro de Vox suman trece, la mayoría absoluta del órgano legislativo ceutí.
La propuesta incluye tres exigencias de partida. Redondo pide a Vivas que abandone ‘inmediatamente’ los entendimientos que los populares mantienen con el PSOE y con el partido de Fatima Hamed, y que deje de respaldar a Melchor León y a la propia Hamed como vicepresidentes primero y segundo de la Asamblea. A eso suma la renovación del consejo de administración de la Autoridad Portuaria.
El dirigente de Vox sostiene que la crisis migratoria exige un cambio real en la gestión de la ciudad, no gestos. Según su lectura, Vivas ha mantenido hasta ahora una actitud de ‘seguidismo’ respecto al Gobierno de Pedro Sánchez, y su distanciamiento reciente del Ejecutivo central debe demostrarse con hechos. La propuesta no es solo parlamentaria: es una oferta para romper la actual mayoría de la Asamblea.
Redondo ha interpretado las críticas recientes del presidente ceutí al Ejecutivo central como un intento de distanciarse de su gestión y le ha instado a probar que ese cambio es real rompiendo con el PSOE. ‘Si Juan Vivas realmente ha cambiado de posición y sus declaraciones de estos días son algo más que un intento oportunista de distanciarse de Pedro Sánchez y eludir su propia responsabilidad, tiene ahora la oportunidad de demostrarlo’, ha afirmado.
La oferta no es solo aritmética: obliga a Juan Vivas a elegir entre sus socios actuales y una mayoría alternativa que Vox considera más fiel a la gestión de la crisis migratoria.
El acuerdo, según Redondo, no requeriría otros apoyos. El PP dispone de nueve escaños y Vox de cuatro, una suma que alcanza la mayoría absoluta de la Asamblea. Además, Vox estaría dispuesto a asumir responsabilidades de gobierno, empezando por el área de Gobernación y Salud Pública, aunque con la puerta abierta a otras competencias ‘donde los problemas sean mayores. Redondo ha concretado que su partido afrontaría las áreas que requieran ‘una intervención más contundente para recuperar la normalidad en Ceuta’.
Qué implica el pulso para la Asamblea y el PP
La oferta pone a Juan Vivas ante una decisión inmediata. Hasta ahora, la propuesta no ha recibido respuesta oficial del PP ceutí, según la información publicada por La Vanguardia. El alcance de las exigencias —romper con el PSOE y con el partido de Hamed, y reordenar las vicepresidencias— sugiere que el margen para un acuerdo intermedio es estrecho. No consta, además, una posición formal de la dirección nacional del PP ni de los socialistas ceutíes.
En el trasfondo está la gestión de la crisis migratoria en una ciudad especialmente expuesta a la presión fronteriza. Vox sitúa la emergencia como el eje de su oferta, mientras que Vivas ha intentado marcar distancia del Gobierno central después de semanas de tensión. La propuesta de Redondo convierte ese distanciamiento en un examen: o se traduce en ruptura, o queda como un movimiento táctico. Para Vox, la respuesta del presidente ceutí también servirá para calibrar la fiabilidad del PP como socio en futuras investiduras.
Qué busca Vox en Ceuta y por qué ahora
La maniobra traslada a Ceuta la fórmula de colaboración entre PP y Vox ya ensayada en otras instituciones. Llega, además, dos años después de que Vox rompiera los gobiernos autonómicos que compartía con el PP, una decisión que reordenó la relación bilateral.
Ahora, en una ciudad autónoma con una aritmética tan ajustada, el partido ensaya una vía distinta: ofrecer una mayoría estable a cambio de imponer su agenda. Coincide con la estrategia defendida por los líderes nacionales de ambas formaciones, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal: gobernar juntos donde la suma de la derecha permita desplazar a la izquierda. Para Vox, Ceuta ofrece una oportunidad de condicionar una presidencia popular desde dentro, con la crisis migratoria como eje.
La pelota queda en el tejado de Vivas. Si acepta abrir negociaciones, Vox obtendría una cuota de gobierno autonómica y reforzaría su tesis de que el PP no debe pactar con el PSOE. Si rechaza, Redondo tendrá argumentos para sostener que el presidente ceutí sigue anclado a los socialistas pese a sus críticas retóricas. En ambos escenarios, Vox marca el ritmo del debate en la ciudad. El siguiente movimiento, de producirse, medirá hasta qué punto el PP está dispuesto a recomponer puentes con Vox tras años de desconfianza mutua.

