Page avisa que Sánchez puede volver a copar la campaña autonómica: «Se habló más de Bildu que de hospitales»

El presidente de Castilla-La Mancha reclama que las generales se celebren antes que las municipales y autonómicas para que cada administración sea juzgada por su gestión. Advierte de que repetir el escenario de 2023 tendría consecuencias 'tres veces más graves'.

Emiliano García-Page avisa de que la campaña autonómica de 2027 puede volver a quedar copada por el ruido nacional. Lo dijo este miércoles en RNE, desde Toledo y sin paños calientes: ‘Nos ha perjudicado’.

La advertencia no es nueva. Sí es más incómoda. El PSOE afronta el tramo final de la legislatura con Castilla-La Mancha como su única mayoría absoluta autonómica y con el ciclo de mayo de 2027 en el horizonte de todas las federaciones.

El fantasma de mayo de 2023: Bildu, hospitales y ayuntamientos perdidos

El presidente castellanomanchego ha construido su argumento mirando al retrovisor. Durante la campaña de hace cuatro años, sostiene, ‘se habló más de Bildu que de los hospitales que habíamos construido en Castilla-La Mancha’. El diagnóstico es que la política nacional se comió el relato de la gestión territorial.

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Hemos perdido muchos ayuntamientos y autonomías por responsabilidad de la política nacional del Gobierno‘, ha asegurado. Y ha añadido el aviso que más inquieta en Ferraz: si el escenario se repite, las consecuencias serían ‘tres veces más graves’.

El resultado de aquel envite fue un mapa municipal y autonómico mucho más estrecho para el partido, y Page lo repite cada vez que tiene un micrófono delante.

Cuando la campaña se decide en Madrid, los hospitales de Toledo dejan de contar. Y eso, en la contabilidad electoral del PSOE territorial, se paga con ayuntamientos.

El pulso del calendario: generales antes que municipales y autonómicas

García-Page Sánchez

La solución que propone Page lleva meses sobre la mesa: celebrar las generales antes que las municipales y autonómicas, de modo que cada administración sea juzgada por su propia gestión. En febrero la formuló con una metáfora que en Ferraz entendieron a la primera: no puede ‘hundirse toda la infantería para que siga existiendo el cuartel general’. Pura aritmética territorial.

La tesis choca de frente con la de Pedro Sánchez, que ha defendido agotar la legislatura. A finales de agosto, el presidente del Gobierno calificó de ‘minoritarias’ las voces socialistas que reclaman alterar el calendario y recordó que en las generales de julio de 2023 el PSOE obtuvo un resultado mejor que en las municipales y autonómicas celebradas dos meses antes. Agotar el mandato situaría las generales después de las urnas de mayo de 2027.

Para Page, el problema no es de aritmética interna. ‘Toda la conversación empieza o acaba en Pedro Sánchez’, ha resumido. Una situación que considera ‘peligrosísima’, porque impide al ciudadano evaluar por separado a su alcalde, a su gobierno autonómico y al Ejecutivo central. ‘No digo nada que no piense todo el mundo’, ha zanjado.

Y fue más lejos al ser preguntado por cuándo deberían celebrarse las generales: ‘Hace ya mucho tenían que haber sido’. Definió la actual como una ‘legislatura demoníaca’ y situó al Ejecutivo en un ‘laberinto sin salida’, con los pactos con los partidos independentistas, la amnistía y las dificultades para sacar adelante la agenda legislativa como reproches principales. ‘Cuando no se puede gobernar de espaldas al Parlamento, lo que queda claro es que gobernar sin el Parlamento es un absurdo’, ha dicho.

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No es una salida de tono aislada. Es la enésima vez que el barón más veterano del partido pone voz a un malestar que buena parte del poder territorial comparte en privado.

El Eje del Poder Socialista

Lo que observamos es una tensión de fondo que Ferraz gestiona con pinzas. La dirección federal no va a corregir a Page en público: sería regalar munición al PP a pocos meses de que arranque el ciclo. Pero el malestar recorre a varios presidentes autonómicos, cada uno con su propia geometría de apoyos, desde Adrián Barbón en Asturias hasta Salvador Illa en la Generalitat de Catalunya, pasando por María Chivite en Navarra y Jaume Collboni en la alcaldía de Barcelona. La coalición con Sumar y el encaje con ERC, EH Bildu, Junts, PNV, BNG y Coalición Canaria condicionan cada votación en el Congreso y, de rebote, cada titular de campaña en el territorio.

El aterrizaje es concreto. Castilla-La Mancha es la comunidad donde el PSOE presume de gestión sanitaria, educativa, y presupuestaria, y donde el Ejecutivo de Page construyó los hospitales que la campaña de 2023 no pudo reivindicar con voz propia. Cada vez que el debate nacional desplaza ese relato, el partido pierde la oportunidad de rentabilizar políticas que sí llegan al ciudadano: listas de espera, becas, dependencia, agua y financiación autonómica. Es el mismo pulso que atraviesa la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en cada Consejo de Gobierno.

No es la primera vez que un barón socialista marca perfil propio frente a Ferraz. En 2016, la caída y la posterior reelección de Sánchez en el 39 Congreso Federal se cocieron precisamente en el pulso entre la dirección federal y el poder territorial, y el partido salió de aquello más cohesionado de lo que auguraban los pronósticos. La diferencia es que entonces se dirimía una secretaría general y ahora se dirime un calendario. La lectura a medio plazo es clara: el ciclo de 2027 se jugará en dos tableros a la vez, el de las urnas y el de la relación entre Ferraz y sus barones, y el PP hará todo lo posible por nacionalizar cada cita, porque le conviene que la campaña sea un plebiscito sobre La Moncloa y no un balance de gestión municipal.

Queda abierta la pregunta que Ferraz evita formular en voz alta: si el PSOE territorial paga en las urnas el desgaste de la política nacional, ¿quién asume el coste político del calendario? Page todavía no ha despejado si volverá a optar a la Presidencia de la Junta. Esa es la pregunta que nadie responde en público.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: Gestión frente a ruido. Cada administración socialista debe poder defender su obra de gobierno sin que la campaña se convierta en un plebiscito sobre La Moncloa.
  • Protagonista: Emiliano García-Page (presidente de Castilla-La Mancha).
  • Próximo hito: La decisión de Page sobre una nueva candidatura autonómica y el calendario que Ferraz fije para el ciclo de mayo de 2027.