El precio vivienda Canarias 2026 subió un 9,3% en abril y la nueva se encarece un 12% interanual según el Istac

El Índice de Precios de la Vivienda muestra una brecha de casi tres puntos entre el incremento de la obra nueva en las islas y la media estatal. La vivienda usada crece un 10,6% mientras las compraventas caen un 7,5% en abril.

El Instituto Canario de Estadística (Istac) ha publicado este miércoles el Índice de Precios de la Vivienda (IPV) del primer trimestre de 2026, y las cifras dibujan un paisaje de claroscuros en el archipiélago. La vivienda de nueva construcción se encareció un 12,0% interanual, casi tres puntos por encima de la media nacional (9,1%), mientras que la usada subió un 10,6% —un ritmo que, sin embargo, está 2,9 puntos por debajo del 13,5% que registra el conjunto de España—.

El dato global del trimestre deja a Canarias con un alza del 10,7% en el precio de la vivienda, la cuarta menor entre todas las comunidades autónomas. Solo Cataluña, Navarra y el País Vasco —todas ellas fuera del foco territorial de este análisis— presentaron incrementos más contenidos. En el otro extremo, Aragón y la Región de Murcia lideraron las subidas con un 15,6% cada una, un contraste que subraya la disparidad del mercado inmobiliario español incluso dentro de los territorios que cubrimos.

El tablero inmobiliario canario: precios al alza y operaciones que se frenan

El IPV es la principal herramienta estadística para medir la evolución del precio de compraventa de vivienda libre, tanto nueva como usada, y permite comparar la realidad canaria con la del resto del Estado. En esta ocasión, el informe del Istac revela una paradoja: las transacciones se desplomaron un 7,5% en abril, al mismo tiempo que el precio avanzaba un 9,3% en ese mismo mes. Se venden menos casas, pero cuestan más.

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La tensión entre oferta y demanda se agudiza en el segmento de obra nueva, donde el encarecimiento del 12,0% interanual refleja un cuello de botella que el Gobierno de Canarias, presidido por Fernando Clavijo, aún no ha conseguido aflojar. La escasez de suelo finalista, la inflacciónista de los materiales y el auge del alquiler vacacional limitan la capacidad de incorporar vivienda asequible al mercado. Mientras tanto, la vivienda usada se revaloriza al 10,6%, pero sigue tres puntos por debajo de la media estatal: un alivio relativo para los compradores isleños.

Canarias, cuarta CCAA con menor subida: un respiro relativo en un contexto nacional de escalada

Aunque un alza del 10,7% del precio total de la vivienda puede sonar alarmante, la posición de Canarias en el pelotón de las regiones con menores incrementos sugiere que el archipiélago no es, por ahora, el epicentro de la burbuja inmobiliaria. La media nacional se sitúa en el 12,9%, y comunidades como Aragón o la Región de Murcia —que superaron el 15%— evidencian que el problema es más agudo en otras latitudes. El dato canario, sin embargo, oculta una preocupación de fondo: la obra nueva se encarece el doble que la media nacional.

El Istac precisa que el IPV solo mide la vivienda libre; no incluye la protegida. Esa limitación metodológica podría sesgar la lectura, especialmente en una comunidad donde el Gobierno autonómico ha anunciado planes para impulsar la VPO (Vivienda de Protección Oficial) como respuesta al malestar social. Sin un parque público que compense, la presión sobre el bolsillo de las familias canarias seguirá escalando.

El archipiélago contiene el golpe de la subida nacional, pero el encarecimiento de la obra nueva triplica la capacidad de ahorro de los hogares isleños.

El Pulso Territorial

El mapa político de Canarias está dominado por un gobierno de coalición que preside Fernando Clavijo (Coalición Canaria) con el respaldo del PP. La escalada de los precios de la vivienda no es una novedad en las islas, pero se ha recrudecido desde 2024, coincidiendo con la recuperación turística y el boom del alquiler de temporada. El precedente más cercano se remonta a la crisis de 2008, cuando el estallido de la burbuja inmobiliaria golpeó con especial crudeza al archipiélago, dejando una herida que aún condiciona la confianza de la banca en la promoción residencial. Ahora, con una inflacción subyacente que no cede y unos tipos de interés que empiezan a relajarse, el temor a repetir desequilibrios es palpable en la Cámara autonómica.

En comparación con otras comunidades cubiertas, Canarias se sitúa en una posición peculiar: sube menos que la media pero más que sus vecinas del Mediterráneo peninsular. Murcia, por ejemplo, experimentó un alza del 15,6%, lo que apunta a un recalentamiento vinculado a la escasez de vivienda y al atractivo de la costa. En las islas, la dinámica es similar pero amortiguada por una demanda menos explosiva en el segmento de segunda residencia. La proyección inmediata pasa por la próxima reunión del Consejo de Gobierno de Canarias, donde se espera que la Consejería de Vivienda presente un plan de choque que agilice la cesión de suelo público. Si las cifras del IPV no se traducen en decisiones concretas, el malestar social podría trasladarse al debate de los presupuestos autonómicos de 2027, cuyo primer borrador debe presentarse antes de que acabe el otoño.

Ficha Autonómica

  • El caso: El Instituto Canario de Estadística (Istac) publica el Índice de Precios de la Vivienda del primer trimestre de 2026, con subidas generalizadas pero un ritmo inferior al promedio nacional.
  • Datos importantes: Vivienda nueva +12,0% interanual, frente al +9,1% nacional; vivienda usada +10,6%, +13,5% en España. Alza global del 10,7%, cuarta menor del país. En abril, el precio subió un 9,3% pero las compraventas cayeron un 7,5%. Aragón y Murcia registraron las mayores subidas (15,6% cada una).
  • Resumen: El mercado inmobiliario canario enfría su ritmo de crecimiento relativo, pero la obra nueva duplica el encarecimiento de la media estatal. El Gobierno de Canarias se enfrenta al reto de activar suelo y vivienda protegida antes de que la brecha de accesibilidad se ensanche.