España quiere prohibir las redes sociales a menores de 16: así avanza también la ley en Francia

Sánchez anunció la prohibición para menores de 16 años y ya está en el Congreso. Te contamos en qué punto exacto está la ley española y por qué Francia, con su propio límite de edad, todavía no la ha puesto en marcha.

Las redes sociales van a tener que cambiar sus reglas de acceso en España si el Congreso aprueba la propuesta que anunció Pedro Sánchez. La medida busca que ningún menor de 16 años pueda abrirse una cuenta sin que la plataforma verifique de verdad su edad, no con un simple clic en una fecha de nacimiento.

No es una idea aislada. Francia lleva meses tramitando su propia versión de la ley, con el umbral en 15 años, y Australia ya la aplica desde diciembre. La diferencia es que en España y Francia todavía no hay nada en vigor: ambos países negocian los detalles mientras el reloj corre.

Redes sociales: qué ha propuesto exactamente España

Pedro Sánchez lo anunció durante su intervención en la World Governments Summit de Dubái, el 3 de febrero de 2026. Ahí presentó un paquete de cinco medidas legislativas dirigidas a las plataformas digitales, entre las que destaca prohibir el acceso a redes sociales a los menores de dieciséis años.

Publicidad

La propuesta obliga a las empresas tecnológicas a implementar sistemas efectivos de verificación de edad, dejando atrás los formularios que cualquier adolescente puede rellenar con una fecha falsa. La medida forma parte del proyecto de ley de protección de los menores en los entornos digitales, que ahora mismo está en tramitación en el Congreso.

El paquete de Sánchez va más allá de las redes sociales

Youtube video

Sánchez no se ha quedado solo en la edad mínima. Se detalla también que el paquete también plantea que los directivos de las plataformas asuman responsabilidad legal si no retiran contenidos ilegales o de odio, y que se tipifique como delito la manipulación de algoritmos.

El presidente, Pedro Sánchez, también anunció que España se suma a otros cinco países europeos en la llamada «Coalición de los Dispuestos Digitales», con el objetivo de coordinar una regulación más estricta a escala continental. Sin especificar aún qué países la componen, el Ejecutivo adelantó que se reunirán próximamente.

Francia, un paso por delante pero sin ley todavía en vigor

Aquí está el matiz que muchos pasan por alto: Francia no tiene la ley aplicada, aunque lleva más recorrido parlamentario que España. La Asamblea Nacional aprobó en enero un artículo clave para prohibir el uso de redes sociales a menores de 15 años, y el Senado ratificó después su propia versión del texto.

El problema es que ambas cámaras manejan redacciones distintas, así que ahora una comisión mixta paritaria de diputados y senadores tiene que buscar un acuerdo común, que después deberá volver a votarse. Ese trámite podría retrasar la entrada en vigor prevista para septiembre de 2026, el objetivo que se había marcado el propio Emmanuel Macron.

Lo que separa a España, Francia y Australia

No todos los países han elegido la misma edad ni el mismo calendario, y ahí está la clave para entender por qué esto no es una carrera con una única meta.

Publicidad
  • España: propuesta de Sánchez, edad mínima de 16 años, ley aún en tramitación en el Congreso.
  • Francia: edad mínima de 15 años, aprobada por ambas cámaras pero pendiente de texto conjunto; verificación para cuentas ya existentes prevista para el 1 de enero de 2027.
  • Australia: primer país del mundo en aplicar la restricción, desde el 10 de diciembre de 2025, con edad mínima de 16 años.
  • Unión Europea: el Parlamento Europeo propuso en noviembre una resolución no vinculante que fija en 16 años la edad mínima común para acceder a redes sociales y asistentes de inteligencia artificial.

¿Por qué Francia insiste tanto después de un intento fallido?

Francia ya lo probó en 2023 con una ley similar que nunca llegó a aplicarse porque chocaba con la Ley de Servicios Digitales de la Unión Europea. La diferencia ahora es que Bruselas cambió sus directrices el año pasado, dando a los Estados miembros más margen para fijar límites de edad propios.

¿Cómo se verificará realmente la edad?

Ese es el punto que todavía genera más dudas en ambos países. En Francia se baraja un «tercero de confianza» —ni el Estado ni las propias plataformas— que podría usar reconocimiento facial o verificación documental, un modelo que España observa de cerca antes de cerrar su propio sistema.

Lo que viene: ¿llegará España antes que Francia?

El pulso entre ambos países no va de quién anuncia primero, sino de quién consigue que la ley funcione de verdad sin quedarse en papel mojado, como le pasó a Francia en 2023. Si el Congreso español avanza sin bloqueos, España podría tener su texto aprobado antes de que Francia resuelva el desacuerdo entre sus dos cámaras.

Lo razonable, según el propio calendario que manejan ambos gobiernos, es que ninguna de las dos leyes esté plenamente operativa antes de 2027, cuando toca verificar también las cuentas ya existentes. Mientras tanto, lo más útil para las familias es no esperar a que la ley llegue: revisar juntos qué redes usan los menores de la casa y hablar con ellos de los riesgos, porque la verificación de edad tardará, pero la conversación en casa puede empezar hoy mismo.