El Tribunal de Apelación de París absolvió este jueves al histórico dirigente de ETA José Antonio Urrutikoetxea, conocido como Josu Ternera, en el último proceso penal que enfrentaba en Francia. La decisión, comunicada tras una breve audiencia, elimina el obstáculo judicial que impedía la entrega del exjefe de la organización terrorista a España, donde está reclamado por múltiples causas.
La acusación que pesaba sobre Ternera ante la justicia francesa se centraba en el delito de pertenencia a organización terrorista durante el periodo comprendido entre el 20 de diciembre de 2002 y mayo de 2005. Según el tribunal, los elementos de prueba presentados —basados en trazas de ADN y huellas dactilares halladas en dos pisos utilizados por ETA en las localidades de Lourdes y Villeneuve-sur-Lot— resultaron insuficientes para sustentar una condena.
La absolución y los cargos
El proceso, celebrado el pasado mes de abril, se remonta a la huida de Ternera de España en 2002, cuando era miembro del Parlamento Vasco. En aquel momento, la justicia española investigaba su presunta implicación en el atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Zaragoza, en el que fallecieron once personas —seis de ellas menores de edad— y otras 88 resultaron heridas. El exdirigente abandonó el país para eludir esas pesquisas.
Durante su estancia en Francia, según la acusación, Ternera habría mantenido vínculos con la cúpula militar de ETA. Las pruebas materiales apuntaban a su paso por dos pisos francos donde residieron el entonces jefe militar, Peio Eskisabel, y su lugarteniente, José Manuel Ugartemendía, capturados a finales de abril de 2005. No obstante, la sala de apelación consideró que dichos indicios no bastaban para acreditar la integración activa en la banda durante el periodo imputado.
La euroorden y los antecedentes
Con esta absolución, el último proceso penal en territorio francés queda resuelto favorablemente para Ternera. A partir de ahora, el camino para ejecutar la orden europea de detención y entrega (euroorden) emitida por la Audiencia Nacional queda despejado. Dicha euroorden, cursada hace años, reclama al exdirigente para responder por causas que incluyen delitos de terrorismo, asesinato y lesiones.
La entrega de Ternera a las autoridades españolas constituye uno de los procesos de extradición más relevantes desde el fin de la actividad armada de ETA. En España, el exjefe etarra tiene causas pendientes no solo por el atentado de Zaragoza, sino también por otros sumarios relacionados con su etapa al frente de la organización. Su regreso permitiría avanzar en procedimientos judiciales que llevan décadas abiertos.
La decisión del tribunal francés elimina el último obstáculo judicial para la entrega de Ternera a las autoridades españolas, donde está reclamado por varias causas penales.
Fuentes jurídicas consultadas por esta redacción indican que la defensa de Ternera podría aún presentar recursos contra la ejecución de la euroorden, aunque la sentencia absolutoria reduce significativamente las opciones de demora. La Audiencia Nacional mantiene activa la solicitud de entrega, que deberá ser tramitada en los términos previstos por la cooperación judicial europea.
Desde el Gobierno Vasco no se ha emitido una valoración oficial inmediata, mientras que en el Parlamento Vasco la figura de Ternera sigue generando división entre las fuerzas políticas. El PNV y EH Bildu mantienen posturas diferentes respecto al tratamiento del pasado vinculado a ETA, aunque ambas formaciones han subrayado en ocasiones anteriores la necesidad de que la justicia actúe con todas las garantías.
La resolución del Tribunal de Apelación de París se produce en un contexto en el que la justicia francesa ha ido revisando la situación de varios etarras históricos, al hilo de los tiempos transcurridos y de la aplicación de la legislación nacional. La absolución de Ternera no supone un pronunciamiento sobre los hechos investigados en España, sino exclusivamente sobre el periodo de pertenencia a ETA juzgado en Francia.
