EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Gobierno de Canarias ha activado la alerta por riesgo de incendios forestales en Gran Canaria y Tenerife a partir de las 08:00 del domingo 5 de julio, ante una ola de calor que dejará temperaturas de hasta 38 °C y humedad inferior al 30 %.
- ¿Quién está detrás? La Dirección General de Emergencias del Gobierno canario, en aplicación del plan INFOCA, tras consultar los datos de la Agencia Estatal de Meteorología.
- ¿Qué impacto tiene? La restricción afecta a las cotas superiores a 400 metros en Gran Canaria y a las medianías y cumbres del sur y oeste de Tenerife. Se pide a la población evitar actividades de riesgo y extremar las precauciones.
La alerta por incendios forestales se activa este domingo en Gran Canaria y Tenerife ante una ola de calor que dejará temperaturas de hasta 38 °C.
Dos islas, una alerta: cuándo y dónde entra en vigor el protocolo INFOCA
A partir de las 08:00 del domingo 5 de julio, la alerta del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Incendios Forestales (INFOCA) estará operativa en Gran Canaria para todas las cotas superiores a los 400 metros de altitud. En Tenerife, la restricción se ciñe a las medianías y cumbres de las vertientes sur y oeste, donde el termómetro alcanzará los 32-35 °C en las próximas jornadas.
En Gran Canaria, las máximas previstas oscilan entre 34 y 36 °C, con picos locales que podrían rozar los 38 °C en zonas del interior, medianías orientadas al sur y oeste, y en la cuenca de Tejeda durante el lunes. La inversión térmica se situará entre los 400 y 500 metros — entre los 500 y 700 metros en Tenerife — descendiendo progresivamente a lo largo del episodio.
Esa configuración atrapa una masa de aire cálido y seco sobre las zonas forestales, con humedades relativas inferiores al 30 % por encima de la capa de inversión. El viento del nordeste, de intensidad moderada con rachas fuertes en canales entre islas, completa un escenario que los técnicos califican de alto riesgo. Se prevé además una ligera intrusión de calima en las islas orientales, sin concentraciones determinantes, pero suficiente para irritar las gargantas de quienes aún recuerdan el gran incendio de 2019.
Qué supone la alerta para la población y los servicios de emergencia
La declaración de alerta activa automáticamente una serie de medidas preventivas y de vigilancia reforzada. La Dirección General de Emergencias ha instado a la ciudadanía a evitar cualquier actividad que pueda generar un foco de ignición — quema de rastrojos, uso de maquinaria en el monte, barbacoas — y a seguir las indicaciones de autoprotección difundidas por los canales oficiales. Los servicios contra incendios del Cabildo de Gran Canaria y del Cabildo de Tenerife están en preaviso, con medios aéreos y terrestres listos para intervenir ante el primer conato.
La combinación de calor extremo, aire seco y viento moderado convierte los montes en un un auténtico polvorín. Basta una colilla mal apagada o un cristal abandonado para desatar un incendio de rápida propagación. Los antecedentes pesan: en agosto de 2019, un fuego en la isla de Gran Canaria arrasó más de 10.000 hectáreas y obligó a evacuar a miles de personas. Las autoridades insisten en que la alerta no es una alarma, sino una llamada a la responsabilidad colectiva.
El archipiélago se enfrenta a un cóctel de calor, sequedad y viento que convierte el monte en un polvorín, con la memoria viva de los grandes incendios que ya cicatrizan el paisaje.
El Pulso Territorial
Canarias vive su particular guerra contra el fuego con un Gobierno presidido por Fernando Clavijo, de Coalición Canaria, que comparte ejecutivo con el PP desde las elecciones de 2023. Este es uno de esos episodios que miden la capacidad de respuesta de un archipiélago donde el 40 % del territorio es superficie forestal y donde el turismo — más de 15 millones de visitantes al año — convive con una población residente de 2,2 millones. La gestión de la emergencia es observada con lupa no solo por la oposición, sino por un sector hotelero que teme cancelaciones si el humo se adentra en las zonas turísticas.
En el conjunto de comunidades insulares, Baleares también ha enfrentado veranos complicados con incendios forestales recurrentes, aunque el sistema INFOCA canario es uno de los más experimentados del país. El año pasado, el ejecutivo de Clavijo incrementó la partida de prevención en un 7 %, hasta los 23 millones de euros, consciente de que la crisis climática alarga la temporada de riesgo más allá de los meses tradicionales. La proyección ahora es clara: la alerta se revisará diariamente y, si los modelos meteorológicos se confirman, podría extenderse al resto del archipiélago a partir del martes, con la vista ya puesta en un verano que se anticipa especialmente exigente para los servicios de emergencia.
Ficha Autonómica
- El caso: Canarias activa la alerta por riesgo extremo de incendios forestales en plena ola de calor estival, con especial incidencia en Gran Canaria y Tenerife a partir del domingo.
- Datos importantes: Alerta INFOCA desde el 5 de julio a las 08:00. Cotas superiores a 400 m en Gran Canaria, medianías sur y oeste en Tenerife. Temperaturas que pueden alcanzar los 38 °C y humedad relativa inferior al 30 %. Riesgo de extensión al resto de islas entre el lunes y el miércoles.
- Resumen: El Gobierno canario pide máxima precaución a la población y pone en alerta a todos los dispositivos de extinción, con actualizaciones diarias de la situación. El precedente de 2019 y el aumento de la masa forestal vulnerable elevan la presión sobre la gestión de la emergencia.

