EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La OPM y el DOGE anunciaron el fin del procesamiento en papel de más del 95% de las solicitudes de jubilación federal.
- ¿Quién está detrás? La administración Trump, con Elon Musk y el jefe de diseño Joe Gebbia (cofundador de Airbnb) como impulsores.
- ¿Qué impacto tiene? Los empleados federales podrán jubilarse sin esperar hasta seis meses; cierra una etapa de décadas de papeleo físico en una mina de Pensilvania.
El gobierno federal de Estados Unidos ha anunciado esta semana el fin del procesamiento en papel de las solicitudes de jubilación de sus empleados. La OPM y el DOGE confirmaron que el 95% de los trámites ya son electrónicos, eliminando una burocracia que durante medio siglo operó a 70 metros bajo tierra.
Fin del papel tras 50 años de procesamiento subterráneo
Hasta ahora, unas 10.000 solicitudes al mes se gestionaban en una antigua mina de caliza en Boyers, Pensilvania. Allí, 600 funcionarios se encargaban de clasificar a mano los documentos, en un espacio que albergaba 26.000 archivadores con 400 millones de páginas.
El proceso resultaba surrealista: los futuros jubilados rellenaban formularios físicos, los enviaban por correo a sus departamentos de recursos humanos, éstos los derivaban a los proveedores de nóminas y, finalmente, palés enteros de papel terminaban en la mina de Boyers.
“Un sistema que parecía una cápsula del tiempo de los años setenta”, según lo describió Scott Kupor, director de la OPM, en una comparecencia el pasado otoño. Kupor subrayó que aquella mina era un microcosmos del reto que afronta la administración estadounidense: sistemas obsoletos que lastran la eficiencia operativa.
Digitalización récord: los datos del éxito
En septiembre pasado, la OPM y el DOGE asumieron el reto. Con la incorporación de Joe Gebbia, cofundador de Airbnb y nuevo director de diseño del DOGE, la agencia migró todo el sistema a a una plataforma electrónica. El resultado: más de 155.000 solicitudes procesadas digitalmente en el último año. La OPM proclamó el “Último Día del Papel”.
Elon Musk, en declaraciones a Fox News, celebró: “Ahora la gente puede jubilarse en cuanto quiera, en lugar de esperar seis meses a que el papel viaje a una mina”. Kupor, por su parte, agradeció a Musk “su visión” y bromeó despidiéndose de Michael Scott, el personaje de la serie The Office que ejemplificaba la venta de papel.
Eliminar la espera de seis meses para miles de empleados federales es un triunfo de la gestión sobre la inercia burocrática.
La transformación no es anecdótica: al eliminar el circuito físico, se reduce a semanas un trámite que antes se dilataba medio año. Los 600 trabajadores de la mina serán reasignados o reentrenados, según la OPM.
La lógica de Washington
Detrás de este avance se encuentra una constante en la historia administrativa de Estados Unidos: la convicción de que el sector privado puede insuflar eficiencia al gobierno. Donald Trump ya había firmado una orden ejecutiva para crear el DOGE con el objetivo explícito de modernizar la administración. La incorporación de figuras como Musk y Gebbia repite el guion de otras iniciativas históricas, como la Comisión Grace impulsada por Ronald Reagan en 1982, que también buscó aplicar criterios empresariales a la gestión federal. La diferencia es que esta vez se ha conseguido un hito tangible en apenas meses.
Para España, el impacto directo es limitado, pero el espejo es valioso. Varias empresas españolas —desde Ferrovial hasta compañías tecnológicas— participan en contratos con el gobierno estadounidense. Una administración más ágil reduce la fricción burocrática y acorta los plazos de interacción. Además, el modelo de colaboración entre la Casa Blanca y perfiles procedentes de Silicon Valley ofrece lecciones para la modernización digital de la administración española, que también arrastra inercias decimonónicas en algunos ámbitos.
El siguiente paso es la digitalización de los cientos de millones de registros históricos de jubilación. La OPM ya trabaja en ello, y todo apunta a que el DOGE extenderá su método a otros procesos administrativos. La promesa de Musk de reducir el gasto y la espera empieza a materializarse en una mina que dejará de tragar papel.
Ficha del Caso
- El caso: La digitalización de las jubilaciones federales pone fin a una anomalía burocrática que obligaba a empleados del gobierno a esperar hasta seis meses para recibir su pensión.
- Datos clave: 95% de solicitudes online; 10.000 expedientes mensuales eliminados del papel; 600 trabajadores en la mina reasignados o reentrenados; 26.000 archivadores de papel que se digitalizarán.
- Para España: Empresas españolas con contratos públicos en EE. UU. podrían beneficiarse de una administración más ágil; además, el modelo de colaboración público-privada con perfiles de Silicon Valley ofrece un espejo para la modernización digital española.
