Agricultores y consumidores exigen una estrategia proteínas UE sin sesgo: las claves de su propuesta conjunta

ASAJA y varias organizaciones europeas lanzan una visión conjunta para la futura estrategia proteica de la UE. La iniciativa defiende un equilibrio entre proteínas vegetales y animales y pide más transparencia en el etiquetado.

ASAJA, junto a las entidades europeas Eat Europe, IFOAM Organics Europe, Safe Advocacy Europe y Slow Food, ha lanzado esta semana una visión política conjunta para la futura estrategia de proteínas de la Unión Europea. La iniciativa, que aglutina a agricultores, consumidores, la industria alimentaria y la sociedad civil, defiende un equilibrio entre las proteínas de origen vegetal y animal y reclama al mismo tiempo una mayor transparencia en el etiquetado de los alimentos.

Las claves de la propuesta: etiquetado claro, producción local y protección al agricultor

El documento presentado establece una hoja de ruta integral que, según sus impulsores, debe guiar el próximo plan sobre proteínas de la UE. Entre las medidas concretas destacan:

  • Un etiquetado alimentario más claro sobre el origen y el grado de procesamiento de los productos, para que el consumidor pueda elegir con información fiable.
  • Mayor apoyo a la producción local y de temporada, con el objetivo de fortalecer las cadenas de suministro cortas y reducir la dependencia exterior.
  • Una contratación pública más saludable en colegios y hospitales, fomentando menús basados en alimentos frescos y mínimamente procesados.
  • Educación alimentaria desde edades tempranas, para combatir el avance de los alimentos ultraprocesados y promover dietas equilibradas.
  • Un enfoque precautorio y basado en la ciencia ante las nuevas tecnologías alimentarias, exigiendo evaluaciones independientes y transparencia total antes de su autorización.

La visión insiste en que la diversificación de las fuentes de proteínas no puede hacerse a costa de salud pública ni desplazando a los agricultores y ganaderos que abastecen diariamente a la población. ASAJA recuerda que España es un referente en la producción de alimentos seguros y de calidad, y que cualquier política europea debe respaldar esa realidad sin favorecer artificialmente alternativas ultraprocesadas o desarrolladas en laboratorio.

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El contexto: la demanda mundial de proteínas y la seguridad alimentaria de Europa

El debate sobre las proteínas se ha intensificado en Bruselas ante el aumento de la demanda global, impulsado por el crecimiento demográfico y los cambios en los hábitos de consumo. La Comisión Europea prepara un plan específico y la iniciativa de ASAJA y sus aliados llega en un momento clave, con la intención de que la futura normativa no se construya desde sesgos ideológicos que ignoren el valor de la ganadería extensiva, la agricultura familiar o la complementariedad de las fuentes proteicas.

Los firmantes subrayan que las proteínas vegetales y animales no son excluyentes, sino que ambas tienen cabida en un sistema alimentario sostenible. La clave, sostienen, está en garantizar que los alimentos nutritivos sigan siendo asequibles para todos los ciudadanos, al tiempo que se apoya la competitividad de las explotaciones europeas y se protege el tejido rural.

Para los agricultores y ganaderos españoles, una política proteica mal enfocada podría tener consecuencias graves, advierte la organización agraria. «Perderíamos oportunidades de mercado y pondríamos en riesgo la viabilidad de muchas explotaciones», señalaron fuentes de ASAJA. Por eso, la propuesta exige que la innovación sirva para fortalecer al sector productor y no para sustituir un modelo agrícola que es un activo estratégico para la seguridad alimentaria europea.

La diversificación de las fuentes de proteínas no debe desplazar a los agricultores y ganaderos ni favorecer alternativas ultraprocesadas sin una evaluación científica sólida.

Impacto para el campo español: una oportunidad para reforzar el sector agroalimentario

España, como uno de los principales productores agroalimentarios de la Unión, tiene mucho que ganar o perder en el diseño de esta estrategia. El sector primario español, que combina cultivos de regadío, secano, una ganadería diversa y una potente industria transformadora, necesita certidumbre para planificar sus inversiones y garantizar el relevo generacional. La visión presentada por ASAJA apuesta por que la futura estrategia de proteínas se alinee con los principios de la PAC (Política Agraria Común, el sistema de ayudas al campo financiado por la Unión Europea), reforzando el apoyo a las explotaciones que cumplen con los más altos estándares ambientales y de bienestar animal, sin imponer restricciones que vacíen el medio rural.

Para las comarcas más despobladas, donde la ganadería extensiva y la agricultura tradicional son el principal motor económico, la propuesta supone un balón de oxígeno. Si la UE optara por primar exclusivamente las proteínas alternativas o las producidas en laboratorio, el impacto territorial podría ser devastador. Por el contrario, un enfoque equilibrado permitiría mantener la actividad en el territorio, fijar población y fortalecer las cadenas de valor locales.

Claves del Mundo Rural

  • 📌 Lo que debes saber: ASAJA y varias organizaciones europeas piden a la UE un enfoque equilibrado entre proteínas vegetales y animales en su futura estrategia.
  • 👥 A quién afecta: Agricultores, ganaderos, consumidores y la industria alimentaria europea, con especial impacto en el medio rural.
  • ⏭️ Qué consecuencias puede traer: Un plan sesgado podría perjudicar a la ganadería extensiva y la agricultura familiar, acelerando la despoblación en zonas rurales.