Ferraz admite preocupación por la imputación de Juanma Serrano, exjefe de Sánchez

El juez Pedraz le atribuye una 'participación preeminente' en las dos ramas del caso Leire y la UCO ya vuelca el contenido de su móvil. En Ferraz cunde el malestar y se suceden las reuniones para diseñar una respuesta que contenga el daño político.

La dirección federal del PSOE ha reconocido este viernes, en declaraciones a Europa Press, que la imputación judicial de Juanma Serrano, exjefe de gabinete de Pedro Sánchez, ‘no pinta bien’. El auto del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz lo sitúa como pieza central en las dos ramas del caso Leire: presuntas irregularidades en la contratación pública y supuestas maniobras para torpedear investigaciones judiciales que afectaban a socialistas.

Un viejo conocido del presidente en el foco judicial

Juanma Serrano fue jefe de gabinete de Pedro Sánchez desde 2014, cuando el hoy presidente asumió la secretaría general del PSOE, hasta 2018, momento en que pasó a presidir Correos. Su lealtad absoluta y su conocimiento de los entresijos del partido lo convirtieron en un colaborador estrecho. Ahora, el mismo juez que investiga el caso Leire Díez —sobre el que pesan acusaciones de corrupción en la adjudicación de contratos públicos— ha ordenado a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil la clonación de su teléfono móvil y ha justificado la imputación en su ‘participación preeminente’ en ambas líneas de la causa.

El auto del juez Santiago Pedraz, titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, detalla que Serrano figuraba en comunicaciones internas y reuniones clave relacionadas tanto con la trama de contratos irregulares que salpica a varias administraciones como con los presuntos intentos de desactivar procesos judiciales incómodos para el partido.

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Ferraz, entre la preocupación y la necesidad de dar una respuesta

Fuentes de la Ejecutiva Federal consultadas por Europa Press admiten ‘preocupación y cabreo. La suma de imputaciones en el círculo de máxima confianza del presidente ha empezado a generar un ruido interno difícil de gestionar. En Moncloa se percibe a un Sánchez afectado. ‘Se le nota en la cara’, confiesan desde el entorno del líder socialista. Ferraz no está, aseguran, ‘ni parada ni dormida’: durante las últimas horas se han intensificado las reuniones entre los principales dirigentes para decidir qué pasos dar.

Sin embargo, hay matices. Mientras la cúpula defiende la limpieza del presidente y le sitúa como ‘el primer perjudicado’, otras voces del partido —parlamentarios y cargos territoriales— son más críticas. Sostienen que Sánchez debería salir a rendir cuentas ante la ciudadanía y que, ‘en el mejor de los casos, elegía muy mal a sus ayudantes y, en el peor, sabía lo que hacían’. La concatenación de casos —primero Ábalos, condenado a 24 años; luego Cerdán, investigado por contratos públicos; ahora Serrano— ha abierto un debate incómodo que ya no puede disimularse con la etiqueta de la ‘antigua Secretaría de Organización’.

caso Leire

La línea entre la lealtad y la responsabilidad se difumina cuando los nombres de los colaboradores más fieles aparecen una y otra vez en los autos judiciales.

El Eje del Poder Socialista

El impacto de la imputación de Serrano no se reduce al terreno judicial. En el plano político, el caso tensa las costuras internas del PSOE y fuerza a Ferraz a una difícil ecuación: blindar a Sánchez sin desautorizar a la justicia. La portavocía federal evita por ahora valoraciones en profundidad, pero el presidente ya ha utilizado la tribuna del Congreso para descartar un adelanto electoral y defender ‘la limpieza de su Gobierno y de su partido, más allá de los casos de la antigua Secretaría de Organización.

Los barones territoriales observan con inquietud. Emiliano García-Page, Adrián Barbón o María Chivite no se han pronunciado públicamente, pero fuentes de sus entornos admiten que la situación refuerza la necesidad de que el partido emita un mensaje de contundencia. En un escenario en el que la oposición del PP y Vox ya han elevado el tono, cualquier paso en falso puede ser aprovechado para debilitar la credibilidad del Ejecutivo.

El precedente más doloroso para el socialismo español lo dejó la condena de los ERE en Andalucía, que marcó el final de una etapa. Aquí, sin embargo, la cercanía con el presidente es mucho mayor. Serrano no es un cargo orgánico, sino alguien que ha compartido con Sánchez los momentos más delicados de la última década. La capacidad de Ferraz para encapsular el daño dependerá de si el juez Pedraz encuentra pruebas sólidas que relacionen directamente al exjefe de gabinete con los hechos o si, por el contrario, la investigación se dilata sin conclusiones firmes.

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En Moncloa confían en que el parón estival atenúe la presión mediática, pero son conscientes de que septiembre llegará cargado de nuevas comparecencias judiciales y de una oposición dispuesta a rentabilizar cada auto. La legislatura, que atraviesa su fase más exigente con la negociación de los Presupuestos y la gestión de los fondos europeos, no puede permitirse un desgaste prolongado en los juzgados. La credibilidad del Gobierno con sus socios de investidura también está bajo el foco, porque formaciones como ERC o EH Bildu han mostrado su malestar ante cualquier sombra de corrupción que roce al Ejecutivo.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: La dirección federal presenta a Sánchez como víctima de la mala pradera de sus colaboradores, al tiempo que subraya la firmeza en la lucha contra la corrupción.
  • Protagonista: Juanma Serrano (exjefe de gabinete de Pedro Sánchez)
  • Próximo hito: La reunión de la Comisión Permanente de la Ejecutiva Federal prevista para los próximos días, donde se evaluarán las implicaciones políticas del auto.