Sevilla registra cinco de las seis víctimas mortales por golpe de calor en Andalucía

La última fallecida, una mujer de 81 años que murió el 15 de julio en el Virgen Macarena, eleva a 6 las muertes desde mayo. Andalucía afronta ahora una tercera ola de calor con temperaturas de hasta 44 grados.

Sevilla ha registrado ya cinco de las seis muertes por golpe de calor que ha contabilizado Andalucía en lo que va de verano. La última víctima es una mujer de 81 años que falleció el miércoles 15 de julio tras permanecer varios días ingresada en el Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla.

La Consejería de Salud confirmó ayer el fallecimiento, que sitúa a la capital andaluza como el punto más afectado por las temperaturas extremas: la mujer, de 81 años, falleció el pasado 15 de julio tras permanecer varios días en la UCI del Virgen Macarena después de haber sufrido un golpe de calor el 7 de julio en plena calle.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Sevilla suma cinco de los seis fallecimientos por golpe de calor registrados en Andalucía este verano, el último una mujer de 81 años.
  • ¿Dónde y quién? La víctima ingresó el 7 de julio en el Hospital Virgen Macarena de Sevilla y murió el 15 de julio. La Consejería de Salud contabiliza seis muertes desde que activó el protocolo de altas temperaturas el pasado 15 de mayo.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? Con una nueva ola de calor a las puertas, se refuerza la alerta para proteger a los mayores y enfermos crónicos. Las olas de calor disparan hasta un 20 % los ingresos hospitalarios.

Sevilla concentra cinco de las seis muertes por golpe de calor en la comunidad

Según los datos de la administración sanitaria andaluza, desde la activación del plan de prevención el 15 de mayo se han contabilizado seis víctimas mortales, y solo una de ellas ha tenido lugar fuera de la provincia de Sevilla. La sucesión de olas de calor está tensionando los servicios de urgencias y las plantas de hospitalización, especialmente en los grandes núcleos urbanos.

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La Sociedad Andaluza de Medicina Interna (SAMI) ha alertado de que las olas de calor pueden elevar hasta un 20 % los ingresos hospitalarios de pacientes con enfermedades crónicas. Las altas temperaturas descompensan patologías cardiacas, renales, respiratorias y metabólicas, lo que multiplica las visitas a urgencias de personas con insuficiencia cardiaca, diabetes o EPOC. Los especialistas insisten en que estos enfermos, junto con los mayores de 65 años que viven solos, son los más expuestos y requieren una vigilancia diaria.

Una tercera ola de calor agravará la situación a partir del fin de semana

Protección Civil ha advertido de un acenso progresivo de las temperaturas a partir del sábado, con máximas que alcanzarán los 40 grados en el interior andaluz y una ola que se prolongará al menos hasta el miércoles. La tercera ola del verano será especialmente intensa en las provincias de Córdoba, Jaén y Granada, donde los termómetros podrían rozar los 44 grados el martes y el miércoles.

Sevilla concentra cinco de las seis muertes por golpe de calor registradas en Andalucía en lo que va de verano, y el calor extremo aún no ha dado tregua.

Las noches tropicales, con mínimas por encima de los 22 grados en buena parte del valle del Guadalquivir, impedirán el descanso nocturno y aumentarán el estrés térmico de la población. Al mismo tiempo, la Aemet mantiene este jueves avisos naranjas en Almería y amarillos en Granada, Córdoba, Jaén y Málaga, a la espera de que los mapas de peligro se endurezcan durante el fin de semana.

El riesgo de incendios forestales se dispara con este episodio. El Plan INFOCA mantiene a todas las provincias andaluzas en alerta máxima, especialmente las sierras de Cádiz y Málaga, donde la vegetación acumula meses de déficit hídrico.

La Lectura Andaluza

Andalucía encadena ya tres olas de calor en un mismo verano y las previsiones meteorológicas apuntan a que los episodios extremos serán cada vez más frecuentes. La comunidad ha activado desde mayo un protocolo de vigilancia y atención a los colectivos vulnerables que coordina a los servicios sociales, los centros de salud y las entidades locales. Pero los datos evidencian que las temperaturas extremas golpean con especial dureza en los núcleos urbanos densamente poblados, donde el efecto isla de calor eleva varios grados la sensación térmica.

Para los andaluces de a pie, la recomendación más repetida por los sanitarios es sencilla y directa: beber agua sin esperar a tener sed, evitar la calle en las horas centrales, ventilar la casa al amanecer y telefonear a los familiares mayores que residen solos. Las olas de calor no solo matan de golpe; también agravan las patologías crónicas y llenan las urgencias de quienes ya luchaban contra una enfermedad de base.

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El verano de 2026 apunta a ser uno de los más cálidos registrados en la región. Si el pronóstico se confirma, los servicios sanitarios andaluces deberán prepararse para un agosto en el que las altas temperaturas seguirán siendo noticia cada semana. La lectura es clara: el calor es ya un problema de salud pública de primer orden, y Andalucía, con sus largos estíos y una población envejecida, se encuentra en la primera línea de ese desafío.