El transporte metropolitano de Ourense choca por el coste: 3 millones (29€/billete) que la Diputación ve inasumible

La comisión técnica avanza en itinerarios y tarjeta única. Sin embargo, el coste de extender los autobuses urbanos asciende a 3 millones de euros anuales, lo que eleva el precio por viaje a 29 euros, según fuentes de la Diputación.

El área metropolitana de Ourense da un paso técnico pero choca con una factura que la Diputación de Ourense califica de inasumible: ampliar las líneas de autobús urbano a los municipios limítrofes costaría 3 millones de euros anuales, lo que eleva el coste por viaje a 29 €. La comisión técnica reunida ayer constató avances en la implicación de las administraciones pero también puso sobre la mesa un escollo económico que amenaza con bloquear el proyecto.

Un avance técnico con frenazo económico

La reunión logró abrir un nuevo escenario de entendimiento. La Xunta de Galicia (el gobierno autonómico) planteó modificar el servicio de transporte interurbano que presta la administración autonómica para adecuarlo al urbano, una medida que el Concello de Ourense aceptó y que facilitaría los intercambios, los transbordos y el mantenimiento de bonificaciones. «Ese gesto acerca posiciones», explicaron fuentes de la comisión, pero el verdadero atasco llegó al abordar el coste de extender las líneas del bus municipal hacia los concellos limítrofes.

El Concello de Ourense propuso que la ampliación requiera 2,2 millones de euros anuales para cubrir costes fijos y operativos —conductores, nuevos vehículos y kilometraje—, a los que se suman otros 800.000 euros en indemnizaciones a las actuales operadoras del transporte interurbano, a las que el Concello haría competencia en esos tramos. La factura total asciende a 3 millones de euros anuales.

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Cruzando ese desembolso con la estimación de la Diputación, que prevé unos 100.000 viajes anuales en las extensiones, el coste real para las administraciones alcanzaría los 29 euros por billete, frente a los 0,85 euros que paga actualmente el usuario por un viaje ordinario. Para el presidente provincial, Luis Menor, esa cifra está «absolutamente fóra de mercado».

Reacciones: del «fóra de mercado» al «non hai escusa»

Menor, que gobierna la Diputación con el PPdeG (el Partido Popular de Galicia), abogó por aprovechar el margen que ofrecerá la nueva concesionaria del servicio de autobuses para reducir drásticamente los costes fijos. «Entendemos que los custos fixos poderían ser derivados ao contrato da nova concesionaria», señaló. En todo caso, insistió en la voluntad de seguir avanzando. La solución, pues, pasa por aliviar de la ecuación municipal el peso de esos costes fijos.

Con un coste de 29 euros por billete, el transporte metropolitano de Ourense se enfrenta al mismo dilema que otros proyectos: rentabilidad social versus equilibrio presupuestario.

Desde el PSOE, el diputado Álvaro Vila valoró los acuerdos como fruto de la comisión impulsada por su partido y reclamó «máxima axilidade» para aprovechar agosto y evitar más retrasos. Vila destacó el compromiso del Concello para extender líneas, la disposición de la Xunta a redefinir rutas y el avance hacia una tarjeta única que permitiría a los usuarios pagar de forma integrada en los autobuses de la Xunta y del Concello.

El BNG (Bloque Nacionalista Galego), a través de Xosé Manuel Puga, consideró «inaceptable» modificar el modelo consensuado en los dos últimos años alegando altos costes. «Por moito que falásemos dun millón, de dous ou tres, non hai escusa. A súa clara rendibilidade social, económica e ecolóxica xustifica plenamente o investimento», afirmó. El Bloque no está dispuesto a que el debate financiero frene un proyecto que ve estratégico.

El Laboratorio Gallego

El pulso por el transporte metropolitano de Ourense revela la dificultad de casar voluntades cuando tres administraciones —Xunta, Diputación provincial y Concello— deben repartirse la factura. La Xunta ha mostrado flexibilidad técnica al aceptar la redefinición de sus rutas interurbanas, pero el bloqueo económico recae sobre las espaldas del gobierno local y provincial, ambos del mismo color político. El mandato de consolidación fiscal que ha caracterizado la gestión del PPdeG desde 2009 —y que Alberto Núñez Feijóo llevó a la arena nacional— dificulta asumir costes que, pese a su retorno social, no encajan en los estrechos márgenes presupuestarios.

El conflicto, además, prefigura un escenario que irá a más a medida que otras áreas metropolitanas gallegas —A Coruña, Vigo— demanden soluciones de movilidad conjunta. Si el modelo de Ourense logra superar el atasco con una nueva concesionaria que absorba parte de los costes fijos, podría exportarse. De lo contrario, la incapacidad para repartir la carga financiera entre administraciones seguirá siendo un lastre para la vertebración del territorio gallego. La próxima cita de la comisión técnica, prevista para antes del final de agosto, será determinante: o se alcanza una fórmula de reparto de costes o el proyecto quedará aparcado sine die.

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Ficha del Caso

  • El caso: La comisión técnica del transporte metropolitano de Ourense ha constatado un avance técnico —modificación del servicio interurbano y tarjeta única— pero ha chocado con el coste de extender el bus urbano a los municipios limítrofes.
  • Datos importantes: El Concello de Ourense cifra en 2,2 millones de euros anuales los costes fijos y operativos, a los que se suman 800.000 euros en indemnizaciones (3 millones en total). La Diputación estima 100.000 viajes anuales y un coste de 29 € por billete. Las ocho primeras líneas propuestas son: Palmés-Amoeiro, Ourense-Cruz de Rante, Cumial-Polígono Pereiro, Ceboliño-A Derrasa, Velle-Vilariño, O Viso-Vilarchao, Cabeza de Vaca-Piñor y Santa Cruz-Razamonde.
  • Resumen: La implantación del transporte metropolitano en Ourense queda condicionada a que el Concello reduzca los costes fijos mediante la nueva concesión de autobuses, una vía que abrió el presidente de la Diputación, Luis Menor. La presión del BNG y el optimismo del PSOE chocan con la realidad presupuestaria.