Los incendios arrasan más del 50% de la superficie en doce concellos de Ourense en una década

Doce concellos de Ourense han perdido más del 50% de su superficie por el fuego en la última década, según datos del programa Copernicus. La provincia lidera el ranking nacional de territorio quemado, con 227.730 hectáreas arrasadas.

Doce concellos de la provincia de Ourense han visto arder más de la mitad de su superficie en la última década, según los datos del sistema europeo de vigilancia forestal Copernicus. La provincia se ha convertido en el epicentro nacional de los incendios, con 227.730 hectáreas arrasadas desde 2016, muy por delante de los 131.070 de Zamora o los 118.190 de León. Esas cifras equivalen a cerca del 17% de los 1,35 millones de hectáreas calcinadas en todo el territorio español durante el mismo período.

Una década de fuego en doce concellos

El impacto no se distribuye de manera uniforme. Vilamartín de Valdeorras y Monterrei registran los peores indicadores en proporción a su término municipal, con una superficie quemada que ronda el 85% de su extensión total. Les siguen O Riós, Petín y O Barco de Valdeorras, todos por encima del 70%. También superan el 50% Oímbra, Cualedro, Carballeda de Avia, Chandrexa de Queixa, Rubiá, Vilariño de Conso y Larouco. Las imágenes de satélite, muestran con crudeza la magnitud del desastre.

Si se atiende al volumen absoluto, Chandrexa de Queixa encabeza la lista con 14.805 hectáreas calcinadas, seguida de Vilariño de Conso (14.256) y Monterrei (13.286). Carballeda de Valdeorras (11.249), Cualedro (10.457) y O Barco de Valdeorras (8.106) completan los primeros puestos. La lectura combinada de ambas clasificaciones revela una fuerte concentración del fuego en la comarca de Valdeorras, el sureste provincial y las áreas de montaña.

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Los datos proceden del Servicio Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), integrado en el programa Copernicus de la Unión Europea, y han sido cruzados con la cartografía del Instituto Geográfico Nacional. Al tratarse de mediciones por satélite, las cifras no siempre coinciden con los registros de la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico gallego), que utiliza sus propios criterios. Tampoco hay que olvidar que una misma hectárea puede aparecer contabilizada más de una vez si ardió en distintos incendios a lo largo de la década.

Ourense no solo lidera el ranking nacional de superficie quemada, sino que lo hace con una ventaja abrumadora sobre el resto de provincias españolas.

La brecha entre Bruselas y la Xunta

La discrepancia entre los números de EFFIS y los que publica la administración gallega ha alimentado durante años el debate político en la comunidad. La Xunta sostiene que sus mediciones se basan en comprobaciones sobre el terreno, mientras que los datos europeos se apuntan a la cobertura satelital. Las diferencias en las cifras, a veces sustanciales, han servido a la oposición para cuestionar la transparencia del gobierno autonómico. El BNG (Bloque Nacionalista Galego, principal fuerza de la oposición) ha reclamado en repetidas ocasiones una comisión de investigación en el Parlamento de Galicia, mientras que el PSdeG (Partido Socialista de Galicia) ha pedido más recursos para la prevención.

En todo caso, más allá de las disputas metodológicas, el retrato que dibujan doce años de observación espacial es contundente: Ourense concentra una parte desproporcionada del fuego que asola España. Ni Zamora, ni León, ni Asturias presentan una proporción comparable de municipios con más de la mitad de su territorio calcinado.

El Laboratorio Gallego

La provincia de Ourense ilustra como pocas la encrucijada forestal gallega. Con el PPdeG (Partido Popular de Galicia) gobernando con mayoría absoluta desde 2009, la política contra incendios ha oscilado entre la aprobación de planes de emergencia, la declaración de zonas catastróficas y las disputas con los sectores que critican el abandono del monte. El expresidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha defendido a menudo el modelo gallego de lucha contra el fuego, pero los datos de Ourense cuestionan que las medidas hayan logrado frenar la destrucción recurrente. Galicia aporta una parte muy significativa de las hectáreas quemadas en España, y dentro de ella Ourense se ha convertido en el punto más caliente.

En clave nacional, la anomalía ourensana refuerza los argumentos de quienes exigen un plan de gestión forestal que no se limite a apagar incendios cada verano. La acumulación de masa forestal sin aprovechamiento, el despoblamiento rural y el cambio climático son factores que trascienden las fronteras autonómicas y que el Gobierno central ha intentado abordar con directrices y fondos de recuperación. Sin embargo, la próxima campaña de incendios se presenta con la misma incertidumbre de cada año, mientras los concellos ourensanos siguen esperando medidas efectivas que eviten que el fuego vuelva a pasarles factura.

Ficha del Caso

  • El caso: Doce concellos de Ourense han perdido más del 50% de su superficie por incendios forestales en los últimos diez años, según el programa europeo Copernicus.
  • Datos importantes: Ourense acumula 227.730 hectáreas calcinadas entre 2016 y 2026. Vilamartín de Valdeorras y Monterrei rozan el 85% de su término quemado. La provincia lidera la estadística nacional de superficie arrasada.
  • Resumen: La concentración del fuego en Ourense refleja un problema estructural que pone a prueba las políticas autonómicas y nacionales de gestión forestal, y anticipa un verano más de riesgo extremo para el noroeste peninsular.