OnePlus se retira de EE.UU. y Europa: los smartphones desaparecen de España

El recorte de costes por la crisis de los chips fuerza a Oppo a abandonar los mercados más competitivos. La retirada se extenderá a todo el mundo en 2027 y Realme también se marcha de China.

El adiós de OnePlus de Europa y Estados Unidos es una sacudida sorda en un mercado donde la fidelidad a la marca se mide en milímetros de pantalla. La empresa confirmará esta misma semana una retirada que deja a los compradores españoles sin el último vestigio del ‘flagship killer’ a precio contenido, y que esconden una presión en costes que viene de lejos.

Claves de la operación

  • OnePlus desaparece de las tiendas europeas este mismo mes. La marca, propiedad del grupo chino Oppo, abandona los mercados estadounidense y europeo como parte de una reestructuración que comenzará de inmediato y se notará en España en cuestión de días.
  • Oppo redibuja su mapa global. Mientras OnePlus se retira de Occidente, su hermana Realme sale del mercado chino. La estrategia del gigante chino apunta a centrarse en su propio país y en los mercados emergentes restantes, con una expansión prevista hacia India y el resto del mundo a partir de 2027.
  • La guerra de los chips y los márgenes en caída dictan la retirada. La escasez de chips de memoria ha disparado los costes en la gama de entrada, donde las marcas chinas como OnePlus sufren márgenes demasiado finos para absorber subidas de hasta el 30% desde principios de 2025.

El anuncio, adelantado por Bloomberg, golpea a una marca que aterrizó en España hace casi una década prometiendo el rendimiento de un gama alta al 40% menos de precio. Pero la presión de Apple y Samsung, que copan el 42% del mercado mundial entre ambos según la consultora Omdia, ha ido cerrando el pasillo a la firma china. En Estados Unidos, OnePlus ni siquiera se codea con Motorola o Google; en Europa la batalla la perdía contra Xiaomi, Oppo y los resucitados Nokia y HMD.

Cómo se queda el escaparate español

La salida de OnePlus deja un hueco sentimental en el comprador de tecnología que persigue el mejor rendimiento por euro, pero el impacto en las cuentas de los distribuidores españoles será testimonial: la marca nunca superó una cuota del 2% en el canal libre. Los últimos datos de IDC muestran que en Europa las ventas de OnePlus cayeron un 18% interanual en el segundo trimestre de 2026, una cifra que acelera la decisión de Oppo de recortar pérdidas. Quienes tengan un OnePlus en el bolsillo mantendrán las actualizaciones de seguridad, pero el servicio postventa se difuminará conforme el stock de piezas se agote.

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La pregunta que sobrevuela es si Oppo repetirá la jugada con su marca homónima o con Realme, que de momento sigue vendiendo en Europa. De hecho, la salida de OnePlus libera espacio en el lineal para que Oppo empuje su propio buque insignia, el Find X7, con menos competencia interna.

OnePlus se va sin hacer ruido, como entró: con la promesa de ser diferente y la sombra de un gigante que nunca le dejó respirar.

La reestructuración que no es solo europeo

El repliegue de OnePlus es la pieza más visible de una sacudida mayor en Oppo. La firma saca a Realme del mercado chino, donde las ventas de móviles encadenan cinco trimestres de caídas según IDC, con un descenso del 4,3% en el segundo trimestre. Solo Huawei y Apple ganaron terreno en ese entorno, mientras la casa madre, Oppo, lucha por no perder el cuarto puesto. La subida de los chips de memoria ha sido tan abrupta que ni el recorte de catálogos basta: Counterpoint Research calcula que los costes de componentes en la gama de entrada han saltado entre un 20% y un 30% desde principios de 2025, y las marcas chinas no pueden repercutirlo porque el consumidor se pasaría a un Samsung Galaxy barato.

No es un problema nuevo. Tim Cook ya avisó el año pasado de que los incrementos en el precio de los chips eran “inevitables”, y Apple ha subido tarifas en buena parte de su gama. OnePlus intentó esquivarlo con el lanzamiento del OnePlus 15 en noviembre de 2025, pero un atasco en la certificación de la FCC por el cierre gubernamental en EE.UU. retrasó sus ventas allí y le robó impulso.

Qué significa para el mercado y para el inversor

En la redacción vemos esta retirada como el síntoma de un sector donde los márgenes se han vuelto tan estrechos que ni las economías de escala del grupo Oppo salvan. La lección para el ecosistema español es clara: la época de las marcas ‘disruptivas’ sin pulmón financiero ha terminado. Xiaomi logró consolidarse porque apostó por el ecosistema de electrodomésticos y patinetes; OnePlus jamás diversificó y se quedó en el cuerpo a cuerpo puro.

En el Ibex 35 no cotiza ningún fabricante de móviles, pero la retirada afecta de refilón a distribuidoras como MediaMarkt, El Corte Inglés y los operadores que veían en OnePlus una palanca de tráfico. Para Telefónica, Orange y Vodafone, la pérdida de un aliado en el catálogo es mínima: el hueco lo ocuparán enseguida Samsung y Xiaomi. Nos preocupa más que el éxodo de marcas como OnePlus y Realme concentre aún más la oferta en una docena de fabricantes y deje al consumidor español con menos capacidad de presionar a la baja los precios de los buques insignia.

El futuro a corto plazo pasa por vigilar si Oppo mantiene su compromiso de soporte para los dispositivos ya vendidos y si la Unión Europea, paraguas bajo el que aún opera la directiva de garantía de tres años, exige responsabilidades a la compañía por el abandono del servicio. Para los que acaban de comprar un OnePlus 15 en España, la única certeza es que la próxima actualización llegará con un sabor amargo.

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