Motivos pasionales o el tráfico de drogas: las hipótesis del tiroteo de Rivas-Vaciamadrid

Los investigadores intentan identificar al autor del ataque mientras analizan los testimonios de vecinos que relatan una persecución con varios disparos por las calles de Rivas-Vaciamadrid.

La tranquilidad de la tarde del lunes saltó por los aires en Rivas-Vaciamadrid después de que un hombre de 43 años resultara herido de potencial gravedad tras recibir un disparo por arma de fuego en plena vía pública. El suceso, ocurrido en una zona muy transitada del municipio, ha generado una gran preocupación entre los vecinos mientras la Guardia Civil trata de esclarecer qué ocurrió y quién está detrás del ataque.

Fuentes cercanas a la investigación han señalado que las hipótesis que se barajan son un posible ajuste de cuentas por temas relacionados con el tráfico de drogas, o bien por un crimen pasional. En esta última posibilidad estas mismas fuentes comentan que el herido podía haber mantenido una relación sentimental con una mujer de etnia gitana vecina de la cercana Cañada Real, algo que la familia posiblemente no habría aceptado.

Los hechos se produjeron poco después de las 20.00 horas en la plaza Pau Casals el pasado 14 de julio, donde varias llamadas alertaron de que una persona había sido alcanzada por un disparo. Los primeros en llegar fueron agentes de la Guardia Civil, que encontraron a la víctima con una importante hemorragia provocada por una herida de bala en el muslo.

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Ante la gravedad de la situación, los agentes actuaron de inmediato y le practicaron un torniquete para contener la pérdida de sangre hasta la llegada de los sanitarios del Summa 112. Gracias a esa rápida intervención, el herido pudo ser estabilizado antes de ser evacuado al Hospital General Universitario Gregorio Marañón, donde ingresó con pronóstico potencialmente grave.

Los servicios de emergencias confirmaron que la bala atravesó la pierna, al presentar la víctima un orificio de entrada y otro de salida, una circunstancia que evitó lesiones todavía más graves, aunque su evolución continúa bajo vigilancia médica.

Zona del tiroteo acordonada por la Guardia Civil Moncloa
Zona del tiroteo acordonada por la Guardia Civil (Foto cedida)

La Guardia Civil investiga un ataque con numerosos disparos

Mientras el herido permanece hospitalizado, la Guardia Civil mantiene abierta una investigación para reconstruir lo sucedido. Los agentes esperan poder entrevistarse con la víctima cuando su estado de salud lo permita con el objetivo de conocer las circunstancias del ataque e identificar al autor o autores de los disparos.

A medida que avanzaban las horas comenzaron a surgir numerosos testimonios entre los vecinos de la zona. Algunos aseguraron haber presenciado momentos de auténtico pánico pocos segundos antes del tiroteo.

Una vecina relató que estuvo a punto de ser atropellada en el semáforo de la avenida Dolores Ibárruri, antes de la subida hacia la zona conocida como «la del bar el Pikoteo«, al cruzarse con dos vehículos circulando a gran velocidad en sentido contrario. Según su versión, uno de los coches era de color gris y el otro un BMW de acabado mate.

Ese mismo testimonio sostiene que durante la persecución se escucharon alrededor de diez disparos, aunque únicamente uno alcanzó al hombre que posteriormente fue atendido por los servicios de emergencia.

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Por el momento, estas manifestaciones forman parte de los testimonios recabados por los investigadores y no han sido confirmadas oficialmente por la Guardia Civil.

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La guardia Civil llegando al lugar de los hechos (Foto cedida)

Rumores entre los vecinos mientras continúa la investigación

El suceso ha provocado una intensa conversación entre residentes de Covibar, donde, según distintos vecinos, residiría el hombre herido.

En las horas posteriores comenzaron a circular diferentes versiones sobre el posible origen del enfrentamiento. Algunos vecinos apuntan a que el conflicto podría estar relacionado con una disputa sentimental, asegurando que la víctima habría mantenido una relación con una joven que supuestamente pertenece a una familia gitana de La Cañada Real y al haber cortado la relación la familia no habría aceptado esa circunstancia.

Sin embargo, otros residentes rechazan esa hipótesis y consideran que el ataque podría estar vinculado con un ajuste de cuentas relacionado con el tráfico de drogas, una teoría que, según explican, cobraría fuerza por la forma en la que actuaron los ocupantes de los vehículos, y anteriores problemas de esta vecino con el «trapicheo» de sustancias estupefacientes.

Algunos testimonios incluso sostienen que los coches implicados circulaban sin matrícula, aunque este extremo tampoco ha sido confirmado por las autoridades y forma parte únicamente de las declaraciones vecinales que están siendo conocidas tras el tiroteo.

Por ahora, la investigación permanece abierta y no se han producido detenciones. Los agentes trabajan para identificar el recorrido realizado por los vehículos implicados, recopilar imágenes de cámaras de seguridad y tomar declaración a los testigos que presenciaron el suceso.

Mientras tanto, el estado de salud del herido será una pieza importante para el avance de las pesquisas. Su testimonio podría resultar determinante para reconstruir el ataque y esclarecer quién abrió fuego en plena calle en Rivas-Vaciamadrid, un episodio que ha sembrado la inquietud entre los vecinos y que vuelve a poner el foco sobre la violencia con armas de fuego en la Comunidad de Madrid.