Macrooperación contra la marihuana en Granada: 10 detenidos y nueve viviendas registradas

La operación 'EBGB Descom' se salda con diez arrestos y la intervención de 673 plantas de marihuana en Padul y Cónchar-Villamena, tras las reiteradas quejas vecinales por el intenso olor a cannabis. Los detenidos, de entre 32 y 62 años, están acusados de cultivo y defraudación el

La Guardia Civil, en una operación conjunta con Vigilancia Aduanera, ha detenido a diez personas en los municipios granadinos de Padul y Cónchar-Villamena por su presunta implicación en una red de cultivo y tráfico de marihuana. Los agentes han intervenido 673 plantas de cannabis sativa y han registrado nueve viviendas, desmantelando una trama que operaba con enganches ilegales a la red eléctrica.

Los diez arrestados, de entre 32 y 62 años, han sido puestos a disposición del Juzgado de Guardia de Granada. Cuatro de ellos enfrentan cargos por cultivo de marihuana y defraudación eléctrica; dos, solo por cultivo; y los otros cuatro, por defraudación del suministro.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Guardia Civil ha detenido a diez personas y ha intervenido 673 plantas de marihuana en nueve viviendas de Padul y Cónchar-Villamena, en Granada.
  • ¿Dónde y quién? La operación la ha dirigido el área de investigación de la Guardia Civil de Las Gabias, con el apoyo de Vigilancia Aduanera, Policía Local de Padul y técnicos de la compañía eléctrica.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? Se han eliminado enganches eléctricos fraudulentos que suponían un riesgo de incendio y un sobrecoste para el resto de vecinos, además de desarticular una red de tráfico de drogas.

El dispositivo: así se ejecutó la operación ‘EBGB Descom’

La operación, bautizada como ‘EBGB Descom’, fue coordinada por el área de investigación de la Guardia Civil de Las Gabias. Tras recibir las quejas vecinales que apuntaban a varios inmuebles, los agentes establecieron un dispositivo que culminó en la mañana de este miércoles con la entrada simultánea en nueve viviendas.

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En total, cinco domicilios registrados tenían conexiones ilegales al suministro eléctrico, y en cuatro se localizaron plantaciones activas de cannabis. Tres de esos cuatro inmuebles estaban simultáneamente enganchados de forma fraudulenta, lo que agravó la situación legal de los implicados.

La queja vecinal que desencadenó la investigación

Fue el intenso olor a marihuana el que puso sobre aviso a los residentes de varias calles de Padul y Cónchar-Villamena. Las quejas, cada vez más recurrentes, llevaron a la Guardia Civil de Las Gabias a abrir una investigación discreta hace semanas, que finalmente permitió identificar los inmuebles sospechosos.

El operativo de registro contó con el apoyo de la Policia Local de Padul y de los técnicos de la compañía eléctrica, que colaboraron en la detección y eliminación de las acometidas ilegales. La intervención conjunta con Vigilancia Aduanera, dependiente de la Agencia Tributaria, refuerza la lucha contra el fraude fiscal y aduanero que suelen llevar aparejados estos cultivos ilegales.

El cultivo ilegal de marihuana esconde un doble delito: contra la salud pública y contra los bolsillos de los vecinos, que terminan pagando el sobrecoste de la electricidad defraudada y asumiendo el riesgo de incendios en sus propias calles.

La Lectura Andaluza

La provincia de Granada se ha consolidado como uno de los epicentros del cultivo indoor de marihuana en Andalucía. El clima, la dispersión de viviendas unifamiliares y la disponibilidad de naves industriales han hecho de las comarcas del sur granadino un objetivo prioritario para las redes de narcotráfico. Operaciones como ‘EBGB Descom’ evidencian que la presión policial no cesa, pero también que el fenómeno sigue siendo una lacra de primer orden para la seguridad ciudadana y la economía sumergida.

El fraude eléctrico es uno de los efectos colaterales más dañinos. Cada plantación ilegal consume una cantidad desorbitada de energía, cuyo coste acaba repercutiendo en las facturas del resto de consumidores. Además, los enganches ilegales provocan sobrecargas en la red que incrementan el riesgo de incendios en los barrios. En Padul y Cónchar-Villamena, la rápida actuación de los técnicos de la compañía eléctrica ha sido clave para desactivar ese peligro.

Desde la Junta de Andalucía —a través del Plan de Seguridad del Gobierno andaluz— se insiste en la necesidad de reforzar la colaboración entre administraciones para luchar contra el cultivo de marihuana. Aunque la competencia en materia de seguridad es estatal, los ayuntamientos y la propia comunidad autónoma sufren las consecuencias: degradación de barrios, conflictividad vecinal y el coste añadido de los servicios de emergencia. La cooperación con las fuerzas de seguridad, como la que ha demostrado la Policía Local de Padul, resulta fundamental para atajar el problema de raíz.

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Lo ocurrido en estas dos localidades granadinas resume la tensión entre la Andalucía que quiere vivir en paz y la economía sumergida del narcotráfico que amenaza su calidad de vida. Los diez detenidos están ya a disposición judicial, pero la vigilancia policial seguirá siendo la principal barrera para que el olor a marihuana no siga siendo la banda sonora de estas calles.