Una mujer de 81 años falleció ayer en Sevilla a consecuencia de un golpe de calor, lo que eleva a seis las víctimas mortales por esta causa en Andalucía desde que comenzó la temporada de altas temperaturas el pasado 15 de mayo.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Una mujer de 81 años ha muerto en Sevilla tras sufrir un golpe de calor, la sexta víctima mortal en la comunidad este verano.
- ¿Dónde y quién? El suceso ocurrió en la vía pública de Sevilla el 7 de julio; la víctima permaneció hospitalizada en el Virgen Macarena. La Junta de Andalucía ha confirmado el caso.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Las altas temperaturas siguen siendo un riesgo grave, especialmente para mayores y personas con patologías previas. La Junta mantiene activo el protocolo de prevención hasta el 30 de septiembre.
La víctima, que presentaba patologías previas consideradas factores de riesgo según el Protocolo Andaluz de Coordinación frente a los Efectos de las Temperaturas Excesivas sobre la Salud 2026, sufrió la exposición al calor en la vía pública de Sevilla el pasado 7 de julio. Permaneció ingresada en el Hospital Universitario Virgen Macarena desde entonces, donde falleció tras siete días de hospitalización, según confirmó la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía.
Con este deceso, la provincia de Sevilla suma ya cinco de los seis fallecimientos registrados en la comunidad autónoma. Los otros cuatro se corresponden con tres mujeres y un hombre de edades comprendidas entre los 48 y los 81 años. La sexta víctima mortal se produjo en Almería, donde un varón de 68 años murió por la misma causa.
Desde la activación del programa de vigilancia, el 15 de mayo, los servicios sanitarios andaluces han atendido 1.268 urgencias relacionadas con el calor, de las cuales 872 fueron gestionadas en Atención Primaria y 396 requirieron ingreso hospitalario. Del total, 18 personas sufrieron un golpe de calor grave y, actualmente, otras siete permanecen ingresadas en centros hospitalarios de la comunidad.
La Junta de Andalucía mantiene activo hasta el 30 de septiembre el protocolo de coordinación para mitigar los efectos de las temperaturas extremas, que se apoya en los avisos de AEMET y establece niveles de alerta para activar dispositivos de protección dirigidos a los colectivos más vulnerables: mayores de 65 años, enfermos crónicos, niños pequeños, personas que toman determinados medicamentos y quienes trabajan o practican deporte al aire libre.
El calor extremo mata en silencio, especialmente a las personas mayores con patologías crónicas. La prevención y la concienciación ciudadana son las mejores armas para evitar más tragedias.
La sexta víctima mortal por golpe de calor en Sevilla
El fallecimiento de esta mujer, ocurrido en la capital andaluza, pone de relieve la vulnerabilidad de la población de edad avanzada frente a las olas de calor. Según los datos facilitados por la administración sanitaria, cinco de los seis decesos por golpe de calor en lo que va de temporada se han concentrado en la provincia hispalense, convirtiendo a Sevilla en el punto más crítico de la comunidad.
1.268 urgencias y 18 golpes de calor: el balance de la ola
El sistema de vigilancia activado por la Junta de Andalucía ha registrado, además de los fallecimientos, un importante volumen de asistencias sanitarias. Las 1.268 urgencias por patologías derivadas del calor revelan un impacto que va más allá de los casos mortales y que satura los servicios de urgencias en las semanas de mayor insolación. Sevilla ha sido, de nuevo, la provincia con mayor número de intervenciones, mientras que Almería contabiliza el único fallecido fuera del área metropolitana hispalense.
Paralelamente, el sistema de monitorización de la mortalidad diaria por todas las causas (MoMo), que coordina el Ministerio de Sanidad, estima que desde mayo se han producido en Andalucía 248 muertes atribuibles al calor, sin que todas ellas estén catalogadas como golpes de calor. De ellas, 113 se concentran en Sevilla y 48 en Almería, en su mayoría personas con patologías crónicas agravadas por las altas temperaturas.
La Lectura Andaluza
Andalucía se enfrenta cada verano a un riesgo silencioso pero constante. Las olas de calor no solo disparan las visitas a los centros de salud, sino que agravan las enfermedades de quienes ya tienen un estado de salud frágil. El hecho de que el 80% de las víctimas mortales por golpe de calor en la región se hayan registrado en Sevilla no es casual: la capital andaluza alcanza con frecuencia temperaturas extremas que, unidas al elevado porcentaje de población mayor y a la presencia de patologías previas, crean un cóctel peligroso.
Para los ciudadanos de a pie, la lección es clara: el golpe de calor se puede prevenir con medidas sencillas. Evitar la exposición en las horas centrales del día, hidratarse adecuadamente y prestar atención a vecinos o familiares mayores que vivan solos son gestos que salvan vidas. La Junta de Andalucía, a través de su consejería de Salud, insiste en la necesidad de seguir las recomendaciones y recuerda que el protocolo de actuación se mantendrá activo hasta finales de septiembre. En los próximos días, la previsión meteorológica de AEMET apunta a nuevos episodios de calor intenso, por lo que la vigilancia social y sanitaria resulta más necesaria que nunca.
Quienes conocen esta tierra saben que el calor forma parte de su identidad, pero también que, mal gestionado, puede convertirse en un enemigo mortal. La prevención empieza en cada casa, en cada barrio, en cada plaza. No se trata solo de una responsabilidad institucional: es una cuestión de comunidad.

