Tubos Reunidos recibe diez ofertas de compra en pleno concurso de acreedores

La administración concursal ha comunicado a los comités de empresa el interés de una decena de inversores, aunque su identidad no se conocerá hasta septiembre. Los sindicatos reclaman transparencia y advierten de que las plantillas 'seguirán pendientes de un hilo'.

Tubos Reunidos ha recibido una decena de ofertas de compra en pleno concurso de acreedores, según ha comunicado la administración concursal a los comités de empresa.

La compañía con sede en Amurrio (Álava) atraviesa un proceso paralelo de investigación por corrupción, lo que añade incertidumbre al futuro del grupo siderúrgico. La investigación, que se desarrolla bajo secreto de sumario, ha salpicado a antiguos directivos y ha generado dudas sobre la gestión de contratos internacionales. Este martes, los comités de empresa de las plantas de Trapagaran, Amurrio e Iruña de Oca han mantenido reuniones para conocer los detalles.

La comunicación a los comités y la incógnita de los inversores

En los encuentros, la administración concursal informó de que en torno a diez potenciales inversores han mostrado interés por la empresa, aunque no se ha precisado si las ofertas abarcan la totalidad del negocio o solo una parte de la unidad productiva. Según fuentes sindicales consultadas por Moncloa.com, la identidad de los ofertantes no se desvelará hasta septiembre, debido a las condiciones de confidencialidad que rigen el proceso concursal.

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La reunión en la planta vizcaína de Trapagaran comenzó a las 10.00 horas, seguida de las citas en Amurrio y en Iruña de Oca (Álava). Los representantes de los trabajadores salieron de los encuentros con pocas certezas más allá de la cifra de ofertas. “Tememos que los nombres no se conocerán hasta septiembre”, apuntaron las mismas fuentes, que añadieron que la presencia de interesados no sorprende porque “éramos conscientes del ruido generado”, pero que “hasta que no se confirmen en firme, las plantillas seguirán pendientes de un hilo”.

Los sindicatos con representación en el comité han reclamado a la administración concursal “total transparencia” sobre las las ofertas, al considerar que la incertidumbre prolongada perjudica a la plantilla y dificulta la búsqueda de un plan industrial viable.

Una decena de ofertas ha mostrado interés por Tubos Reunidos, pero los nombres permanecen ocultos hasta septiembre.

Concurso de acreedores y la sombra de la corrupción

Tubos Reunidos se declaró en concurso de acreedores en el marco de una delicada situación financiera agravada por la caída de pedidos y la presión sobre los precios de la tubería de acero sin soldadura, su producto estrella. A este escenario se sumó la apertura de una investigación judicial por presuntas prácticas corruptas en la compañía, que ha afectado a su imagen y a las relaciones con clientes y financiadores.

La empresa, con más de medio siglo de actividad, emplea a cerca de 1.000 trabajadores en sus plantas de Álava y Bizkaia. Entre sus productos destacan los tubos de acero sin soldadura para aplicaciones de alta exigencia, que se suministran a grandes proyectos de infraestructura energética en todo el mundo. Su producción abastece a sectores estratégicos como el energético, el petroquímico y el de automoción, lo que explica el interés de inversores nacionales e internacionales por mantener la capacidad productiva.

Entre los posibles compradores no se han filtrado nombres, aunque el sector industrial da por hecho que firmas del ámbito de la siderurgia y fondos de inversión figuran entre los interesados. La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que ya ha participado en rescates como los de Duro Felguera o Celsa, podría ser un actor relevante si se activa el interés público en preservar el tejido industrial alavés, aunque no ha trascendido si está entre los ofertantes.

El proceso concursal determinará en los próximos meses el futuro de Tubos Reunidos, en un momento en que la industria vasca busca consolidar su posición en el marco de la transición energética. La administración concursal prevé analizar las ofertas y presentar un plan de viabilidad ante el juzgado antes de que finalice el año, según los plazos habituales de este tipo de procedimientos.

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