El Consejo de Ministros autoriza 132,1 millones para el barranco de La Saleta tras la DANA

El Consejo de Ministros autoriza 132,1 millones para el barranco de La Saleta, una de las infraestructuras más esperadas tras la riada de 2024. La intervención, que se completa con una segunda fase bajo la V-30, elevará la inversión total por encima de los 150 millones.

El Consejo de Ministros ha autorizado este martes, 14 de julio, la inversión de 132,1 millones de euros para proteger el barranco de La Saleta, una de las principales infraestructuras hidráulicas que la Comunitat Valenciana necesitaba con urgencia tras la devastadora DANA de octubre de 2024.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Consejo de Ministros ha dado luz verde a un contrato de obras de 132,1 millones de euros en el barranco de La Saleta (entre Aldaia y la Vía Verde de Valencia), la intervención más importante desde la riada que asoló la comarca de l’Horta Sud.
  • ¿Quién está detrás? El Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco), que encuadra esta actuación en el Plan de recuperación y mejora de la resiliencia frente a inundaciones impulsado por el Gobierno central tras la emergencia.
  • ¿Qué impacto tiene? Aumentará la capacidad de desagüe del barranco, reducirá el riesgo para miles de vecinos y se complementará con un segundo proyecto bajo la V-30 que elevará la inversión total por encima de los 150 millones.

Una obra urgente para un punto negro de las riadas

El barranco de La Saleta se había convertido en un símbolo de la vulnerabilidad del sur del área metropolitana de Valencia. Durante la DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos, el fenómeno que provocó las inundaciones del 29 de octubre de 2024), su desbordamiento anegó calles, viviendas y polígonos enteros, dejando una herida que aún hoy, casi dos años después, no ha cicatrizado del todo. “Cada vez que llueve fuerte, la gente aquí se asusta”, resume un vecino de Aldaia consultado por este medio.

La actuación autorizada ahora por el Consejo de Ministros pretende convertir ese miedo en memoria. El proyecto comprende el tramo principal entre el núcleo urbano de Aldaia y la Vía Verde, y contempla tanto el encauzamiento como la mejora del funcionamiento hidráulico para incrementar la capacidad de desagüe y laminar las avenidas. Según el comunicado del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco), el objetivo es “minimizar los daños sobre la población, las viviendas, las actividades económicas y las infraestructuras, reforzando al mismo tiempo la seguridad de las personas”.

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La intervención forma parte del Plan para la recuperación y mejora de la resiliencia frente a inundaciones en el territorio afectado por la DANA, una hoja de ruta que el Gobierno de Pedro Sánchez diseñó para adaptar las cuencas mediterráneas al aumento de la frecuencia e intensidad de los fenómenos extremos asociados al cambio climático. Aunque los fondos autonómicos gestionados por la Generalitat Valenciana avanzan con lentitud —el Plan RERD de la Generalitat mostraba a principios de 2026 un porcentaje de ejecución por debajo del 20%—, la administración central sigue licitando obras estratégicas con cargo a sus propios presupuestos.

Conexión bajo la V-30: la segunda pieza del puzzle

El barranco de La Saleta no termina su recorrido en la Vía Verde. Por eso, el Miteco ya tiene aprobado técnicamente un segundo proyecto, de próxima licitación, que conectará el nuevo encauzamiento con el nuevo cauce del Turia mediante una canalización que discurrirá bajo la V-30. En conjunto, la inversión total en la cuenca superará los 150 millones de euros, incluidos los contratos de asistencia técnica necesarios para ambas fases.

La obra permitirá cerrar un sistema de defensa que beneficiará directamente a los municipios de Aldaia, Alaquàs y los barrios del sur de la capital, donde la DANA demostró que las infraestructuras existentes eran insuficientes. Desde el ministerio recalcan que la actuación “se enmarca en la estrategia de adaptación al cambio climático” y que se combinará con medidas de planificación y prevención para toda la cuenca. De hecho, las dos fases del proyecto se diseñan como una única intervención hidráulica, aunque se tramiten en contratos separados.

El 29 de octubre de 2024 quedó grabado en la memoria colectiva de toda una comarca. Ahora, con los pliegos sobre la mesa, la pregunta que se hacen los vecinos no es cuánto tardarán las máquinas en llegar, sino si realmente llegarán a tiempo para el próximo temporal. Porque el cambio climático no espera a que los expedientes estén completos.

El barranco de La Saleta ya no será aquel cauce seco que se tragó coches y vidas: la inversión promete una resiliencia que hasta ahora no existía.

El Escenario Valenciano

La autorización del Consejo de Ministros llega en un momento en que la política valenciana sigue midiendo fuerzas alrededor de la reconstrucción. El Consell de Juanfran Pérez Llorca —investido en diciembre de 2025 tras la dimisión del expresident Carlos Mazón por su gestión de la emergencia— mantiene el pacto PP-Vox y defiende la ejecución del Plan RERD como su principal bandera, pese a que los datos de ejecución presupuestaria autonómica distan de los plazos prometidos. La oposición, con PSPV y Compromís al frente, exige más celeridad y critica que la Generalitat se apoye en exceso en la financiación estatal mientras retrasa sus propias obras.

A escala nacional, esta inversión de 132,1 millones refuerza la narrativa del Gobierno de que la reconstrucción avanza, aunque a un ritmo que a menudo frustra a los afectados. El presidente Pedro Sánchez ha reiterado que “no se escatimará ningún recurso”, y el Miteco recuerda que, además de La Saleta, hay en marcha otros proyectos en el barranco del Poyo y en la cuenca del Magro. La clave, sin embargo, seguirá siendo la coordinación entre administraciones: los ayuntamientos del área metropolitana esperan que la obra civil venga acompañada de planes de emergencia locales actualizados y de una cartografía de zonas inundables que impida construir donde el agua siempre vuelve.

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La proyección inmediata pasa por la licitación del contrato, que el ministerio espera publicar antes de que termine el verano, y por la tramitación del segundo proyecto, que podría arrancar en otoño. Mientras tanto, la Comunitat Valenciana acumula ya casi veinticuatro meses de cicatrices físicas y psicológicas. Y aunque los fondos llueven, la confianza ciudadana todavía necesita más que cemento.

Ficha del Caso

  • El caso: El Consejo de Ministros autoriza la inversión de 132,1 millones para el encauzamiento del barranco de La Saleta, una de las principales obras de protección frente a inundaciones planificadas tras la DANA de 2024 en el área metropolitana de Valencia.
  • Datos importantes: Inversión base de 132,1 M€; con la segunda fase (conexión bajo la V-30 con el Turia) la inversión total superará los 150 M€. La zona más beneficiada es la comarca de l’Horta Sud, especialmente Aldaia, Alaquàs y barrios sur de Valencia.
  • Resumen: La actuación, incluida en el Plan de resiliencia post-DANA del Gobierno central, aumenta la capacidad de desagüe del barranco y refuerza la seguridad de miles de vecinos. Su ejecución será un test para la coordinación entre el Estado, la Generalitat y los ayuntamientos.