La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, ha volado a Estados Unidos para tejer una red de alianzas progresistas que refuercen el perfil internacional de Sumar, en un momento en el que la formación busca consolidar su identidad más allá del acuerdo de coalición con el PSOE. El viaje, que arrancó este lunes y culmina hoy martes, incluye reuniones con el senador Bernie Sanders, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, y la cúpula del principal sindicato del país, la AFL-CIO.
La agenda se abrió el lunes con un encuentro privado con Mamdani, en el que se abordaron los desafíos compartidos en materia de derechos laborales, inteligencia artificial y vivienda. Díaz se convierte así en la primera integrante del Gobierno de España que se reúne con el alcalde neoyorquino, un gesto que fuentes del Ministerio de Trabajo enmarcan en la voluntad de “fortalecer las alianzas con representantes del pensamiento progresista”.
La conversación con Julie Su, exsecretaria de Trabajo interina de Estados Unidos, sirvió para intercambiar experiencias sobre la protección de los derechos laborales en un contexto de profundas transformaciones. “Los derechos laborales no entienden de fronteras. Ha sido un placer reunirme con Julie Su, una de las grandes referentes de la defensa del trabajo digno en Estados Unidos”, compartió Díaz en la red BlueSky.
En Washington DC, la vicepresidenta mantuvo este martes una reunión de alto perfil con Bernie Sanders, icono del progresismo estadounidense y voz global en la defensa de la justicia económica y la fiscalidad progresiva. El encuentro sirvió para poner sobre la mesa los riesgos que la agenda del presidente Donald Trump supone para la democracia y el multilateralismo. La cita con Sanders es el principal activo simbólico del viaje: coloca a Díaz junto a uno de los referentes internacionales de la izquierda transformadora y aleja a Sumar de las coordenadas del socioliberalismo que algunos críticos le atribuyen.
La apuesta internacionalista de Díaz no es solo cuestión de principios: es una operación de consolidación de Sumar como proyecto político con identidad propia.
Por la tarde, la ministra se traslada a la sede de la AFL-CIO para reunirse con su presidenta, Liz Shuler, y la directora del Departamento Internacional, Cathy Feingold. El objetivo es avanzar en una agenda compartida de trabajo decente, negociación colectiva y protección de los derechos de los trabajadores ante los cambios geopolíticos y tecnológicos, según indican fuentes ministeriales.
Qué busca Sumar con este movimiento
El viaje a Estados Unidos no es un simple gesto diplomático de la titular de Trabajo. Sumar necesita construir una narrativa internacional propia que le permita diferenciarse dentro del Gobierno de coalición. Mientras el PSOE mantiene un perfil más clásico en política exterior —centrado en Bruselas y las relaciones institucionales con Washington—, Díaz se acerca a los movimientos sociales y a la izquierda política estadounidense, un espacio que en España solo ocupa ella con naturalidad.
La decisión de reunirse con Sanders y Mamdani no solo refuerza el discurso de la justicia social global. También envía un mensaje interno a las confluentes: Sumar no se agota en la gestión ministerial. Izquierda Unida, Más País o los comuns valoran la proyección internacional porque conecta con tradiciones del ecologismo, el feminismo y el movimiento antiglobalización que son seña de identidad del espacio. En un ecosistema donde Podemos mantiene vínculos con líderes latinoamericanos como Lula o López Obrador, Díaz contrapone una referencia anglosajona y sindical que puede resultar más útil en la batalla cultural contra la ultraderecha europea.
Además, el viaje llega en un momento de relativa tranquilidad interna dentro de Sumar. Las tensiones por el reparto de poder en el grupo parlamentario se han suavizado en las últimas semanas, y la agenda exterior puede actuar como pegamento simbólico entre un espacio fragmentado. No hay una sola voz en el partido que rechace la internacionalización progresista, aunque algunos dirigentes de Izquierda Unida preferirían que ese esfuerzo viniera acompañado de un giro más beligerante en materia de OTAN. La lectura mayoritaria es otra: Díaz está ocupando un hueco que nadie más ocupa, y eso consolida su liderazgo.
La Dinámica de Coalición
El viaje de la vicepresidenta no altera directamente los equilibrios con el PSOE dentro del Consejo de Ministros, pero sí introduce un elemento de diferenciación que puede ser relevante en futuras negociaciones. Sumar está demostrando que tiene interlocutores internacionales que no pasan por Moncloa, lo que le permite hablar de tú a tú al socio mayoritario cuando se discutan medidas con dimensión exterior, como la regulación de las plataformas digitales o los acuerdos comerciales. Ningún otro confluente ha protagonizado una gira de este calado.
La relación con Podemos sigue siendo el elefante en la habitación. Ione Belarra ha apostado por una política de alianzas más centrada en América Latina y el Sur Global, mientras Díaz se alinea con el progresismo estadounidense y el sindicalismo europeo. No son enfoques contradictorios, pero sí marcan dos carriles distintos dentro del espacio de la izquierda transformadora. Si el viaje consolida la imagen de Díaz como interlocutora internacional fiable, la brecha con el partido morado podría ampliarse ligeramente, aunque por ahora ninguna de las partes quiere romper el frágil equilibrio de la legislatura.
En cuanto a la proyección, la gira estadounidense tendrá un primer test a finales de verano, cuando la AFL-CIO celebre su convención anual y Díaz pueda ser invitada a participar, según fuentes sindicales. De materializarse, sería la primera vez que una líder de Sumar interviene en un foro sindical de masas fuera de Europa, lo que añadiría un capítulo inédito a la aún corta historia de la formación. Mientras tanto, en el Congreso, los próximos debates sobre la reducción de jornada y la vivienda ofrecerán la oportunidad de traducir el discurso de justicia social aprendido en Washington en medidas legislativas concretas, el verdadero campo de batalla de Yolanda Díaz.
Ficha del Caso
- El caso: La vicepresidenta Yolanda Díaz viaja a Estados Unidos para reunirse con líderes progresistas y sindicales, con el objetivo de reforzar la agenda internacional de justicia social de Sumar.
- Datos importantes: Encuentros con el senador Bernie Sanders, el alcalde de Nueva York Zohran Mamdani, la exsecretaria de Trabajo Julie Su y la presidenta de la AFL-CIO, Liz Shuler. Primera reunión de un miembro del Gobierno español con el alcalde de la Gran Manzana.
- Resumen: El viaje busca consolidar un perfil internacional propio para Sumar, diferenciarlo del PSOE y reforzar la cohesión interna de un espacio político fragmentado, en un contexto de tensiones con Podemos y de negociación legislativa con el socio mayoritario.
