La Cámara de Representantes aprueba el horario de verano permanente en EE.UU.

La Cámara de Representantes aprobó la Sunshine Protection Act por 308 votos a favor, con 117 en contra, y el presidente Trump urgió al Senado a aprobarla. La medida, que eliminaría el cambio horario bianual, enfrenta ahora la incertidumbre de la cámara alta.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Cámara de Representantes de Estados Unidos ha aprobado este martes 14 de julio la Sunshine Protection Act, que eliminaría el cambio de hora bianual y establecería el horario de verano de forma permanente.
  • ¿Quién está detrás? La votación, con 308 votos a favor y 117 en contra, contó con apoyo bipartidista, aunque el presidente Donald Trump es el principal impulsor. Ahora la iniciativa pasa al Senado.
  • ¿Qué impacto tiene? Para España, la medida alteraría la diferencia horaria con la costa este de EE.UU. (que pasaría a invariable) y podría reactivar el debate sobre el cambio horario en la Unión Europea.

La Cámara de Representantes de Estados Unidos ha dado luz verde este martes a la Sunshine Protection Act, el proyecto de ley que pondría fin al cambio horario bianual en el país. La votación, 308 a favor y 117 en contra, refleja un amplio consenso bipartidista y marca la primera vez que la cámara baja aprueba la medida, que ahora viaja al al Senado.

Así se votó: los números de la Ley de Protección de la Luz Solar

El pleno aprobó la iniciativa con un cómodo margen: solo 22 republicanos y 95 demócratas votaron en contra. Entre los principales patrocinadores figuran el representante republicano Vern Buchanan (Florida) y el demócrata Frank Pallone Jr. (Nueva Jersey), líder del poderoso Comité de Energía y Comercio. Buchanan defendió que el horario de verano permanente «puede mejorar la salud pública, reducir los accidentes de tráfico, disminuir la delincuencia y fomentar la actividad al aire libre».

Los 308 votos afirmativos despejan el camino legislativo, pero el verdadero escollo está, como casi siempre, en la cámara alta. Allí, el proyecto se enfrenta a una oposición difusa pero firme de senadores de ambos partidos, que citan desde la seguridad escolar hasta los ritmos circadianos.

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Trump celebra el resultado, pero el Senado se resiste

Donald Trump, que en su red Truth Social calificó la medida como «muy importante», no tardó en reaccionar al dato de la votación. «Cientos de millones de dólares se gastan cada año por culpa de cambiar los relojes», escribió. Y añadió: «Voy a trabajar muy duro para que la Ley de Protección de la Luz Solar se convierta en ley. Es hora de que la gente deje de preocuparse por el “reloj”, sin olvidar todo el trabajo y el dinero que se invierte en esta ridícula producción bianual».

El expresidente —y candidato republicano— insiste en que la reforma sería «una bonita VICTORIA para el Partido Republicano». Sin embargo, las objeciones en el Senado no son menores. Un estudio médico reciente indica que el cambio horario de primavera puede aumentar el riesgo de accidente cerebrovascular debido a las alteraciones del sueño. Y, según el Fatal Accident Reporting System, los accidentes mortales de tráfico se disparan un 17 % el lunes siguiente al adelanto de los relojes, y se mantienen elevados durante casi una semana.

A esto se suma un viejo dilema energético: un análisis de 2008 de la National Bureau of Economic Research concluyó que, lejos de ahorrar, el horario de verano aumenta el consumo eléctrico de los hogares en torno a un 1 %, porque la menor demanda de iluminación queda más que compensada por el mayor uso de calefacción y aire acondicionado. Son estos datos los que alimentan la resistencia de los padres de familia y los sindicatos de profesores, preocupados por los niños que irían a la escuela de noche durante los meses de invierno.

Una medida popular entre los votantes republicanos que, sin embargo, choca con la realidad de los amaneceres más oscuros que tanto preocupan a las comunidades escolares.

La Lógica de Washington

Para la Casa Blanca, el cálculo es sencillo. Trump sabe que eliminar el cambio de hora es una de esas ideas que gustan a casi todo el mundo en la calle, y su aprobación en la Cámara le da una victoria legislativa de perfil bajo pero alto rédito mediático. No es casualidad que haya recuperado este asunto en pleno verano de 2026, con la campaña electoral latiendo: el asunto no divide al partido, no toca los grandes presupuestos y moviliza a su electorado de más edad.

La larga sombra de 1974 explica muchas cautelas. Aquel año, en plena crisis del petróleo, el Congreso implantó el horario de verano durante los doce meses. La medida fue tan impopular —amaneceres casi a las nueve de la mañana en pleno invierno— que se derogó al año siguiente. Washington no olvida aquel precedente. Por eso, aunque la Sunshine Protection Act haya superado su primer trámite, el Senado tiene ante sí el manual de lo que no debe repetirse. Lo novedoso ahora es la insistencia de Trump, que puede presionar a los senadores en el tramo final de su mandato.

Para España, el impacto directo es anecdótico: la diferencia horaria con la costa este norteamericana, que ahora oscila entre cinco y seis horas según la época del año, se quedaría fija. Eso simplificaría las comunicaciones empresariales y la programación de vuelos de compañías como Iberia, pero ni afecta al comercio ni a las exportaciones. Sin embargo, el movimiento legislativo podría reabrir en Bruselas el debate sobre el fin del cambio horario, que la Comisión Europea aparcó en 2019. Si Washington da el paso, Moncloa dispondrá de un argumento adicional si quiere retomar la discusión. Pero, por ahora, todo depende de lo que hagan los senadores en los próximos meses.

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Ficha del Caso

  • El caso: La Cámara de Representantes aprobó el 14 de julio de 2026 el proyecto que haría permanente el horario de verano en todo EE.UU., eliminando los cambios de hora de marzo y noviembre.
  • Datos clave: Votación 308-117; 22 republicanos y 95 demócratas en contra. Trump apoya la ley; el Senado debe revisarla ahora. La medida cuenta con un amplio respaldo popular, pero choca con informes sobre seguridad vial y alteraciones del sueño.
  • Para España: La reforma fijaría la diferencia horaria con la costa este de Estados Unidos, simplificando la actividad de aerolíneas y empresas españolas. A nivel político, podría incentivar que la Unión Europea retome el debate sobre el fin del cambio horario.