EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Pleno del Congreso ha rechazado este martes las enmiendas a la totalidad de PP y Vox a la proposición de ley de PSOE y Sumar para eliminar los delitos de injurias a la Corona y ofensas a los sentimientos religiosos del Código Penal.
- ¿Quién está detrás? El texto ha sido defendido por el dirigente de IU Enrique Santiago; la iniciativa fue reactivada a mediados de junio por PSOE y Sumar, los dos partidos del Gobierno de coalición.
- ¿Qué impacto tiene? La reforma, que ahora pasa a tramitarse en comisión, eliminaría cinco figuras delictivas que restringen la libertad de expresión, alineando la legislación penal con los estándares europeos.
La mayoría del Congreso ha dado este martes un paso más para sacar adelante la proposición de ley que busca eliminar del Código Penal los delitos de injurias a la Corona y las ofensas a los sentimientos religiosos. Con los votos de PSOE, Sumar y la mayoría de sus socios parlamentarios, la Cámara Baja ha rechazado las enmiendas a la totalidad que habían presentado PP y Vox, permitiendo así que el texto avance ahora a la fase de comisión.
Por qué se reactiva ahora la reforma penal tras años congelada
La proposición de ley comenzó su andadura en 2023, pero aterrizó en un cajón del Congreso. El PSOE no consideraba prioritaria la derogación de unos tipos penales que, pese a ser vistos como anacrónicos, tocaban fibra sensible en plena campaña electoral. La iniciativa quedó congelada, los plazos de enmiendas se prorrogaron una y otra vez, y solo la tormenta judicial que ha sacudido al Ejecutivo este mes de junio ha servido de detonante: PSOE y Sumar dejaron de ampliar los plazos, lo que permitió cerrar el periodo de enmiendas y programar el debate de totalidad de este martes.
El dirigente de IU Enrique Santiago ha defendido un texto que, en su opinión, «pone fin a figuras delictivas que limitan la libertad de expresión sin proteger bienes jurídicos esenciales». La jugada parlamentaria no es casual: después de semanas de críticas por el lawfare y las causas judiciales abiertas contra el entorno del presidente, reactivar esta reforma permite al Gobierno mover el foco hacia el blindaje de derechos fundamentales.
Los cinco delitos que PSOE y Sumar quieren eliminar del Código Penal
La proposición de ley contempla la supresión de cinco figuras penales del Código Penal. Además de las injurias a la Corona y la ofensa a los sentimientos religiosos, se eliminarían también los ultrajes a los símbolos nacionales, las calumnias e injurias a las altas instituciones del Estado y las injurias contra las Cortes Generales o las asambleas legislativas autonómicas. Fuentes parlamentarias consultadas por Moncloa.com confirman que el consenso entre los dos socios de coalición es amplio en estas materias, aunque Sumar aspiraba a incluir también la derogación del delito de enaltecimiento del terrorismo, una línea roja que el PSOE no aceptó.
El acuerdo final —sellado a mediados de junio— dejó fuera el enaltecimiento del terrorismo y lo sustituyó por la posibilidad de introducir un agravante en casos de vejaciones a víctimas, tal y como defendía el grupo confederal. «No se renuncia a combatir el terrorismo, pero sí a fórmulas penales que han generado distorsiones innecesarias», señalaban fuentes socialistas.
El Eje del Poder Socialista
La recuperación de esta iniciativa es una maniobra de calado político que va más allá de lo penal. Ferraz y La Moncloa mueven ficha en un momento en que la oposición de PP y Vox trata de agitar el fantasma de la inestabilidad judicial. «La libertad de expresión no se defiende solo con declaraciones; se defiende con leyes», es el mensaje que el entorno de Sánchez quiere instalar. La apuesta es clara: aprobar una reforma que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos lleva años pidiendo a España y que coloque al Gobierno en el papel de garante de los derechos civiles.
La votación de este martes ha sido una fotografía del tablero parlamentario. Los 176 síes que rechazaron las enmiendas a la totalidad demuestran que existe mayoría suficiente para llevar la reforma hasta el final. El PP y Vox, con su oposición frontal, se quedan en el discurso del orden público y la defensa de los símbolos, una posición que el PSOE contraataca tildándola de «censura decimonónica». En cambio, socios como ERC, EH Bildu y el PNV ya han manifestado su respaldo, lo que facilita un tránsito más ágil por la ponencia y la comisión.
El verdadero pulso no está en el pleno, sino en la capacidad del Gobierno para convertir una reforma penal en un relato de defensa de las libertades.
Aterrizar esta norma en los territorios no es automático, pero sí simbólico. Cataluña, con un Govern del PSC presidido por Salvador Illa, ha sido un laboratorio de choques entre libertad de expresión y orden público. La reforma del Código Penal ofrece un paraguas jurídico que podría suavizar tensiones en futuras controversias. En Asturias o Castilla-La Mancha, barones como Adrián Barbón y Emiliano García-Page han aplaudido en privado una medida que, sin coste presupuestario, refuerza la imagen progresista del partido.
En el horizonte inmediato, el texto pasa ahora a la Comisión de Justicia, donde los grupos negociarán enmiendas parciales. El calendario parlamentario maneja dos votaciones más en el Congreso antes del envío al Senado, donde el PP tiene mayoría absoluta y podría dilatar la tramitación o incluso vetar. Ferraz confía en que el coste político de tumbar una ley que corrige una anomalía histórica sea demasiado alto para los populares.
Moncloa.com entiende que esta reactivación responde a una estrategia medida: blindar la libertad de expresión sin renunciar a la firmeza frente a otras conductas. La sintonía con Sumar en este punto refuerza la cohesión interna del Ejecutivo, justo cuando más ruido externo soporta. La reforma, si consigue el dictamen favorable de la comisión y supera los trámites restantes, podría convertirse en uno de los legados de la legislatura en materia de derechos civiles.
🌹 El Apunte de Ferraz
- Mensaje fuerza: España deroga delitos de opinión que ningún país europeo mantiene: la libertad de expresión es el pilar de una democracia madura.
- Protagonista: Enrique Santiago (portavoz de IU y encargado de defender la proposición en el Pleno del Congreso).
- Próximo hito: Debate en la Comisión de Justicia del Congreso, donde los grupos presentarán enmiendas parciales; previsiblemente antes del fin del periodo de sesiones.
