Vox fuerza al Ayuntamiento de Barcelona a instalar una pantalla gigante para la final del Mundial

La rectificación del alcalde Collboni llega tras semanas de presión política y vecinal del grupo municipal de Vox. La pantalla se instalará en Les Corts este domingo 19 de julio.

El grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Barcelona ha logrado que el alcalde socialista Jaume Collboni rectifique y anuncie la instalación de una pantalla gigante en la calle Martí i Franquès, en Les Corts, para seguir en directo la final del Mundial de fútbol que disputará la selección española este domingo 19 de julio. La decisión, confirmada esta misma tarde, se produce tras semanas de presión política y vecinal ejercida por la formación, que denunció el boicot sistemático del consistorio a la selección española durante todo el torneo.

La presión de Vox que forzó la rectificación de Collboni

Desde el inicio del Mundial, Vox denunció que el gobierno de Jaume Collboni (PSC) impedía que los barceloneses pudieran seguir los partidos de España en pantallas públicas, una iniciativa que sí se había autorizado en otros municipios sin ninguna traba. La formación de Santiago Abascal interpretó esa negativa como un gesto político de hostilidad hacia los símbolos nacionales y un agravio al sentimiento español de miles de vecinos de Barcelona.

El grupo municipal, liderado por Gonzalo de Oro, lanzó una campaña de presión política y movilización vecinal que culminó este miércoles con la rectificación del alcalde. De Oro ha sido contundente al valorar el anuncio: «El Gobierno socialista de Jaume Collboni ha boicoteado de forma sistemática a los barceloneses privándoles de pantallas durante todo el torneo, y esta rectificación llega muy tarde, únicamente porque se han visto desbordados por la presión popular y política». A su juicio, el consistorio ha intentado «esconder el sentimiento nacional de miles de barceloneses que deseaban vibrar con la Selección Española de manera conjunta».

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En la misma línea, De Oro añadió: «Es incomprensible que hayamos tenido que presionar hasta el último minuto para que Barcelona ofrezca un espacio público digno para apoyar a nuestra selección en una final histórica, un derecho del que ya disfrutaban con total normalidad otros municipios vecinos». Vox celebró la rectificación como «consecuencia directa de la intensa y persistente presión política y vecinal ejercida por su grupo municipal frente al sectarismo del consistorio», según recoge el comunicado oficial de la formación.

La retirada de la negativa municipal demuestra que incluso el gobierno de Collboni termina cediendo cuando Vox mantiene firme la defensa del sentimiento nacional.

Impacto y reacciones: la pantalla se instalará en Les Corts el domingo

El Ayuntamiento ha confirmado que la pantalla gigante se ubicará en la calle Martí i Franquès, en el distrito de Les Corts, y que estará operativa desde las 19.00 horas del domingo, hora a la que arranca la final. Con una capacidad para miles de personas, el espacio se convertirá en el punto de encuentro de los aficionados que quieran vivir el partido en un ambiente de unidad nacional.

Para Vox, se trata de una victoria política que trasciende lo simbólico. La formación cuenta con solo dos concejales en el consistorio barcelonés —los únicos representantes de la derecha nacional tras la desaparición del PP en la pasada legislatura— y ha logrado doblegar al gobierno municipal con perseverancia y una comunicación directa con el electorado. «Nuestra obligación es defender la identidad nacional, los símbolos comunes y el derecho de todos los catalanes a expresar su orgullo por España en libertad», recalcan desde el grupo municipal.

La estrategia de Vox en Cataluña: defender la identidad nacional sin complejos

El éxito de la presión sobre Collboni refuerza la posición de Vox como la única fuerza política que, en Cataluña, planta cara sin complejos al «consenso progre y separatista» —en palabras del propio partido— que margina los símbolos nacionales en el espacio público. Mientras otras formaciones de centro-derecha optan por un perfil bajo en estas cuestiones por temor a la polémica, Vox capitaliza cada gesto que conecta con el sentimiento español de buena parte de la ciudadanía catalana.

Gonzalo de Oro enmarca la victoria en una estrategia más amplia: «No habrá sanción ni amenaza del Parlament de Cataluña que nos haga dejar de defender la verdad». La dirección autonómica del partido considera que el episodio de las pantallas es una muestra de que, incluso en un terreno adverso y con una minoría parlamentaria, la firmeza argumental y la movilización en la calle pueden cambiar decisiones municipales. La cita del domingo en Les Corts será, para Vox, una doble celebración: la de la final y la de una rectificación que acredita el peso político de sus iniciativas.