El IPP extremo deja 6 millones en pérdidas en Cuenca: las claves de la cosecha paralizada

La organización agraria cifra en seis millones de euros las pérdidas por la cosecha suspendida en 102 municipios. Propone cambios normativos para permitir la recolección en las primeras horas de la mañana.

Hoy, 15 de julio de 2026, la organización agraria ASAJA ha cifrado en seis millones de euros las pérdidas ocasionadas por las restricciones a la cosecha impuestas en 102 municipios de Cuenca a causa del Índice de Propagación Potencial (IPP) extremo. La medida, que forma parte del protocolo de prevención de incendios forestales de la Consejería de Desarrollo Sostenible, ha paralizado la recolección en las horas centrales del día cuando el IPP alcanza el nivel máximo, dejando sin recoger aún el 50 % del cereal en buena parte de la provincia.

¿Qué es el IPP y cómo está frenando la campaña de recogida?

El IPP (Índice de Propagación Potencial) es un indicador meteorológico que mide el riesgo de que un fuego, una vez iniciado, se propague con facilidad. Cuando este índice se sitúa en nivel extremo, la Consejería de Desarrollo Sostenible activa una serie de restricciones que, en la práctica, impiden cosechar durante las horas centrales del día. Según los cálculos de ASAJA, la acumulación de jornadas con IPP extremo ha provocado ya un retraso en la recolección de más de 60.000 hectáreas de cereal.

La organización agraria advierte de que cada día de paralización se traduce en una caída natural del grano de la espiga que ya no se puede recuperar. “Cada jornada en la que no se puede cosechar supone perder parte del rendimiento de una campaña que los agricultores llevan meses esperando recoger”, señalan desde ASAJA Cuenca. Las pérdidas, inicialmente estimadas en seis millones de euros, podrían dispararse si el patrón de riesgo extremo se mantiene en los próximos días.

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La incertidumbre diaria y la propuesta de ASAJA

El actual sistema obliga a los agricultores a depender de un mapa de riesgo que se publica en torno a las siete de la tarde y determina las condiciones de trabajo del día siguiente. Esta incertidumbre, denuncia ASAJA, dificulta la planificación de la recolección en un momento crítico. Para sortear el bloqueo, la organización ha propuesto a la Consejería una modificación de la orden que regula las restricciones durante la campaña de incendios.

La propuesta principal consiste en permitir cosechar durante las primeras horas de la mañana sin necesidad de maquinaria adicional ni depósito de agua, siempre que las temperaturas se mantengan por debajo de los 25 grados, algo frecuente en las comarcas conquenses incluso en jornadas calificadas después como de riesgo extremo. ASAJA insiste en que comparte el objetivo de prevenir incendios, pero considera que las condiciones reales de esas primeras horas hacen innecesarias medidas tan restrictivas.

Cada día de cosecha perdido es grano caído que ya no volverá al remolque: las pérdidas de seis millones son solo el principio.

🚜 Ficha de la convocatoria

  • Organización convocante: ASAJA Cuenca.
  • Fecha y lugar: Campaña en curso, provincia de Cuenca.
  • Reivindicaciones principales: Modificación urgente de la Orden de restricciones por IPP para permitir la cosecha en las primeras horas de la mañana sin medidas extras, revisión del sistema de publicación del mapa de riesgo y compatibilización de la prevención de incendios con la viabilidad de las explotaciones.
  • Respuesta de la administración: Pendiente de confirmación oficial por parte de la Consejería de Desarrollo Sostenible.
  • Próximos pasos: ASAJA mantiene el diálogo con la administración y urge una decisión antes de que se agraven las pérdidas.

Claves del Mundo Rural

  • 📌 Lo que debes saber: El IPP extremo ha paralizado la cosecha de cereal en 102 municipios de Cuenca, generando pérdidas de seis millones de euros según ASAJA.
  • 👥 A quién afecta: A los agricultores de cereal de la provincia, con más de 60.000 hectáreas aún sin recoger.
  • ⏭️ Qué consecuencias puede traer: Agravamiento de las pérdidas si no se modifican las restricciones, con impacto económico inmediato y riesgo para la calidad del grano.