Feijóo busca a Junts mientras se enreda en su contradicción sobre la amnistía

La dirección de Feijóo tantea a los independentistas de cara a un escenario postelectoral mientras mantiene un discurso de rechazo frontal a la ley de amnistía. La contradicción, avivada por el fallo del TJUE, agrava las tensiones internas y refuerza la mayoría socialista de la i

Feijóo busca a Junts mientras se enreda en su contradicción sobre la amnistía. La dirección del Partido Popular tantea a la formación independentista de cara a un eventual escenario postelectoral, pero mantiene intacto el discurso de rechazo frontal a la ley que ha desjudicializado el procés. La maniobra, adelantada por una información de infoLibre, refleja la dificultad de Génova para compaginar dos mensajes que cada vez chirrían más entre sus propias filas.

La última vuelta de tuerca ha llegado con el respaldo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea a la ley de amnistía. El fallo del TJUE concluye que la norma no vulnera el derecho comunitario en los aspectos planteados por las cuestiones prejudiciales, aunque deja en manos del Tribunal Constitucional y del Supremo su aplicación concreta. Este aval europeo reduce el recorrido judicial del principal argumento del PP contra la ley y, de paso, añade presión a la ya compleja estrategia de Feijóo.

La contradicción: dureza discursiva y gestos de acercamiento

En esa estrategia conviven dos almas. Por un lado, el PP insiste en que no retirará el recurso contra la amnistía ni hará ningún gesto hacia Junts. Borja Sémper, portavoz nacional, se encargó de fijar el límite: la posición política permanece intacta. Por otro, Feijóo elige Barcelona para lanzar un mensaje inédito: “Como la mayoría de los catalanes, nosotros también queremos pasar página”. Horas antes, su lugarteniente Miguel Tellado remataba la faena en una entrevista radiofónica: “Estamos en 2026 y el contexto es distinto al de 2017”. El doble discurso no convence a todos.

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Las voces más duras del partido –José María Aznar, Isabel Díaz Ayuso, Alejandro Fernández– rechazan cualquier aproximación a Carles Puigdemont. Consideran que una imagen de entendimiento con Junts tendría un coste electoral elevado entre el electorado conservador de Madrid, Castilla y León o Andalucía. La dirección, sin embargo, se aferra a la aritmética parlamentaria: los siete diputados de Junts siguen siendo decisivos para cualquier mayoría alternativa, y Feijóo ya lo comprobó en las elecciones de 2023 con una tentativa fallida.

El fallo del TJUE y el debate interno que no cesa

La sentencia europea añade un elemento de dificultad. Si Puigdemont recupera plenamente su capacidad de actuación en España, cualquier negociación futura con Junts quedará inevitablemente asociada a la figura del expresident, precisamente el dirigente que durante años simbolizó el desafío independentista contra el Estado. Para Génova, ese escenario amenaza con reabrir la herida interna que nunca terminó de cerrar tras la moción de censura de Vox y la dependencia de sus apoyos externos.

El PP intenta replicar la misma fórmula que ha aplicado a otras reformas: combatirlas con dureza política, llevarlas a los tribunales y, una vez que producen efectos políticos favorables, adaptarse a la nueva realidad sin revertirlas. La amnistía es el ejemplo más evidente. Rechaza la herramienta jurídica que ha despejado el conflicto catalán, pero al mismo tiempo pretende beneficiarse del clima que ese perdón ha ayudado a crear. Lo hizo con los indultos, con los Presupuestos y ahora con la ley de olvido penal.

Sin embargo, las contradicciones se agravan cuando el partido se ve obligado a mover ficha en público. Feijóo quiere dejar de aparecer ante Junts como un actor imposible y, a la vez, no desmontar ninguno de los pilares sobre los que ha construido su oposición a Sánchez. La secuencia –Barcelona, Tellado, Sémper– resume un delicado equilibrio que cada vez chirría más entre los barones territoriales y el ala más conservadora de la formación.

El PP intenta jugar en dos tableros: uno para contentar a sus bases y otro para pescar votos en Cataluña. La doctrina de Ferraz es clara: esa esquizofrenia debilita al adversario y refuerza la mayoría de la investidura.

El Eje del Poder Socialista

La ofensiva de Feijóo hacia Junts, con todas sus aristas, se lee en clave socialista como una oportunidad para consolidar la mayoría parlamentaria que sostiene al Gobierno. El PSOE ha logrado hilar una aritmética compleja con Sumar, ERC, EH Bildu, Junts y otras fuerzas que resiste las turbulencias precisamente porque no deja espacio para alternativas viables. Si el PP intenta ahora seducir a la formación de Puigdemont, lo que consigue es evidenciar que esa alternativa no existe ni, probablemente, existirá sin asumir el mismo encaje de piezas que ya gestiona el Ejecutivo.

En los territorios, la jugada tiene lecturas contrapuestas. En Cataluña, el presidente Illa gobierna con un PSC que ha sabido navegar el fin del procés sin renunciar al marco constitucional, y la sola posibilidad de que el PP coquetee con Junts refuerza por contraste la posición del socialismo catalán como garante de la estabilidad. En comunidades como Madrid o Castilla y León, en cambio, la dirección de Ayuso y los barones populares endurecen su rechazo al independentismo, pero lo hacen sin ofrecer a sus votantes una salida parlamentaria real: la derecha no suma, y cada gesto hacia Junts solo sirve para constatar que la mayoría que inviste presidentes sigue siendo la que respalda a Sánchez.

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La lectura a medio plazo es que el PP ha quedado atrapado en un bucle discursivo que desgasta tanto hacia dentro como hacia fuera. Necesita a Junts para cualquier proyecto de poder, pero no puede reconocerlo sin fracturarse. Mientras tanto, el Gobierno aprovecha cada contradicción para subrayar que la única fórmula de gobernabilidad estable es la que ya existe. Con la economía creciendo, los fondos europeos fluyendo y la agenda social en marcha, Ferraz ve en el enredo popular una coartada añadida para prolongar la legislatura.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: La esquizofrenia del PP con Junts evidencia que no hay mayoría alternativa y refuerza la posición del Gobierno de coalición.
  • Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (líder del PP) y la ausencia de interlocución clara, contrapuesta a la solidez parlamentaria que exhibe el presidente Sánchez.
  • Próximo hito: Posibles contactos discretos entre Génova y Waterloo que, de confirmarse, tensarán aún más las costuras internas del PP en pleno verano.