Meta negocia con Anthropic un alquiler de centros de datos que podría alcanzar los 10.000 millones de dólares (8.600 millones de euros) en dos años, según The New York Times. Se trata de un movimiento que, de cerrarse, abriría una nueva fuente de ingresos para la matriz de Facebook e Instagram sin abandonar su apuesta por la IA.
El acuerdo, aún en fase de tanteo, supondría una facturación recurrente de unos 5.000 millones de dólares anuales. La cifra convierte a Anthropic en un cliente destacado de infraestructura justo cuando Meta se enfrenta a la presión de mostrar retorno a las inversiones récord en centros de datos.
Claves de la operación
- Meta pasa de proveedor interno a operador de ‘cloud’. La compañía, que invierte más de 125.000 millones de dólares en centros de datos en 2026, alquilará parte de esa capacidad a un tercero, transformando un coste en ingreso.
- Al menos 5.000 millones anuales durante dos años. El contrato rondaría los 10.000 millones en total, una cifra comparable a los ingresos trimestrales de Amazon Web Services en España.
- Un modelo que sigue la estela de SpaceXAI. Anthropic ya cerró un acuerdo por 45.000 millones en tres años con la compañía de Elon Musk, lo que demuestra su necesidad insaciable de capacidad de cómputo.
El salto de Meta: de la inversión en IA al negocio de la infraestructura
Mark Zuckerberg lleva meses dejando caer que los centros de datos de Meta podrían alquilarse. Durante una conferencia con analistas el año pasado, admitió que reciben peticiones «casi todas las semanas». La posibilidad de convertir ese interés en un negocio recurrente encaja con la estrategia de monetizar los activos fijos, igual que Amazon transformó sus servidores en AWS.
Con un presupuesto de inversiones estimado entre 125.000 y 145.000 millones de dólares solo en 2026, la presión sobre el flujo de caja es evidente. La noticia de las conversaciones con Anthropic, adelantada por The New York Times, sugiere un camino para rentabilizar antes esas inversiones.
Anthropic, el inquilino perfecto para una factura eléctrica de 145.000 millones
La startup liderada por Dario Amodei necesita una capacidad de cómputo descomunal para entrenar modelos como Claude. Tras el cierre de su gigantesco acuerdo con SpaceXAI —45.000 millones de dólares en tres años—, la compañía busca replicar la fórmula con otro proveedor. Un pacto con Meta le daría acceso a una red de centros de datos diseñados para cargas de IA de última generación sin tener que construir infraestructura propia.
Para Meta, el atractivo es doble: por un lado, amortiza una parte significativa de su inversión; por otro, diversifica ingresos más allá de la publicidad, que representa más del 95% de su facturación. La operación podría acelerarse si las conversaciones avanzan antes del verano, según fuentes familiarizadas.

El precedente de SpaceX y la huella de Meta en España
El caso de Anthropic con SpaceX demuestra que las grandes tecnológicas están dispuestas a firmar contratos multimillonarios con proveedores de infraestructura externa. Meta, sin embargo, parte de una base distinta: sus centros de datos no se concibieron originalmente para el alquiler comercial. La adaptación requeriría cambios técnicos, pero el potencial retorno lo justifica.
En este contexto, el campus de Meta en Talavera de la Reina (Toledo) —donde la compañía invirtió más de 1.000 millones de euros— se perfila como un activo estratégico. Aunque inicialmente destinado a procesar datos de sus redes sociales, la infraestructura podría reconvertirse para servir a clientes como Anthropic. La instalación, operativa desde 2023, ejemplifica el excedente de capacidad que Meta busca rentabilizar.
Zuckerberg convierte los centros de datos en un producto de alquiler para otros laboratorios de IA, replicando el camino de Amazon con AWS.
Sin embargo, la mayoría de los analistas considera que la rentabilidad no será inmediata. El mercado cloud está dominado por Amazon, Microsoft y Google, y entrar en ese negocio con un modelo de alquiler masivo podría diluir los márgenes de Meta a corto plazo. Aun así, la compañía parece dispuesta a asumir ese riesgo si logra transformar sus centros de datos en una fuente de ingresos estable.
