Las alpargatas vuelven a ser, un verano más, la prenda que resuelve cualquier duda de armario en España. No hace falta pensarlo dos veces: con vestido, con vaqueros o con falda midi, funcionan siempre, y eso explica que marcas como Castañer, Mint&Rose o Macarena Shoes vuelvan a agotar existencias cada junio.
Lo curioso es que este fenómeno no es solo de calle. En los actos estivales más fotografiados del país, de las bodas de la temporada a los Premios Princesa de Girona, las alpargatas de fabricación española se han colado en los looks de invitadas, famosas e incluso de la propia Familia Real, demostrando que la comodidad y la elegancia no están reñidas.
Alpargatas: el calzado que nunca pasa de moda
Que las alpargatas sigan siendo tendencia no es casualidad ni un capricho pasajero. Se trata de un calzado con siglos de historia detrás, nacido del trabajo artesano y pensado para el calor, la comodidad y la durabilidad, tres cualidades que el verano español exige sin excusas.
Su fabricación tradicional, con suela de esparto o yute y una capellada de lona resistente, sigue siendo hoy la base de los modelos más buscados. Lo que ha cambiado es la propuesta: ahora conviven las versiones más clásicas con diseños de cuña, plataforma o detalles artesanales que las hacen válidas tanto para la playa como para una cena de gala.
De taller centenario a icono de estilo
Detrás de este resurgir hay firmas con una historia que da autoridad al producto. Una de las más reconocidas es Castañer, la casa gerundense que empezó fabricando alpargatas artesanales en el siglo XVIII y que hoy sigue produciendo en España, un dato que no todas las marcas de moda pueden presumir.
Fundada oficialmente como taller industrial en 1927 en Bañolas, Castañer recibió en su día la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, un reconocimiento que confirma lo que muchas expertas en moda llevan años repitiendo: esto no es solo un zapato de verano, es patrimonio textil español con nombre propio.
Del photocall real a tu terraza
La conexión entre estas alpargatas y la agenda social española no es un rumor de revista. En los actos previos a los Premios Princesa de Girona, tanto la princesa Leonor como la infanta Sofía han lucido en más de una ocasión modelos de marcas españolas, combinando vestidos de firmas nacionales con cuñas artesanales en tonos neutros.
Este tipo de apariciones no solo generan titulares: marcan tendencia real, la que luego se traslada a las tiendas y a los pedidos online. Cuando una alpargata concreta aparece en un acto institucional, su búsqueda en internet suele dispararse en cuestión de horas, algo que las propias marcas ya tienen asumido como parte de su estrategia.
Por qué estas alpargatas nunca fallan
Más allá del componente social, hay razones prácticas que explican su permanencia en el armario español. La combinación de comodidad y versatilidad es, probablemente, el argumento más repetido por quienes las llevan a diario, desde una escapada de fin de semana hasta una boda de tarde.
A esto se suma un factor que cada vez pesa más en la decisión de compra: el origen. Saber que una prenda se ha fabricado en España, con procesos artesanales y no en cadenas industriales deslocalizadas, se ha convertido en un argumento de peso tanto para quien compra como para quien recomienda.
Estas son las claves que explican su éxito continuado:
- Producción local: talleres en Cataluña, Navarra o Murcia mantienen viva una tradición artesanal centenaria.
- Materiales naturales: esparto, yute y lona siguen siendo la base de los modelos más demandados.
- Versatilidad de uso: sirven tanto para un paseo informal como para un acto con etiqueta relajada.
- Durabilidad: bien cuidadas, aguantan varias temporadas sin perder forma ni color.
Cómo elegir la tuya sin equivocarte
No todas las alpargatas sirven para todo. Antes de comprar conviene pensar en el uso real que se les va a dar: una cuña alta funciona mejor para un evento de tarde-noche, mientras que un modelo plano y ligero es la opción más cómoda para el día a día o para caminar largas distancias por adoquín.
El color también juega un papel importante en la versatilidad final de la prenda. Los tonos crudos, beige o negro siguen siendo los más recurrentes porque combinan con prácticamente cualquier prenda del armario de verano, desde un vestido estampado hasta un vaquero recto.
Cuidados básicos para que duren
Un truco poco conocido es guardarlas siempre secas y lejos de la humedad directa, ya que el esparto y el yute son materiales naturales que se deterioran con facilidad si se dejan mojados tras un día de playa o lluvia repentina.
Cuándo invertir en una marca artesanal
Si el uso va a ser puntual, cualquier modelo comercial cumple de sobra. Pero si buscas una alpargata que aguante varias temporadas y mantenga su forma, merece la pena apostar por talleres con tradición, aunque el precio inicial sea algo más elevado.
El futuro de un clásico que no caduca
Todo apunta a que las alpargatas seguirán siendo protagonistas de los próximos veranos, y no solo por moda pasajera. La demanda de producción local y sostenible está empujando a más firmas españolas a recuperar procesos artesanales que parecían en riesgo de desaparecer hace apenas una década.
Mi consejo, después de ver temporada tras temporada cómo se repite este fenómeno, es sencillo: invierte en un par bien hecho antes de sumar varios modelos baratos que no aguantan ni un verano. Al final, lo que realmente salva un look no es la cantidad, sino elegir bien esa pieza que funciona con todo.


