Sánchez reclama más preparación ante los ataques híbridos en España y un CNI más sofisticado

El Gobierno publica 40 informes de Policía Nacional, Guardia Civil y CNI sobre los días previos a la entrada de más de 70.000 migrantes. Sánchez habla de crisis humanitaria y descarta un chantaje de Marruecos.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reclamado este miércoles una mejora de los servicios de inteligencia del Estado para anticipar y prevenir ataques híbridos como el registrado en Ceuta a finales de julio.

La autocrítica operativa tras la crisis de Ceuta

La petición del jefe del Ejecutivo se produce en el arranque del curso político y coincide con la publicación por parte del Gobierno de 40 documentos de la Policía Nacional, la Guardia Civil, la inteligencia militar y el CNI (Centro Nacional de Inteligencia, el servicio de inteligencia del Estado) sobre los avisos e informes elaborados entre el 1 de julio y el 1 de agosto. Sánchez ha iniciado una ronda de entrevistas en medios audiovisuales que su equipo enmarca en la necesidad de explicar la gestión de la crisis, no en una puesta en escena electoral.

Durante su intervención en TVE, el presidente ha asegurado que ningún informe anticipó una entrada masiva de migrantes por la frontera de Ceuta. Los documentos reflejan un pico de llegadas a nado de cientos de personas en los días previos, pero en ningún caso la magnitud de los más de 70.000 migrantes que accedieron a la ciudad autónoma entre el 30 y el 31 de julio. Según su versión, todos los informes fueron objeto de reuniones entre departamentos y con el Gobierno de Ceuta.

Publicidad

El presidente ha definido aquel episodio como un ataque híbrido y ha optado por hablar de crisis humanitaria, frente a la definición de crisis migratoria o de violación de la integridad territorial que utilizó en su visita a Ceuta el 31 de julio y que no ha vuelto a repetir. La distinción no es menor: sitúa el foco en la respuesta de protección a las personas y rebaja el componente de confrontación territorial.

Los 40 informes y la exigencia de un CNI más sofisticado

La tesis de Moncloa se mantiene: los servicios de inteligencia elaboraron informes de situación, hubo reuniones entre departamentos y con el Gobierno de Ceuta, pero no consta ningún aviso que previera el volumen real. “Sin desmerecer su profesionalidad, en absoluto se previó una llegada masiva de migrantes”, ha indicado el propio Sánchez. El Ejecutivo considera que la carencia está en la anticipación y en la prevención, no en la actuación de los cuerpos.

El presidente ha lanzado un mensaje directo a los servicios de inteligencia: la anticipación y la prevención exigen “una inteligencia suficientemente sofisticada” capaz de rastrear en el mundo digital cómo se pueden producir movimientos como el de Ceuta. Ha calificado ese salto como uno de los elementos que el Estado debe mejorar.

La anticipación y el análisis del entorno digital son, según el jefe del Ejecutivo, la principal lección operativa que deja la crisis de Ceuta para el sistema de seguridad nacional.

Sobre las insinuaciones del PP acerca de un presunto chantaje de Marruecos vinculado al hackeo de su móvil con Pegasus, el presidente ha sido contundente: “Este Gobierno nunca acepta un chantaje porque no va con nosotros; no tenemos nada que ocultar”. Sánchez ha rechazado que el Ejecutivo esté condicionado por posibles informaciones comprometidas.

Respecto a la visita del Rey a Ceuta y Melilla, Sánchez no ha concretado fechas. Ha subrayado que es más justificada y necesaria que nunca y que el Gobierno y Casa Real trabajan en fechas próximas. La semana pasada, en el Congreso, ya la había situado en las próximas semanas.

El contexto institucional

El debate sobre los ataques híbridos tiene una dimensión estructural que va más allá de la crisis de Ceuta. La combinación de presión migratoria, desinformación y ciberincidentes obliga a actualizar los sistemas de alerta temprana. Solo el INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad, el organismo público que gestiona la ciberseguridad en España para empresas y ciudadanos) gestionó más de 100.000 incidentes de ciberseguridad en el último ejercicio, según sus balances públicos de actividad.

Publicidad

La apuesta del Ejecutivo pasa por reforzar la anticipación sin cuestionar la profesionalidad de los cuerpos. Los datos oficiales del Ministerio del Interior sitúan la actividad operativa de la Policía Nacional y la Guardia Civil en cientos de miles de detenciones anuales y en un índice de esclarecimiento que se mantiene por encima del 40 % de las infracciones penales conocidas. Sobre esa base, la mejora del CNI y de las capacidades de análisis digital se plantea como una evolución institucional, no como una enmienda a los resultados operativos.

La publicación de los 40 informes y la comparecencia pública de Sánchez abren un periodo de mayor escrutinio sobre el flujo de inteligencia entre departamentos. La actualización de los protocolos de alerta, la integración de fuentes digitales y la cooperación con aliados europeos serán las claves de la nueva fase preventiva. El Gobierno deberá concretar en las próximas semanas si esas mejoras se traducen en nuevos recursos presupuestarios o en una reorganización de las capacidades de análisis del CNI.