La crisis de liderazgo de Sumar se agrava al encarar el verano sin marca ni candidato

Izquierda Unida reclama celeridad, pero Movimiento Sumar y MÔs Madrid aún arrastran sus propios procesos. La coalición confía en acelerar en septiembre, cuando el horizonte de un adelanto electoral para 2027 ya es compartido por todas las fuerzas.

La izquierda alternativa a punto de irse de vacaciones con las manos vacías. No habrÔ nombre nuevo que sustituya a Sumar ni rostro que lo encarne antes de que el parón estival congele la política en agosto. El espacio que articuló Yolanda Díaz se quedarÔ, al menos hasta septiembre, sin resolver las dos incógnitas que mÔs le urgen: la marca electoral y el candidato para las generales.

La reunión de la dirección de Izquierda Unida ya dejó negro sobre blanco la preocupación. El informe del coordinador federal, Antonio MaĆ­llo, reclamaba ā€œresolver a la mayor brevedad posible la personificación del espacio polĆ­tico en un liderazgo candidatableā€ y tildaba de ā€œurgenteā€ definir ya la nueva marca. Pero la mayorĆ­a de los partidos implicados —Movimiento Sumar, MĆ”s Madrid, los Comuns y la propia IU— han flexionado su propia agenda antes que la colectiva.

Un verano sin respuestas: la marca y el candidato se aplazan a septiembre

El calendario que manejaban las formaciones situaba el anuncio en julio. Sin embargo, varias fuentes del espacio político confirman ahora que no habrÔ novedades hasta la vuelta del verano. El motivo oficial no es un bloqueo ideológico: todas las partes aseguran que no hay grandes diferencias y que existe consenso en reeditar una alianza similar a la de 2023. El problema, mÔs prosaico, es que los procesos internos de cada confluente han ido comiéndose el terreno de la negociación común.

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Movimiento Sumar ha estado inmerso en un congreso extraordinario del que han salido Verónica Martínez y Rosa Martínez como nuevas líderes. MÔs Madrid acaba de cerrar sus primarias para las elecciones autonómicas y locales, en las que Mónica García se postula como cabeza de cartel autonómico. Los Comuns se concentran en un escenario municipal adverso y en un posible frente amplio en Catalunya que aún topa con las resistencias de ERC. IU, que sí apremia con nitidez, analiza el nuevo tablero andaluz tras el sorpasso de Adelante Andalucía en su principal bastión. Mientras cada uno mira su propia casa, la casa común espera cerrada.

ā€œLa actitud con la que Sumar ha decidido afrontar este ambiente preelectoral es marcadamente diferente a la de otras formacionesā€, subraya el anĆ”lisis interno que circula entre los cuadros de la coalición. Frente a un PP que ya airea recortes en bajas mĆ©dicas o un PSOE que recupera la senda presupuestaria como gesto de legislatura, el espacio de la izquierda alternativa se aferra al mensaje de que construir una ā€œfórmulaā€ desde las polĆ­ticas pĆŗblicas serĆ” el verdadero aval electoral.

La izquierda a la izquierda del PSOE llega a las vacaciones sin cara y sin nombre, mientras el resto de actores afinan su maquinaria electoral.

Las cuentas, sin embargo, no terminan de salir. Pablo Bustinduy, titular de Derechos Sociales y favorito de todos los sectores, ha rechazado pĆŗblicamente liderar la candidatura. Ada Colau hizo lo propio. Opciones como el lĆ­der de CCOO, Unai Sordo, carecen de ā€œbase de realidadā€, segĆŗn fuentes de la negociación. Y la esperanza que algunos dirigentes aĆŗn depositaban en un frente amplio con Gabriel RufiĆ”n como referente se fue diluyendo despuĆ©s de que el portavoz de ERC rebajara las expectativas y circunscribiera cualquier pacto a Catalunya, donde la dirección republicana lo ve inviable.

IU urge, Movimiento Sumar y MƔs Madrid frenan: la foto del atasco

El diagnóstico es compartido, pero los ritmos no. IU, con un discurso mĆ”s perfilado hacia la contienda estatal, ha sido la Ćŗnica fuerza que ha puesto fecha verbal a la inquietud. En su informe de principios de mes, MaĆ­llo celebró que existen ā€œbasesā€ para reeditar 2023, aunque advirtió de que ā€œson insuficientes si no se resuelve a la mayor brevedadā€ la personificación. El resto de actores admite que el ritmo ha aminorado, sobre todo en el Ćŗltimo mes y medio. Un dirigente consultado achaca el frenazo a los procesos internos citados, pero asegura que ā€œse prevĆ© un acelerón en septiembreā€, porque todas las formaciones coinciden en lo mĆ”s probable: un adelanto electoral para el primer trimestre de 2027.

MÔs allÔ de las cuatro patas de la mesa negocian, el espacio aspira a incorporar a partidos como Chunta, Compromís o Més, que no han querido estar en las conversaciones pero cuyo concurso serÔ necesario para confeccionar las listas. Las conversaciones con algunos de ellos ya han comenzado, aunque en fase incipiente. La debilidad numérica de los partidos de escala nacional, paradójicamente, otorga mÔs fuerza a los territoriales a la hora de reclamar puestos relevantes en la futura papeleta. El ejemplo de Compromís es el mÔs evidente: la corriente liderada por Joan Baldoví es mucho mÔs reacia a los acuerdos con actores estatales que la de Mónica Oltra, y el debate interno aún estÔ por resolverse.

La DinÔmica de Coalición

Dentro de Sumar, el respiradero estival congela un pulso que no es ideológico sino de tiempos y de liderazgos. Mientras IU empuja para tener candidato ya, el resto del espacio no traslada nerviosismo: una fuente llega a confiar en que la persona indicada ā€œacabarĆ” apareciendoā€, incluso desde ā€œlos mĆ”rgenesā€. Pero el reloj juega en contra. Si las elecciones se adelantan al primer trimestre de 2027, la coalición dispondrĆ” de menos de un aƱo para dar a conocer un cartel y una marca nueva. En el otro plato de la balanza, la relación con el PSOE se mide en realidades legislativas: la negociación de los Presupuestos Generales del Estado se perfila como el Ćŗltimo gran pulso de la legislatura, con tres prioridades marcadas por Sumar —prestación por hijo a cargo, reformas fiscales y mĆ”s medidas de acceso a la vivienda— y un decreto pactado para julio que prorroga alquileres y regula los arrendamientos de temporada. Son conquistas que, sin un rostro que las capitalice, corren el riesgo de quedarse en titulares sin traducción electoral.

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El calendario de septiembre tiene una fecha marcada en rojo: si en los primeros compases del otoño no hay ni marca ni candidato, la precampaña empezarÔ con la izquierda alternativa descapitalizada de discurso personalista justo cuando el resto de fuerzas sí lo tiene cerrado. Y el fantasma de 2023, cuando la suma de las partes no terminó de cuajar en la candidatura de Díaz, sobrevuela cada silencio. No es un debate de nombres, es un debate de velocidad. La pregunta es si la coalición prefiere equivocarse pronto o acertar tarde.

Ficha del Caso

  • El caso: El espacio que sucedió a Unidas Podemos, articulado hoy por IU, Movimiento Sumar, MĆ”s Madrid y los Comuns, no alcanza un acuerdo antes de agosto para elegir ni la nueva marca electoral ni el cabeza de lista a las generales.
  • Datos importantes: El Grupo Parlamentario Sumar cuenta con 31 escaƱos en el Congreso y las encuestas mĆ”s recientes le otorgan un suelo muy ajustado. IU ha urgido pĆŗblicamente a acelerar la candidatura. Todas las figuras mĆ”s conocidas han descartado liderar la lista.
  • Resumen: La izquierda a la izquierda del PSOE afronta el verano sin nombre y sin rostro, mientras el resto de partidos ya afilan su maquinaria electoral. La vuelta de septiembre serĆ” clave para saber si la coalición es capaz de dar un volantazo antes de que el adelanto electoral le pille a contrapiĆ©.